El presidente Donald Trump ha arribado este lunes a los Alpes franceses para reunirse con otros líderes mundiales en la cumbre del Grupo de los Siete, tras anunciar un acuerdo que, según él, pondrá fin a la guerra de Estados Unidos con Irán.
Donald Trump llega a la cumbre del G7 con el viento a su favor tras anunciar un acuerdo destinado a poner fin a la guerra con Irán
El mandatario republicano prevé debatir el desminado del estrecho de Ormuz con otros líderes, una iniciativa en la que Gran Bretaña y Francia han mostrado interés en cooperar una vez termine el conflicto
Durante días, Trump y los funcionarios iraníes habían afirmado que estaban progresando hacia un acuerdo, pero incluso el domingo, la situación parecía inestable tras una nueva ronda de ataques entre Israel y los militantes de Hezbolá, respaldados por Irán, en el Líbano.
Tras el acuerdo, el presidente republicano de Estados Unidos tiene previsto llegar a Evian-les-Bains el lunes por la tarde con cierto viento a su favor para mantener conversaciones con los líderes del G7, incluidos algunos que han criticado duramente su gestión del conflicto, que ya dura aproximadamente 15 semanas y que ha provocado un aumento vertiginoso de los precios mundiales de la energía.
Las encuestas muestran que los votantes estadounidenses desaprueban mayoritariamente el conflicto, lo que ha puesto nerviosos a algunos republicanos por las repercusiones políticas que podría tener en las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
“¡Buques del mundo, arranquen sus motores!”, dijo Trump en una publicación en redes sociales celebrando el acuerdo que, según él, pondría fin al bloqueo estadounidense del estrecho de Ormuz, por donde transitaba aproximadamente el 20% del crudo mundial antes del conflicto. “¡Que fluya el petróleo!”.
Sin embargo, el viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, afirmó que el cierre del estrecho por parte de Irán continuará hasta que se firme el acuerdo.
Ni la Casa Blanca ni Irán publicaron el acuerdo final ni revelaron muchos detalles. El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, cuyo país actuó como mediador en las negociaciones, declaró que esta semana se celebrarían "conversaciones previas a la implementación" para sentar las bases de 60 días de conversaciones técnicas sobre el programa nuclear iraní.
El acuerdo podría cambiar la dinámica del G7
Cerrar un acuerdo antes de partir hacia la cumbre podría sin duda cambiar la dinámica del encuentro para Trump. Ha tenido roces con el presidente francés Emmanuel Macron, el primer ministro británico Keir Starmer, el canciller alemán Friedrich Merz y la primera ministra italiana Giorgia Meloni por no haberlos consultado antes de la decisión de ir a la guerra.
Mientras tanto, Trump ha criticado duramente a los cuatro líderes europeos —todos miembros de la alianza militar de la OTAN— por su falta de apoyo a Estados Unidos en el conflicto.
Según la Casa Blanca, se espera que Trump discuta con los líderes el desminado del estrecho de Ormuz. Gran Bretaña y Francia han manifestado su interés en colaborar en el desminado una vez que cese el conflicto. El temor a las posibles minas es una de las razones por las que el tráfico de buques cisterna se ha paralizado durante la guerra, y su rápida eliminación será crucial para recuperar la confianza de los buques mercantes.
Macron declaró el lunes que Francia estaba preparada para actuar "muy rápidamente" y desplegar recursos, incluidos buques desminadores, en la región para prestar ayuda.
Añadió que un portaaviones francés y un grupo de ataque que lo acompaña ya se encuentran en la región y estarían listos para prestar asistencia en un plazo de dos o tres días tras la firma del acuerdo entre Estados Unidos e Irán.
Macron, anfitrión de la cumbre de este año, invitó a los líderes de tres naciones que no forman parte del G7 — Egipto, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos— a participar en una sesión sobre Oriente Medio el martes, en la que se espera que Irán sea un tema central.
Los líderes del Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Canadá también emitieron una declaración conjunta en la que acogieron con satisfacción el acuerdo como un “momento de oportunidad para restablecer la estabilidad regional y estabilizar la economía mundial”.
Por otra parte, Trump, antes de partir hacia la cumbre, declaró en una entrevista con el New York Post que había advertido a Macron que Estados Unidos "no tendrá más remedio" que imponer aranceles del 100% a los vinos franceses a menos que París elimine su impuesto digital a las empresas tecnológicas estadounidenses, renovando así una antigua amenaza suya que se remonta a su primer mandato.
Los vinos y licores exportados a Estados Unidos desde la Unión Europea están sujetos actualmente a un arancel del 15%.
Está previsto que Trump se reúna con Macron tras su llegada a Francia el lunes. Después de la reunión, Macron y Trump se unirán a los demás líderes para una cena de trabajo.
Trump se enfrenta a preguntas sobre los incentivos financieros para Teherán
Trump había criticado duramente al presidente Barack Obama por el acuerdo nuclear de 2015, argumentando que este no logró impedir que Teherán avanzara hacia la obtención de un arma nuclear y que, además, desvió miles de millones de dólares a las arcas de la República Islámica.
En 2018, Trump se retiró del acuerdo, conocido como el Plan de Acción Integral Conjunto. Gran Bretaña, China, Francia, Alemania, Rusia y la Unión Europea también eran signatarios del pacto.
En una entrevista el domingo con The New York Times, Trump rechazó las comparaciones con el acuerdo nuclear de la era Obama. "Negociamos desde una posición de fuerza", dijo Trump. "Él básicamente les estaba pagando”.
Pero Trump no ha detallado cómo su acuerdo abordará algunas cuestiones clave sobre el programa nuclear de Irán, incluyendo quién se encargará de verificar que Irán está cumpliendo con el acuerdo y quién destruirá o retirará 441 kilogramos (972 libras) de uranio altamente enriquecido que se cree que están enterrados bajo instalaciones nucleares que resultaron gravemente dañadas por los ataques estadounidenses el verano pasado.
Según informaron altos funcionarios del gobierno antes de que ambas partes alcanzaran un acuerdo, se espera que el mismo incluya también cierto alivio de las sanciones e incentivos económicos para Teherán, siempre que cumpla con ciertos criterios destinados a mitigar las preocupaciones de la Casa Blanca.
Algunos demócratas y críticos de línea dura afirman que Trump no ha explicado en qué se diferenciará la ayuda financiera de su acuerdo de la que ofreció Obama en el acuerdo nuclear de 2015.
“A pesar de todas sus críticas al JCPOA, teníamos observadores internacionales, de hecho teníamos una alianza que incluía a los europeos, y Rusia y China eran signatarias”, dijo el senador Mark Warner, el principal demócrata del Comité de Inteligencia del Senado, en el programa “Face the Nation” de CBS el domingo. “Ahora Estados Unidos solo puede actuar en solitario o con Israel, y eso no nos hace más seguros”.
El senador republicano Lindsey Graham, un estrecho aliado de Trump y un firme defensor de una línea dura contra Irán, expresó su escepticismo, afirmando que el Congreso tendrá que revisar y votar cualquier acuerdo nuclear con Irán, y dijo que espera que el vicepresidente JD Vance, "el artífice del acuerdo", lo presente.
“Me preocupa un poco que la visión de Irán sobre el acuerdo parezca diferente a la que afirma el equipo negociador estadounidense”, dijo Graham en las redes sociales.
Trump llama a Putin y Zelensky antes de la cumbre del G7
Macron también invitó al presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, a una sesión de trabajo con los líderes del G7 el martes para debatir la guerra entre Rusia y Ucrania.
Por el momento, Zelenskyy no tiene previsto reunirse a solas con Trump mientras ambos se encuentren en Francia, pero el domingo Trump mantuvo conversaciones telefónicas por separado con Zelenskyy y el presidente ruso Vladimir Putin.
El asesor presidencial ruso Yuri Ushakov declaró a los periodistas que Trump hizo hincapié en la necesidad de poner fin a las hostilidades con Ucrania y manifestó su disposición a influir en los aliados europeos y en Kiev para lograr ese objetivo, incluso en la cumbre del G7.
Según Ushakov, Trump también afirmó que los recientes ataques contra objetivos civiles en Rusia complican un posible acuerdo. La Casa Blanca no hizo comentarios sobre la llamada.
Zelenskyy afirmó en un comunicado publicado en Telegram que le había informado a Trump sobre cómo la posición de Ucrania a lo largo del frente oriental ha mejorado y se ha fortalecido.
“Acordamos seguir hablando del tema durante nuestra reunión en la cumbre del G7”, dijo.









