null: nullpx
Medio Ambiente

Denuncian cadena de errores en caso Bantú, desde el traslado hasta el procedimiento de necropsia

En las imágenes difundidas por el diario El Universal se observa la cabeza del gorila separada del cuerpo y sin piel en parte del rostro
11 Jul 2016 – 10:00 PM EDT

Un día después de que la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México inició una investigación por la muerte del gorila Bantú, el diario mexicano El Universal difundió una serie de fotografías en las que se muestra que el cadáver del animal fue destazado y decapitado al practicarle la necropsia.

En las imágenes, que El Universal dio como cortesía a Univision, se observa la cabeza degollada del gorila y sin piel en parte del rostro, cerca del labio inferior. En una mesa de metal hay restos del que se presume es su cuerpo: huesos, extremidades y costillas. En el suelo, dentro de varias bolsas sanitarias, se encuentran los órganos del animal y pequeños charcos de sangre.

Testigos que prefirieron mantener anónima su identidad, confirmaron al diario que las fotos corresponden al lugar donde practican las necropsias a los animales en el Zoológico de Chapultepec. Sin embargo, hasta el momento, ninguna autoridad responsable del procedimiento de necropsia ha emitido declaraciones al respecto.

El pasado domingo, la Comisión de Herechos Humanos de la ciudad comenzó una investigación por la presunta violación al derecho humano a un medio ambiente sano, de Bantú, que falleció en el Zoológico de Chapultepec el pasado jueves. El organismo público señaló que la investigación estará centrada en contra de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, por el delito señalado en su modalidad de omisión en la protección y conservación de especies en peligro de extinción.

Luego de conocer el suceso, la comisión emitió medidas precautorias en las que solicitó que con independencia de que personal de la secretaría haga la necropsia respectiva, se permita que intervenga en ella o que la realice alguna instancia independiente del gobierno local a fin de generar certeza sobre las causas que provocaron el deceso.

Asimismo, pidió que se practiquen los estudios de laboratorio correspondientes, que permitan correlacionar el resultado con lo observado durante la necropsia.

También pidió informar oportunamente a través de medios de comunicación y con un lenguaje accesible, el resultado de la necropsia y de los estudios respectivos, a efecto de que se tenga certeza de las causas del fallecimiento del espécimen.

Profepa anuncia investigaciones

Por su parte, se informó que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) de México también investigará la muerte de Bantú.

"Los inspectores federales solicitaron a la dirección del zoológico el historial clínico, el protocolo de manejo y el reporte de necropsia del ejemplar de gorila", aseveró la Profepa en un comunicado.

También se entrevistará al personal involucrado en el traslado del gorila, de 1.75 metros de altura y 220 kilos de peso, quien iba a ser llevado con fines reproductivos a Guadalajara, donde interactuaría con dos hembras de su especie.


Todo ello con el fin de determinar "si la muerte fue causada por una negligencia médica o error humano en la aplicación del protocolo", precisó la procuraduría ambiental.

De acuerdo con la versión ofrecida por el Gobierno de la Ciudad de México, el gorila sufrió un paro cardiorrespiratorio mientras estaba sedado, y los especialistas intentaron reanimarlo por más de 30 minutos.

Exdirectora de zoológico: Una cadena de errores

Marielena Hoyo, activista y exdirectora del Zoológico de Chapultepec, afirmó a Efe que la muerte de Bantú, quien era el único gorila de tierras bajas occidentales en zoológicos de México, estuvo rodeada por una "cadena de errores" en el protocolo.

Dijo que el animal no fue anestesiado por el médico responsable de grandes primates y que hubo un exceso de participantes en el traslado -20 personas-, ya que el gorila estaba acostumbrado a tratar con un máximo de "tres o cuatro trabajadores a lo sumo".

Además, era un animal de hábitos diurnos, por lo que no resultaba conveniente movilizarlo por la noche; no estaba familiarizado con la jaula en la que iba a viajar y su reducido tamaño no habría permitido monitorearlo durante el proyecto o realizar labores de socorro su hubiera sido necesario, defendió la activista.

Lea:


Publicidad