La nueva estrategia de México y EEUU para frenar la migración, ¿un regalo reempaquetado?

En un apuro por promover una nueva estrategia conjunta para América Central y el sur de México, ambos países parecen haber pasado por alto el 'roperazo' (regalo) de los fondos ya comprometidos.
20 Dic 2018 – 8:41 PM EST

El gobierno Estados Unidos parece haber dado un gran paso para reparar las relaciones con México el martes al anunciar una ayuda de 10,600 millones de dólares para Centroamérica y el sur de México con el objetivo de frenar la migración ilegal, el crimen organizado y el narcotráfico. Pero una mirada más cercana a los números indica que la oferta no es tan buena como luce a primera vista.

De hecho, los fondos de Estados Unidos parecen ser una devolución de un dinero previamente comprometido, del cual ya se ha gastado buena parte.

"No se emocionen demasiado", tuiteó Adam Isacson, director de vigilancia en defensa de WOLA, una organización que monitorea las políticas de Estados Unidos en América Latina. “Es casi todo préstamos y garantías del sector privado. Dinero que hay que devolver. No ayuda. El resto es una ayuda que Estados Unidos estaba dando de todos modos", agregó.


En una nota de prensa, el Departamento de Estado aseguró que estaba "comprometiendo 5,800 millones a través de inversiones públicas y privadas para promover reformas institucionales y el desarrollo en el Triángulo Norte".

La mayor parte de ese dinero provino de la Corporación de Inversión Privada en el Extranjero (OPIC), que ofrece garantías de préstamos a las empresas estadounidenses que buscan invertir en la región, aunque en realidad está diseñada para generar dinero para el gobierno en forma de intereses sobre los préstamos.

El Departamento de Estado dijo que ya se habían invertido más de 1,000 millones de dólares desde 2017. Agregó que la OPIC podría invertir hasta 2,500 millones de dolares más en esta región "si se identifican proyectos comercialmente viables". Otros 2,000 millones de dolares se detectaron para proyectos en el sur de México.

Unos 320 millones de dolares anunciados el martes ya fueron aprobados para proyectos de infraestructura, educación y gobernabilidad en El Salvador, Guatemala y Honduras. También se incluyeron 1,800 millones de dolares en fondos estadounidenses ya desembolsados entre 2015 y 2018 para los tres países.

El Departamento de Estado dijo que el gobierno de Trump estaba solicitando 180 millones de dólares adicionales en asistencia bilateral para la región en su presupuesto de 2019. Los analistas señalaron que en realidad representaría una caída significativa, del 30% en el financiamiento para el Triángulo Norte.

Si bien los analistas agradecieron la disposición de ambas partes para trabajar juntos, se quedaron pensando en lo que era nuevo en el compromiso de Trump y en por qué se anunciaba ahora.

“Es un truco. Las garantías de préstamos no son lo mismo que el desarrollo oficial u otra asistencia extranjera tradicional”, dijo el exembajador de los Estados Unidos, John Feeley. Además, aseguró que "aunque el presupuesto para 2019 aún no se ha resuelto, parece que la cantidad real de asistencia del nuevo programa a Centroamérica anunciada el martes es en realidad inferior a las metas del Congreso para la región y, en cualquier caso, aún no se ha presentado la propuesta de presupuesto oficial de la Casa Blanca al Congreso".

El 'roperazo'

"Esto es solo un reenvasado del dinero mayormente ya asignado, es como dar a alguien un regalo de cumpleaños dos veces, pero en una nueva caja la segunda vez. A lo mexicano, eso se llama 'roperazo', un re-regalo", agregó Feeley.

El Departamento de Estado no contesto a una solicitud para explicar en más detalle los números de asistencia dados a conocer el martes.


El anuncio se produjo después de que el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador (AMLO) propusiera crear una especie de 'Plan Marshall' con Trump para el desarrollo de países como Honduras, El Salvador y Guatemala, así como a los pobres del sur de México. El Plan Marshall fue un esfuerzo masivo financiado por los Estados Unidos para reconstruir Europa Occidental después del final de la Segunda Guerra Mundial.

El anuncio del martes fue una sorpresa, ya que Trump y AMLO parecían estar destinados a enfrentarse por la insistencia del mandatario estadounidense de construir un muro en la frontera. Washington quiere que México haga más para frenar el flujo de migrantes, incluso con campamentos de detención en su territorio mientras se procesan las solicitudes de asilo.

Este verano, Trump incluso amenazó con eliminar la ayuda a la región si no se frenaba la migración indocumentada.

Pero el martes, el Departamento de Estado dijo que "desea reconocer la voluntad de México de desarrollar un marco para garantizar que la migración se produzca de manera legal, ordenada y segura".

El gobierno de México acogió con satisfacción el anuncio. "Los acuerdos establecidos aquí significan más que duplicar la inversión extranjera en el sur de México a partir de 2019", dijo en una conferencia de prensa el ministro de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard. Bajo la nueva estrategia, el Ministerio de Relaciones Exteriores de México explico en un comunicado que la administración de Trump "se comprometió a expandir los recursos" a Centroamérica y a trabajar juntos en un plan de desarrollo integral para la región.

El columnista mexicano Carlos Puig escribió en el periódico Milenio que Ebrad puede haber pasado por alto "la letra chiquita" en su abrazo a la oferta de Estados Unidos. "El comunicado de Cancillería, deben ser las prisas, omitió algunos detalles que sí están en el boletín del Departamento de Estado estadounidense", dijo.

México se ha comprometido a encontrar 25,000 millones de dólares para desarrollar el sur del país en los próximos cinco años.

El momento del anuncio también desconcertó a algunos analistas que notaron que la Casa Blanca estaba siendo criticada por los conservadores por aparentar haber cedido ante las demandas mexicanas, mientras que el muro de Trump sigue sin financiamiento.

A pesar de los signos positivos, todavía había mucho escepticismo el miércoles en el Capitolio. "No lo creo", dijo un miembro del personal del Congreso. "Todos sus presupuestos (de Trump) han tenido recortes. Una hoja informativa es una cosa, un presupuesto es otra ", agregó.

Isacson también lamentó la falta de fondos nuevos para programas clave como la reforma policial en América Central y para proteger a las comunidades de la violencia de pandillas.

“Esto es dinero para bancos privados. Incluso si cree que podría crear empleos, no hace nada por el pequeño agricultor en el 'corredor seco' afectado por la sequía de donde proviene la migración ", dijo Isacson. "Todo lo que podría hacer es crear más empleos en fábricas de bajos salarios para que las personas migren a las ciudades".


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