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Inmigración Infantil

Estados Unidos expande el "deficiente" programa de refugiados centroamericanos

Las autoridades dicen que están contratando nuevos examinadores de solicitudes de asilo y que crearán un "santuario" en Costa Rica para los casos urgentes.
26 Jul 2016 – 4:33 PM EDT

El gobierno de Obama está ampliando un programa estadounidense de refugiados para las familias centroamericanas "vulnerables", en un esfuerzo por contener la avalancha de personas que huyen de la violencia entre pandillas que azota la región, anunciaron el martes altos funcionarios.

Se están contratando nuevos oficiales de asilo y refugiados en las embajadas estadounidenses en la región para seleccionar candidatos, y Costa Rica ha acordado crear un "santuario" temporal para albergar hasta 200 personas con necesidades urgentes de protección, según dijeron las autoridades en una conferencia telefónica con periodistas.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, también acordó la semana pasada durante una reunión en la Casa Blanca aumentar la capacidad de su país para aceptar refugiados centroamericanos, dijeron las autoridades.

"Nuestros actuales esfuerzos hasta el momento no han sido suficientes para ocuparnos de la cantidad de personas que pueden tener solicitudes legítimas de asilo", dijo Amy Papa, vice asesora de Seguridad Nacional.


En virtud de los cambios, el gobierno está ampliando un programa para permitir que algunos niños centroamericanos se reúnan con sus padres que viven legalmente en Estados Unidos. Ahora el programa aceptará solicitudes dentro del país de hermanos, padres o guardianes - como tías, tíos o abuelos - en un esfuerzo por preservar la unidad familiar.

Desde que se creó el programa para menores centroamericanos a finales de 2014, se han recibido unas 9,300 solicitudes, dijo a la prensa el Vice Secretario del Departamento de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas. Hasta ahora, sólo se han admitido 257 refugiados, pero se espera que el programa crezca en los próximos meses, dijo Mayorkas.

Ya se ha examinado un total de 6,800 solicitantes en el marco del programa de menores y se aprobaron 2,884 casos para su reasentamiento en Estados Unidos. "Estamos expandiéndolo significativamente", dijo Mayorkas. "A estos programas les toma tiempo ganar terreno", agregó.

Las medidas son parte de un programa de asistencia a extranjeros de 750 millones de dólares ya en curso para enfrentar una crisis humanitaria que ha durado dos años y durante la cual miles de centroamericanos, entre ellos muchos menores no acompañados, han huido de sus hogares en El Salvador, Honduras y Guatemala, e intentado cruzar la frontera entre Estados Unidos y México.


El gobierno de Obama ha sido criticado por no responder adecuadamente a la epidemia de violencia entre pandillas que azota a Centroamérica, la cual ha afectado la vida de muchas familias y ha provocado la huida de miles de personas.

Es probable que las nuevas medidas sean bien recibidas por los defensores de la inmigración quienes durante mucho tiempo se han quejado de que las regulaciones existentes terminan dividiendo a las familias con desastrosas consecuencias económicas y psicológicas. Pero esto podrían atraer la ira de los republicanos, incluyendo el candidato presidencial Donald Trump.

"El objetivo es que las personas que tienen solicitudes humanitarias legítimas no se embarquen en ese peligroso viaje y acepten realmente nuestro brazo extendido", dijo Mayorkas. El personal consular de la embajada se reforzaría con oficiales adjudicadores adicionales para procesar las solicitudes. "Estamos aumentando nuestra capacidad en la región ... tenemos recursos adicionales para enfrentar esta necesidad", dijo Mayorkas.

Los funcionarios dijeron que aún no tienen una idea clara de a cuántos refugiados se les autorizará finalmente la entrada a Estados Unidos, pero "estamos muy seguros de que miles de personas se beneficiarán de estos programas", dijo Amy Papa, vice asesora de Seguridad Nacional.

A pesar de los esfuerzos para establecer un proceso migratorio ordenado desde Centroamérica, la oleada de familias que intentan huir a través de la frontera sigue siendo grande, aunque también han aumentado las detenciones de inmigrantes indocumentados que enfrentan la deportación.

Desde el inicio del año presupuestario en octubre, han sido capturados más de 51,100 personas que viajan como familias y más de 43,000 niños no acompañados que han intentado cruzar ilegalmente la frontera con México. El número de estos inmigrantes ha ido en constante aumento este año después de haber disminuido significativamente entre los años presupuestarios 2014 y 2015, informó Associated Press.

Las autoridades estadounidenses han dicho que el número de aprehensiones tanto de niños como de familias "coinciden con los patrones estacionales" y han insistido en que, a pesar de un aumento ocurrido en mayo, los números "se mantienen muy por debajo de los máximos históricos vistos en 2014", cuando se detuvieron 68,541 menores no acompañados y 68,445 familias.

En México, durante los primeros cuatro meses de este año, las autoridades deportaron a nueve de cada 10 migrantes guatemaltecos, hondureños y salvadoreños detenidos, según un análisis hecho por Univision de las cifras de la Secretaría de Gobernación de México. Durante ese período, México devolvió a sus países de origen un total de 43,506 ciudadanos de esos tres países.

El Salvador es uno de los países más peligrosos del mundo, con un índice anual de 103 homicidios por cada 100,000 habitantes. Honduras registra anualmente 90 homicidios por cada 100,000 habitantes.

La violencia en El Salvador se deriva en gran parte de una guerra entre dos pandillas callejeras, la "Calle 18" y la "Mara Salvatrucha". En el año 2012, el gobierno negoció un acuerdo de paz entre las dos bandas con la ayuda de la Iglesia Católica, pero dicho acuerdo se rompió el año pasado y hubo un retorno a la violencia.

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