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Desalojos

La lucha de una madre inmigrante con 8 hijos para no terminar en la calle por un desalojo “injusto”

Una familia está a punto de separarse porque un juez ordenó su salida de un parque de casas móviles en el sur de California. Activistas temen que se estén cometiendo irregularidades en ese proceso.
27 Ago 2019 – 2:36 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- Candelaria Arriaga, originaria del Estado de México, reunió a sus ocho hijos la tarde del 12 de agosto. Venía de una corte y les tenía una mala noticia: les dijo que un juez les dio hasta el 2 de septiembre para abandonar su casa móvil, donde han vivido durante los últimos seis años.

“Cada uno debe buscar por su lado, dónde se va a quedar”, les recomendó a sus hijos mayores con la voz entrecortada. La separación de su familia era la única opción que veía esta madre soltera que se gana la vida cocinando en un restaurante de comida mexicana en el este del condado de Los Ángeles.

“Mi hija se irá a vivir con una amiga, mi otra hija también se va con una amiga y mi hijo con su novia”, señala Arriaga sobre la dolorosa división que parece inevitable. “Yo que quedo con los pequeños”.

Los ocho hijos de Arriaga tienen 2, 3, 7, 12, 17, 19, 21 y 23 años. Ella tiene 40 y en unos días será abuela por primera vez. Los mayores siguen en su casa porque desde muy jóvenes le ayudan con los gastos del hogar y en la crianza de sus hermanos menores. Son un equipo, describe uno de sus hijos.

Pero la unidad de esta familia está en vilo por un problema con la empresa propietaria del parque donde está su vieja casa móvil, que han ido reparando para que no la tumben los años.

Arriaga asegura que no había tenido ningún conflicto con la gerencia de Starlite Mobile. Eso cambió a principios de año, cuando se unió a otros inquilinos para expresar su inconformidad por cambios en las normas del lugar, como rentar el estacionamiento que antes estaba destinado para los visitantes. “Estábamos en desacuerdo con muchas cosas que no están correctas”, contó.

Tras exponer sus quejar comenzaron a exigirle que hiciera arreglos costosos en su casa móvil, lo cual ella considera una especie de venganza por quejarse. “Me estaban pidiendo demasiados arreglos, muy exagerados, como pintar la casa, tapar una puerta. Pienso que solo fueron excusas”, dice esta madre soltera. “Si fuera porque mi casa está muy mal, entonces nos votaría a todos”, advirtió.

Según su relato, a pesar de que acató lo que le exigían los administradores desde mayo no le aceptaron el pago del alquiler y los servicios públicos, que es de entre 1,100 y 1,250 dólares.


“No te van a aceptar la renta porque no has hecho los arreglos que te han pedido”, asegura que le advirtió entonces la gerente de la propiedad.

Luego le llegaron escritos indicando que estaba incumpliendo con el acuerdo. “Me mandaban papeles de ‘no estás pagando la renta’. El problema es que yo trataba de pagar la renta y ellos no me aceptaban el dinero”, afirmó.

“Los inquilinos tienen derechos”

Cuando el adeudó superó los 4,000 dólares, Starlite Mobile demandó a la señora Arriaga. En esa audiencia que se realizó el 12 de agosto en un tribunal de West Covina el juez falló a favor de la empresa.

“En la corte la manager dijo que yo nunca hice el intento de pagar la renta. Dijo: ‘ella me dijo que no tenía dinero para pagar la renta porque estaba haciendo los arreglos en su casa’. Eso fue mentira”, reclamó.

Según el testimonio de esta mexicana, en esa vista el magistrado le ordenó salir de la casa en unos días, pero “le tuve que suplicar que me diera más tiempo porque era muy poco para salirme con ocho hijos”. Así, el plazo se extendió hasta el 2 de septiembre. También se le exigió cubrir los gastos legales de la empresa.

Univision Noticias llamó a las oficinas de Starlite Mobile para obtener un comentario sobre este caso, pero hasta la publicación de esta nota no respondieron los mensajes.

Navneet Grewal, abogada de la organización Western Center on Law and Poverty (WCLP), explicó que los desalojos en parques de casas móviles deben seguir normas más estrictas comparadas con las que rigen los apartamentos. “Ella tiene el derecho de vender la casa móvil antes de que la saquen”, mencionó en una entrevista con este medio.


Además, recalcó Grewal, se les debe dan un plazo de al menos 60 días para irse, considerando que podrían llevarse la vivienda a otro lado. El artículo 6 sobre terminación de la tenencia de la Ley de Residencia en Casas Móviles de California establece que ese período comienza a contar desde que se entrega la orden de desalojo por escrito al propietario y es “debido al alto costo de la mudanza de las casas móviles, el potencial de daños resultantes” y otras circunstancias.

Grewal subrayó que la señora Arriaga aún podría apelar la decisión del juez. “Los inquilinos de las casas móviles deben de saber que tienen derechos”, mencionó.

El activista Carlos Marroquín dijo a Univision Noticias que no le sorprenden los desalojos que parecen precipitados en parques de casas móviles, una acción que obliga a los inquilinos a rentar viviendas más caras. “Existen muchas protecciones para los inquilinos de esas viviendas y los dueños también tienen obligaciones”, recalcó.

“Vendrá una vida mejor para nosotros”

En la sala de la humilde casa móvil de Arriaga ahora hay varias cajas de cartón para la mudanza.

Esta mujer que emigró a California en 2004 sigue buscando ayuda en organizaciones sin fines de lucro. Un abogado ya se comprometió a escuchar su caso, mientras un agente de bienes raíces trata de vender su unidad. Pero ella reclama que la administración del terreno no se le ha permitido. “Dicen que ya es propiedad de ellos”.

Esa casa de 3 cuartos, construida en 1979, había sido el único hogar donde vivieron tranquilos. “Nadie nos rentaba y teníamos que mentir que éramos menos. Por eso compramos el mobile home”, relató.

Por eso, dice, no le pesaban las largas jornadas laborales en un restaurante de comida mexicana. “Yo trabajo demasiado, casi no paso tiempo con ellos para pagar la renta cada mes y cuidar el hogar donde mis hijos viven”, asegura.

En sus planes están alquilar un apartamento con sus hijos pequeños o incluso mudarse al estado de Georgia, donde vive el padre de sus hijos. “A mis hijos les ha afectado mucho no saber dónde van a vamos a vivir. Yo les dije que tenemos que separarnos porque no podemos estar juntos”, agregó.

A pesar de los problemas que enfrenta, ella espera que pronto se solucionen. “Mi sueño es que mis hijos tengan una vida mejor”, expresa.

A su hijo Ricardo Sandoval, de 19 años, le ha tocado animar a su mamá para que no se deprima. “Yo le dije: tal vez esto tenía que pasar y vendrá una mejor vida para nosotros”, dice él.

Ricardo tuvo que dejar a un lado su plan de convertirse en agente de bienes raíces. Ahora es cocinero en un restaurante de comida mexicana en Covina. Desde los 15 años ha tenido varios empleos para ayudar a su madre. También trabajó en un restaurante chino y una bodega.

“Estoy tratando de ahorrar por cualquier emergencia que venga”, menciona este joven que se irá a vivir a la casa de su novia mientras su familia define su futuro.

Para este muchacho, los gerentes del parque de casas móviles planearon el desalojo de su familia. “Sabían lo que estaban haciendo, yo no le haría eso a una madre con ocho hijos”, reclamó.

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