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Aprendizaje Profundo

Estos son los pasos que debe dar una escuela tradicional para adoptar el modelo de ‘aprendizaje más profundo'

Alrededor de 500 colegios de 41 estados del país están incentivando que sus estudiantes aprendan cómo aplicar el conocimiento que reciben, piensen críticamente y trabajen de manera colaborativa.
5 Jun 2019 – 4:50 PM EDT

Liderazgo, comunicación, pensamiento crítico y capacidad para escuchar de manera más activa son las habilidades más deseadas en 96% de los empleos de los sectores de mayor crecimiento de la economía del país. La cifra, de un estudio de la universidad de Georgetown, pone en relieve la relevancia de las escuelas que trabajan con el modelo de ‘aprendizaje más profundo’, que incentiva el desarrollo de este tipo de destrezas en los estudiantes.

“Los jóvenes de ahora necesitan un grupo de habilidades más allá de las que se enseñan en una escuela tradicional. Necesitan autogestionarse, pero también deben trabajar de manera colaborativa. (...) Requieren aprender un pensamiento innovador y, como muchos de ellos deberán crear sus propias industrias, aquellos que han sido expuestos solamente a al currículo tradicional serán desafortunadamente dejados atrás”, asegura a Univision Noticias Brian Bayle, subdirector de Vista Heritage Global Academy de Santa Clara, California, que trabaja con el “ aprendizaje más profundo”.

Pero, ¿qué se necesita para que una escuela tradicional adopte este modelo? En muchos casos, se requiere que las instituciones educativas y los distritos escolares trabajen en equipo con las organizaciones especializadas en este tipo de metodología, que son quienes desarrollan herramientas de trabajo y guían a todos los miembros del colegio a identificar algunos vacíos en la cultura, instrucción y tecnología.

New Tech Network es una de esas organizaciones que trabaja para transformar escuelas y, cuando una de sus asociadas –son más de doscientas en todo el país– decide hacer un cambio, lo primero que hacen los especialistas es evaluar tanto las habilidades de los estudiantes como sus calificaciones. Igualmente, recomiendan a los directivos que visiten una escuela que ya trabaje con el método.

“Una vez que ven la diferencia en el compromiso de los alumnos y maestros, la cultura de la escuela, y el nivel de rigor es casi imposible que no quieran introducir a sus colegios en este sistema. Uno de los más grandes retos que nuestro modelo supera es el aislamiento. Tenemos una red de diversas escuelas a lo largo del país y, trabajamos para emparejar las necesidades y los intereses de una institución con otra de la red, que ha pasado por el mismo tipo de retos”, señala Tim Presiado, director ejecutivo de New Tech Network.


Presiado explica que cuando comienzan a trabajar con una escuela, recorren una serie de pasos para ayudar a que todos los interesados, que serán impactados con el cambio, entiendan por qué están haciendo el trabajo. “Antes de que ellos aprendan qué están haciendo y los mecanismos, damos muchos entrenamientos sobre la importancia de los resultados del aprendizaje más profundo”, puntualiza. “Eso permite que todas las partes involucradas tengan una visión clara acerca de hacia dónde van y por qué es tan importante llegar allí”, agrega.

Formar a niños para ser líderes en distintas áreas

La escuela elemental L.O Donald, de Dallas, Texas, desde hace dos años trabaja con el método de “aprendizaje más profundo” y hace trabajo social emocional con sus estudiantes. Angélica Kaegi, subdirectora de la institución, recuerda que el trayecto hasta ser “una academia de liderazgo” fue largo pero que, una vez logrado, los maestros han seguido trabajando en su desarrollo y han implementado importantes técnicas como la lego robótica, una de las banderas de la institución, que le enseña a los niños teorías básicas de robótica.

Cuando se plantearon la transformación del colegio se hicieron la pregunta “¿dónde queremos ver a los niños en 10 ó 25 años?” y, las respuestas fueron: “queremos que tengan trabajo, que sean profesionales, que sepan comunicar, solucionar problemas y pensar críticamente”. Fue así como eligieron el camino del ‘aprendizaje más profundo’.

Gradualmente, la directora de la institución trabajó para implementar el trabajo social emocional, apoyó a los maestros en lo académico y ofreció entrenamientos en el área de tecnología, recuerda Kaegi. Ahora, en la escuela existe un currículo de liderazgo, con el que cada grado tiene un objetivo que puede ser de emprendimiento, medio ambiente, educación o gobierno, entre otros.


“La idea es enseñarle a los niños cómo pueden ser líderes en cada una de esas áreas y que, una vez salgan de nuestra escuela, sientan que pueden lograrlo”, dice Kaegi. Como resultado de los cambios implementados, han visto mejoras en el manejo emocional de los niños y han logrado mejores resultados en los exámenes.

Hacer cambios como el que hizo la escuela elemental L.O Donald, requiere de una inversión financiera pero, según Presiado, al menos en las instituciones educativas con las que trabaja New Tech Network, después de que se insertan en la metodología, los costos disminuyen considerablemente.

“Las escuelas que usan ‘aprendizaje más profundo’ con frecuencia necesitan más financiamiento para empezar —con entrenamientos y desarrollo profesional—, pero una vez están operativas, sus costos son tantos como los de una escuela tradicional”, asegura Presiado.

El especialista destaca que los tamaños de las clases no se ven afectados, ni el personal necesario, lo que normalmente tiene el efecto más grande en el presupuesto de los colegios. Lo que sí implica, dice, es el compromiso constante de desarrollo profesional, pero muchas escuelas pueden hacerlo sin requerir dinero extra.

Un camino lento, aunque es el más seguro

A pesar de los esfuerzos hechos por algunas las escuelas, maestros, y organizaciones en pro de sus estudiantes, el método de ‘aprendizaje más profundo’ no ha sido adoptado en todas las escuelas del país. La red nacional de deeper learning ha contabilizado más de 500 colegios, en 41 estados de la nación.

Para el maestro Brian Bayle hasta que el sistema educativo estadounidense no descubra una manera de evaluar exitosamente sin recurrir a herramientas estandarizadas, no se podrá sustituir el sistema tradicional. “La triste realidad es que si una persona de 1700 nos visita en la actualidad, el único sistema que podría reconocer es el de nuestras escuelas. Los cambios son extremadamente lentos”, enfatiza Bayle.


Sin embargo, Presiado espera que el modelo de ‘aprendizaje más profundo’ pueda reemplazar completamente al tradicional, porque las habilidades que desarrolla en los estudiante los empodera a tomar sus propias decisiones.

“Aprender cómo proceder y aplicar el conocimiento, pensar críticamente y colaborar deben ser habilidades enseñadas a cada niño y joven estadounidense. No hay una razón para no hacerlo. Las oportunidades para desarrollar estas habilidades a través de pasantías, clases especializadas, y en nuestro caso, auténticos proyectos, debería estar disponible para cada estudiante, no solo para aquellos de vecindarios pudientes”.

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