Aprendizaje Profundo

Crear, actualizar y compartir recursos educativos de libre acceso enriquece la experiencia de estudiantes y maestros

Los 'recursos educativos abiertos' pueden llegar a ser más efectivos y económicos que los libros tradicionales. Además, permiten que profesores y alumnos sean más activos a la hora de incorporar y registrar sus reflexiones y ejemplos de cada tema.
15 May 2019 – 4:33 PM EDT

En algunas escuelas del país poco a poco están empezando a utilizarse ' recursos educativos abiertos' que pueden ser modificados y compartidos por los estudiantes y profesores de forma libre y gratuita.

Los materiales van desde libros de texto hasta módulos completos del curso, conferencias y actividades en el aula diseñadas para la enseñanza y el aprendizaje, y tareas para el hogar.

Angela DeBarger, responsable del programa de educación de la William and Flora Hewlett Foundation y especialista en ‘aprendizaje profundo’, señala que, según una encuesta nacional realizada en 2017, 16% de los distritos escolares del país en los niveles que van desde Kinder hasta 12 grado ya usa recursos educacionales de libre acceso ( Open Educational Resources, OER por sus siglas en inglés), y que 37% han considerado adoptar al menos un plan de estudio basado en estas herramientas.

Según Kristina Ishmael, gerente de proyectos de aprendizaje tecnológico de New America, algunas de las escuelas están empleando estas herramientas educativas como sustitutas de los libros tradicionales, mientras que otras las usan para apoyar nuevos sistemas de enseñanza como la investigación basada en el aprendizaje (inquiry-based learning) o los proyectos basados en el aprendizaje (project-based learning).

“Los nuevos modelos de enseñanza que ponen a los estudiantes en el centro del aprendizaje fomentan su disposición a aprender, lo cual ayuda a desarrollar competencias de aprendizaje más profundo”, resalta Ishmael.

Y, aunque DeBarger advierte que aún hacen falta más evidencias sobre las ventajas de usar estas herramientas, las investigaciones iniciales revelan que el rendimiento académico de los alumnos es bueno cuando los maestros utilizan recursos educativos de acceso libre y alta calidad.


“Un modelo de instrucción enfocado en prácticas como la colaboración entre profesores y alumnos, en la voluntad y el compromiso del estudiante, y en una cultura de constante mejoramiento y personalización del contenido tiene potencial de mejorar la experiencia de los alumnos. Además, incentivar a los estudiantes a crear y compartir sus trabajos como recursos educativos de libre acceso puede ser una manera poderosa y auténtica para que contribuyan con sus comunidades”, agrega DeBarger.

Maestros y alumnos dueños de sus clases

DeBarger agrega que el uso de OER le manda una señal explícita a profesores y estudiantes de que pueden hacer cambios en los materiales de estudios para mejorar su significado y su relevancia. “Esto puede ser bueno para crear un ambiente más inclusivo, particularmente cuando las voces de los alumnos y sus perspectivas son reflejadas en los programas”.

Los profesores pueden incorporar y registrar sus reflexiones y ejemplos en cada tema de estudio, lo que es más difícil para los docentes que solo usan libros tradicionales. Igualmente, si una información está desactualizada pueden corregirla rápidamente en línea, así como también satisfacer las necesidades de conocimiento de los estudiantes en determinados contextos.

La especialista recuerda como ejemplo del uso de este tipo de recursos educativos cuando en 2017 los maestros de ciencias de las escuelas públicas del distrito Liberty, ubicado en la ciudad de Kansas, desarrollaron y compartieron un recurso abierto para entender mejor y registrar el eclipse total de sol de ese año. “En la herramienta diseñada, los estudiantes podían recolectar y analizar la data que iban recopilando a medida que transcurría el fenómeno natural”.

Dinero bien invertido

Los libros de licencia libre y los recursos educacionales de libre acceso también son útiles a la hora de mitigar las consecuencias de las reducciones presupuestarias que pueden sufrir los colegios.

Cuando en el período escolar 2016-2017 las escuelas públicas de Broken Arrow, en Oklahoma, enfrentaron una baja de 7.3 millones de dólares en su presupuesto anual, pudieron hacer frente a la situación debido a que dos años antes especialistas en Ciencias del distrito habían sugerido a los administradores adoptar OER efectivas y más económicas que los libros tradicionales. Las escuelas decidieron dotar a sus estudiantes de recursos educacionales de licencia libre que habían desarrollado los maestros. Como resultado, el compromiso de los alumnos se incrementó.

“Los distritos escolares que escogen usar OER en lugar de libros tradicionales pueden reinvertir el dinero. No es una eliminación del presupuesto, pero si una reasignación en otras cosas. Muchos lo usan para compensar a los maestros que trabajan en la curaduría, creación y revisión de los proyectos; proveer formación profesional para los profesores y líderes que trabajan en estas áreas, imprimir los materiales en caso de que no tengan suficientes computadoras para los estudiantes, mejorar la conexión a Internet, o comprar otros recursos de aprendizaje”, explica Ishmael.

Hasta los momentos, el desarrollo de nuevos cursos y currículos ha sido posible gracias al apoyo de organizaciones filantrópicas pero, según DeBarger las instituciones que han desarrollado modelos rigurosos de instrucción con OER están trabajando para desarrollar un modelo de negocio sustentable para seguir con el mejoramiento y la innovación de estas herramientas.

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