Yenniffer England, la dreamer retenida por ICE, ha sido liberada, pero enfrentará la deportación

N+ Univisión habla con la familia y el abogado de Yenniffer England, la dreamer que se encuentra entre la alegría al haber sido liberada y la preocupación porque enfrenta una orden de deportación que su abogado ya apeló

Video De voluntaria en la pandemia al temor por la deportación: Madre beneficiaria de DACA fue arrestada por una licencia vencida

La familia soñaba con este día, pero no ha resultado ser lo que esperaban. Tras meses de internamiento, Yenniffer England, de 32 años, ha sido liberada este jueves.


A su salida del centro de detención, tras la resolución de un juez federal, Yenniffer, que también es beneficiaria DACA, declaró que quiere ser la voz de quienes no son escuchados: “No me silenciarán en absoluto; seré la voz de cada uno de esos hombres y mujeres que están allí dentro y que no tienen voz".

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Su historia se hizo viral e incluso llegó a haber manifestaciones pidiendo su liberación en el Centro de Detención El Valle de Raymondville, Texas, en el que estuvo más de tres meses retenida. Unos agentes le pidieron el alto la noche del 16 de febrero y se percataron de que tenía la licencia de conducir vencida. Al ir a pagar la multa, pasó a manos de ICE y terminó encerrada. Su caso fue especialmente criticado porque había conseguido el DACA y tenía una protección para no ser deportada vigente hasta 2027.

Yenniffer enfrenta una orden de deportación

Pese a la alegría por haber salido del centro, Yenniffer England enfrenta una orden de deportación. El martes 19 de mayo notificaron a su abogado, Carlos García, que la habían puesto en proceso de deportación. Su abogado apeló ese mismo día e introdujo una petición de habeas corpus (procedimiento que impide que el gobierno detenga indefinidamente a alguien sin explicar el motivo) para que pudieran darle la libertad condicional mientras espera su juicio de apelación (contra la deportación).

Su hermano, Francisco England, cuenta que nunca olvidará este 21 de mayo. "Salió del centro a las 12:37 del mediodía; me acuerdo hasta del minuto (ríe). "Me puse a llorar en cuanto la vi y nos abrazamos", relata.

Confiesan quienes la recibieron fuera del centro que lo primero que hizo al salir, fue ir al colegio de sus hijas a darles una sorpresa. " No se separaron; hasta han dormido juntas. La recibimos con un asado de carne en la casa. "Todos hemos pasado las últimas 24 horas apoyándola", cuenta su hermano.

Francisco revela que no se ha hablado del asunto de la deportación; "es muy doloroso para ella y sus hijas. Vemos muchos casos en nuestro entorno de personas que, incluso con estatus, han sido sacadas del país. "Mis sobrinas tienen mucho miedo, han nacido aquí y no se imaginan su vida en México", explicaba Francisco. Yennifer England ha pasado prácticamente toda su vida en los EEUU porque llegó con su madre en 1998, con solo 4 años.

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Cuenta que las hijas de Yenniffer, de 13 y 11 años, presentaron episodios de ansiedad tras la detención, especialmente la de 13, que estaba presente. "Ella se quedó muy preocupada y la mamá le dijo cuando se la llevaron que al día siguiente estarían juntas, pero la niña comenzó a llorar y estaba muy angustiada; tiempo después seguía teniendo miedo", aseguró.

Ahora, cuando parece que ya terminó la pesadilla, la familia continúa enfrentando una orden de deportación. " Sigue habiendo miedo en la familia; me gustaría que fuera de otra manera, pero veo que Yenniffer tiene miedo de salir; aún no me habló de si va a poder retomar su trabajo", confiesa Francisco.

La voluntaria que dio su vida para salvar otras

Sus familiares destacaron además la labor social que Yenniffer ha desempeñado en el país como auxiliar de enfermería. Comenzó su carrera en la salud como voluntaria en varios hospitales. En el peor momento de la pandemia por la COVID, estuvo colaborando voluntariamente en varios centros de Nueva York. Contrajo la enfermedad y fue hospitalizada en estado grave; incluso tuvo que ser intubada diez días y se recuperó rehabilitándose a sí misma. Trabajó en varios hospitales como asistente quirúrgica.

Desde el año 2019 pertenece a la asociación LUPE (La Unión del Pueblo Entero). Le ayudaron a renovar su permiso de trabajo y están dando asesoría legal a la familia tras su detención. Destacan que, lejos de ser una criminal, Yenniffer ha dedicado su vida a salvar la de los demás: "Cuando su madre le preguntó por qué seguía trabajando en el sector sanitario, Yenniffer respondió que a ella le salvaron la vida y que sentía el compromiso con su comunidad de salvar a tantas personas como pudiera”.

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"Ya ni el DACA les protege;

esto tiene que terminar"

Desde la asociación LUPE denuncian además que el caso de Yenniffer demuestra que ya ni el DACA les protege. "Como beneficiaria de DACA, Yenniffer debería haber estado protegida contra la detención; sin embargo, la policía estatal y el ICE le arrebataron su libertad. Esta es la realidad de la comunidad dreamer, que sigue siendo objeto de ataques selectivos. " Esto tiene que terminar", reclamó Tania Chávez Camacho, presidenta y directora ejecutiva de LUPE.

Una reciente decisión de la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA), determinó que tener DACA ya no es una protección automática ni suficiente para evitar o desestimar un proceso de deportación por sí solo. Por eso, desde la asociación que da apoyo legal a migrantes temen que, en adelante, pueda haber más casos como el de Yenniffer.


"Hoy, mientras regresa al abrazo de su familia —con la incertidumbre sobre su futuro—, aguarda la audiencia de su recurso de apelación, la cual tendrá lugar en los próximos meses. No podemos evitar pensar en las docenas de beneficiarios de DACA que han sido deportados y que deberían estar con sus familias. Sus historias deben servir de impulso para seguir exigiendo al Congreso que actúe de inmediato y proteja", denunció la directora de LUPE.

El hermano de Yenniffer espera no convertirse en uno de esos ejemplos de familia a las que una frontera es capaz de partir por la mitad. Apelan a la humanidad de las autoridades "su único delito fue querer comer unos tacos, que dejen por favor de traumatizar familias y que vea que mi hermana no está haciendo nada a nadie. Al contrario, hace un gran trabajo y contribuye con este país, su país".