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Driving Under the Influence

Investigación periodística cuestiona la fiabilidad de los dispositivos para hacer pruebas de DUI

Un exhaustivo trabajo de investigación del diario The New York Times revela que muchos de los instrumentos para hacer pruebas de aliento arrojan resultados erróneos porque están mal calibrados, reciben mal mantenimiento, se emplean incorrectamente o tienen defectos en el software.
4 Nov 2019 – 4:14 AM EST

Una investigación desarrollada por el diario The New York Times revela que muchos de los dispositivos con los que la policía efectúa pruebas de control de aliento a conductores para determinar los niveles de alcohol en la sangre generan resultados poco confiables, aunque son usados con muchísima frecuencia para abrir expedientes por conducción bajo influencia.

A pesar de que estos instrumentos, presentes en muchas comisarías, se comercializan con precisión hasta el tercer decimal, la investigación del Times indica que buena parte de ellos no han sido calibrados correctamente, lo que arroja resultados equivocados en el 40% de los casos por encima de los 0.08 gramos por litro de sangre permitidos, registros que con alta probabilidad son la base para imponer cargos criminales.

La investigación periodística se basa en entrevistas a más de 100 abogados, científicos, ejecutivos y oficiales de policía, así como en registros judiciales, archivos corporativos, correos electrónicos confidenciales y contratos.

Según el reportaje investigativo, aparte de la calibración otros factores podrían influir en una medición errónea de los niveles de alcoholemia, como el mal mantenimiento del instrumento, el uso incorrecto o el empleo de soluciones químicas caducadas o de elaboración casera. Expertos técnicos también han encontrado errores graves de programación en el software de las máquinas.

Un millón de estadounidenses al año son arrestados por conducir ebrios. El Times refiere que jueces de Massachusetts y Nueva Jersey han rechazado más de 30,000 pruebas de aliento solo en los últimos 12 meses, en gran medida debido a errores humanos y a la laxitud de la supervisión gubernamental.


Un juez del condado de Pensilvania, citado en el trabajo, calificó de "extremadamente cuestionable" que alguna de las pruebas de aliento de su estado pudiera resistir un escrutinio serio. En respuesta, los fiscales locales dejaron de utilizarlas.

En Florida, un panel de jueces describió el instrumento de su estado como una "caja negra mágica" con "anomalías significativas y continuas".

También sucede que en muchos estados el veredicto de la máquina es suficiente para abrir un expediente al supuesto infractor, aunque deberían ser solo un apoyo a los procedimientos policiales, como plantea John Fusco, exdirector de la empresa National Patent Analytical Systems, que fabrica estos dispositivos.

"Las pruebas nunca fueron hechas para ser usadas de esa manera," dijo Fusco al Times.

La complejidad del problema es mayor para los inmigrantes, de cara a un reciente fallo emitido por la Oficina de Revisión de Casos de Inmigración (EOIR) según el cual dos o más condenas por conducir bajo la influencia abren inmediatamente la puerta a una deportación automática.

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