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Coronavirus

El poderoso testimonio de una mujer con cáncer que ahora se enfrenta al coronavirus

La muerte de más de 4,000 estadounidenses a causa del covid-19 plantea el debate sobre cómo afrontar los cuidados de salud cuando una persona con una enfermedad preexistente ahora debe evitar contagiarse de covid-19. Irisaida Méndez tiene cáncer, y pese a que lucha para superar su padecimiento, habla de la importancia de no dejar que las decisiones más difíciles las tomen los seres queridos afectados.
1 Abr 2020 – 04:40 PM EDT

La familia de Irisaida Méndez lleva cuatro semanas en cuarentena voluntaria en su casa en Doral, en el sur de Florida. Le cerraron la puerta al coronavirus porque ella sería la más afectada si se contagia: le diagnosticaron cáncer en etapa 4 y ahora solo le funciona un pulmón.

“Y ese pulmón está tan comprometido que una etapa avanzada de coronavirus me va a causar un paro”, advierte Méndez, una puertorriqueña de 48 años que se aferra a la vida para seguir al lado de sus cuatro hijos de entre 20 y 24 años (todos universitarios) y su esposo. Pero subraya que no le teme a la muerte.

En ese hogar ya se habló sobre qué pasaría si el virus la enferma de gravedad, afectando su debilitado sistema inmunológico. También conversaron sobre lo que debían hacer para protegerla, como limitar las salidas de su vivienda y aplicar estrictas medidas de higiene.

No es la primera vez que tocan el tema. Una planificación de sus últimos días se conversó desde que un tumor canceroso del tamaño de una toronja que le encontraron en el útero en 2017, se volvió una metástasis que propagó el cáncer a un pulmón, la columna vertebral y otras partes de su cuerpo.

Desde entonces, Méndez tiene un documento que explica sus últimos deseos y cuyo contenido conocen bien sus familiares. Detalla desde cuál es la decisión que deben tomar en un hospital ante el dilema de mantenerla conectada a un soporte vital, hasta los detalles de su propio funeral.

“Les dije esto es lo que quiero y así quiero que se haga”, aseguró en una entrevista con Univision Noticias.

Lo que pasaría debido al coronavirus, que ya cobró la vida de más de 4,000 estadounidenses y de más de 44,000 personas en todo el mundo, se agregó a ese documento que preparó Méndez. “En caso de un contagio tendría que ir al hospital. Lo ideal sería llevar la cuarentena en mi casa, no quiero morir sola en un hospital”, menciona ella.

“Esto va más allá del testamento”

En el caso de los pacientes con covid-19, sin embargo, se reducen las opciones sobre cómo pasar los días finales: si su salud empeora son llevados a un hospital y si mueren sus familiares no los vuelven a ver, si acaso a través de una videollamada. Y las autoridades solo entregan las cenizas a los deudos.

A pesar de esos retos, Méndez recomienda hacer todos los preparativos en torno a la muerte, ya sea los de un joven sano o los de un adulto mayor con una enfermedad que amenaza su vida.

Si no se pudo elaborar ese documento ni llevarlo consigo a un centro médico, ella aconseja hacer un video con un celular en el cual la persona exprese qué quiere y qué se debe hacer si hay que tomar decisiones difíciles. Además, aconseja elegir un representante que haga respetar esos deseos.

“Los latinos, más que otras culturas, son reacios a hablar sobre la muerte. No lo ven como un proceso de la vida, sino como algo a lo que le temen”, explica Méndez.

“Lo primero que hay que entender es que la muerte le pasa a todo mundo y que por esa razón tenemos que estar preparados y planificar, como se hace con una fiesta o con un parto. Si deseo que me resuciten o no, cuán enfermo debo estar para que me quiten el respirador, si quiero morir en un hospital o en la casa”, detalla.

“Esto va más allá del testamento”, agrega quien hace unos años era parte del equipo de comunicación de una aerolínea y quien estuvo involucrada en varias organizaciones sin fines de lucro.

Una guía sobre cómo pasar los últimos días

La página de internet de la organización Compassion & Choices ofrece la opción de elaborar en español una ‘guía de planificación avanzada’, la cual propone redactar en un documento cómo nos gustaría que fueran nuestros últimos días, con el fin de “garantizar que recibamos la atención que deseamos y evita lo que no queremos, incluso si no pudiéramos hablar por nosotros mismos”.

Esta organización resalta que, si bien el coronavirus no es necesariamente una enfermedad terminal, se volverá la causa de muerte de muchos estadounidenses. El presidente Donald Trump pronosticó este martes que un “mínimo” de 100,000 personas en este país perderán la vida por esta epidemia.

Ante este panorama desolador, Compassion & Choices advierte que, a pesar de los esfuerzos de doctores y enfermeros, miles de personas no recibirán los cuidados de salud adecuados en un hospital y “pueden enfrentar una difícil decisión de cómo desean manejar sus cuidados de salud, en el caso de que no puedan recuperarse”.

Su vocera, Patricia A. González-Portillo, señala que debido a la actual contingencia sanitaria se debe dar prioridad a los cuidados de salud remotos o de telesalud, que incluyen los cuidados paliativos tanto para las personas que padecen una enfermedad terminal, como para los pacientes del coronavirus.

“Los pacientes que ya estaban viviendo con una enfermedad terminal antes del covid-19, corren un alto riesgo de sufrir innecesariamente, así como morir de manera prematura y dolorosa, si no pueden tener acceso a los cuidados médicos y paliativos remotos”, dijo González-Portillo.

Irisaida Méndez ha convertido su casa de Florida en una fortaleza contra el virus. Su esposo, un médico, es el único que sale a trabajar y al supermercado. Cada vez que regresa del hospital en el que labora pasa por un proceso de desinfección que ha programado su familia.

Ella dedica parte de su tiempo en casa a promover entre los estadounidenses la elaboración de una lista de deseos de cuidados de salud para los últimos días. “Lo que estás haciendo es celebrar tu vida y plasmar formas de cómo perpetuar tu recuerdo”, dice. “Que a tu familia no le toque tomar decisiones difíciles”.

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