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La mala racha del restaurante Chipotle en 2015 persiste en 2016

Brotes de norovirus, de salmonela, de E. coli dejaron a más de 500 comensales enfermos en 2015. Cuando la empresa comenzaba a recuperarse en 2016, su jefe creativo, el mismo encargado de levantar a la marca, fue detenido.
7 Jul 2016 – 6:20 PM EDT

En menos de 24 horas, la cadena de comida rápida mexicana Chipotle ha estado en las noticias y por razones disímiles. Este miércoles, porque lanzó un corto, la historia de dos jóvenes enamorados que inauguran un negocio de comida real, sin sabores artificiales. Pero apenas unas horas antes, fue por la detención de su jefe creativo, señalado de gastar unos 3,000 dólares en la compra de cocaína y por sus relaciones con un grupo delictivo que distribuía la droga en Nueva York.

La suerte no ha estado del lado del restaurante del chile jalapeño. Desde agosto de 2015, sus comensales se han enfermado por norovirus, salmonela y Escherichia coli (E. coli).

“2015 fue el año más desafiante en la historia de Chipotle”, se lee en la primera línea de su informe anual 2015 presentado el pasado marzo. “Los eventos del año impactaron nuestros resultados y nuestra reputación”, agrega.

Sus ventas comparables cayeron abruptamente. En los últimos tres meses del año, el desplome llegó a 14.6%. Y solo en diciembre de 2015 se fueron abajo hasta 30%.

Ahora, el reto de la empresa es el de recuperar la confianza de sus clientes en la idea de que la cadena de burritos movida por las manos de 59,330 empleados vende “comida saludable”.


Un brote tras otro

Entre agosto y diciembre de 2015, unas 510 personas tuvieron enfermedades gastrointestinales producto de la contaminación de los alimentos que comieron en Chipotle, según el reporte de incidentes de la empresa.

Los primeros casos registrados se dieron en agosto de 2015 en un restaurante en Simi Valley, California: 243 personas se enfermaron por un norovirus. En diciembre, otras 143 personas que comieron en un establecimiento de Boston también sufrieron el trastorno intestinal.

Chipotle explicó que se debió a “un empleado que trabajó mientras estaba enfermo, en violación a las estrictas políticas", se lee en su página web.

Ese mismo agosto, el norovirus en California se unió con dos brotes de salmonela en Minnesota y Wisconsin: 64 comensales resultaron afectados. “Estuvieron vinculados con un lote de tomates que se sirvió en 22 restaurantes”, justificó Chipotle.

El 2015 finalizó para el restaurante de comida mexicana con 60 personas más –en al menos 12 estados del país– con enfermedades gastrointestinales producto de la bacteria E. coli: 21 fueron hospitalizadas.

Como resultado, cerró preventivamente 43 de sus restaurantes en Washington y Oregon, dos de los estados donde se reportaron enfermos.

Tras este último brote, Chipotle cambió sus procedimientos para evitar la contaminación de los alimentos y para recuperarse del "impacto negativo" en la percepción de los clientes. En el caso de los tomates, luego de que un lote es lavado, si un solo fruto está malo, se bota todo; el pollo solo se marina de noche para que no tenga contacto con otros alimentos; limones, chiles jalapeños, cebollas y aguacates son desinfectados en agua hirviendo por cinco segundos.

Además, aprendida la lección, implementaron como medida que los trabajadores enfermos se queden en casa y aún así se les pague el día.

Después de diversas decisiones corporativas y varias investigaciones más sobre la contaminación de los alimentos en sus restaurantes, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) declararon el fin de los brotes en febrero del 2016. No hubo muertos.

Un creativo en drogas

Cuando los problemas parecían haber terminado para Chipotle, un nuevo incidente que nada tenía que ver con el desempeño de la empresa, los salpicó.

El director creativo de la cadena de comida mexicana, Mark Crumpacker, encargado de recomponer la golpeada imagen de Chipotle, fue detenido este martes en Nueva York.

Crumpacker fue acusado de comprar cocaína en al menos una decena de ocasiones y por sus presuntas relaciones con un grupo que vendía la droga. Uno de los fiscales del distrito, Patrick Doherty, aseguró que el ejecutivo habría pagado hasta 3,000 dólares en las compras.

Quedó en libertad tras pagar una fianza poco mayor a lo que se gastó en la compra de droga.

Ya desde el jueves pasado, la empresa se había preparado para esto. Un vocero de Chipotle, Chris Arnold, explicó el jueves pasado que la cadena había dado al jefe creativo una baja administrativa para permitirle "enfocarse en estos problemas personales", y aseguró que sus responsabilidades serían asignadas a otro ejecutivo durante su ausencia.

Poco antes la policía de Nueva York había anunciado que el jefe creativo era uno de 18 compradores recurrentes de cocaína en una red de distribución descubierta y de la que ya había tres personas detenidas.

Univision Noticias consultó a la empresa Chipotle sobre los incidentes del último año, pero no hubo una respuesta hasta el cierre de esta nota.

"Tenemos mucho más que lograr para recuperar completamente la confianza y lealtad de nuestros clientes", concluye Chipotle en su último reporte anual.


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