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El presidente Barck Obama otorgó a Méndez la Medalla de la Libertad, la condecoración más importante para un civil en el país, por "propagar un mensaje de tolerancia y oportunidad para todos los niños".

"Querían que nosotros fuéramos sirvientes"

"Querían que nosotros fuéramos sirvientes"

Sylvia Méndez lucha para que las escuelas de todo el país enseñen la historia de Méndez vs. Westminster, que acabó en 1947 con la segregación racial.

El presidente Barck Obama otorgó a Méndez la Medalla de la Libertad, la...
El presidente Barck Obama otorgó a Méndez la Medalla de la Libertad, la condecoración más importante para un civil en el país, por "propagar un mensaje de tolerancia y oportunidad para todos los niños".

Sobreviviente del caso Méndez vs. Westminster busca dar a conocer su historia

Chicago (IL).- Desde hace 15 años, la defensora de los derechos civiles Sylvia Méndez lucha para que las escuelas de todo el país enseñen la historia del caso Méndez vs. Westminster, que acabó en 1947 con la segregación racial en las escuelas públicas de California.

" Algunas escuelas de California ya están enseñando el caso Méndez vs. Westminster, está en el currículo y este dice que los maestros lo pueden enseñar si ellos quieren pero no es obligatorio, y eso es lo que queremos, que sea obligatorio", puntualizó la activista.

Méndez, de 77 años, relató a Efe sus recuerdos con la historia que sembró la semilla de la igualdad en la educación siete años antes del caso Brown vs. Board of Education, el cual abrió en 1954 las escuelas blancas a los niños afroamericanos.

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En 1945, en el pueblo de Westminster, California, Soledad Vidaurri, la tía de Sylvia, llevó a sus hijos y a Sylvia Méndez y sus hermanos Gonzalo Jr. y Gerónimo a matricularlos en la escuela de la calle 17, destinada para niños blancos.

A los hijos de Vidaurri los aceptaron, no obstante a Méndez y a sus hermanos no los aceptaron porque tenían la piel color café, por lo que tuvieron que ir a una escuela donde solo asistían niños mexicanos.

Los padres de Méndez, Gonzalo y Felicitas, inmigrantes que se mudaron a la zona para encargarse de una granja perteneciente a una familia japonesa y que sólo querían que sus hijos obtuvieran una buena educación, emprendieron desde entonces una batalla legal para luchar contra la separación de los niños basado en su raza.

Los Méndez, junto a otras cuatro familias mexicanas, entablaron una demanda el 2 de marzo de 1945 contra el sistema escolar del condado Orange, que incluía a Westminster, Santa Ana, Garden Grove y El Modena, a favor de 5.000 niños para que un mandato judicial ordenara a las escuelas a integrar a los niños hispanos.

El 18 de marzo de 1946, una corte de distrito federal de Los Ángeles decidió a favor de los Méndez, pero la junta escolar apeló y el caso, Méndez vs. Westminster, como se conoció, volvió a ser escuchado en el noveno circuito de la Corte de Apelaciones de San Francisco.

En aquella oportunidad, el abogado de los hispanos sería Thurgood Marshall, un afroamericano que llegó después al Tribunal Supremo de EE.UU., y que logró que la corte decidiera el 14 de abril de 1947 mantener la decisión del año anterior.

Marshall obtuvo otra victoria histórica en el Supremo en el caso de Brown vs. Board of Education (1954), que utilizó como base los argumento de los Méndez, para que se declarase que era inconstitucional que los estados separan en las escuelas públicas del país a los estudiantes blancos y afroamericanos.

" Mi padre era muy valiente, sí, pero murió muy joven y nadie nunca le agradeció lo que hizo", dijo Méndez, quien confesó que cuando su padre "trataba de hablar del caso, nadie lo escuchaba".

Gonzalo Méndez, nacido en México, murió en 1964 a la edad de 51 años.

La madre de Sylvia era puertorriqueña y antes de morir en 1998 le encomendó a su hija viajar por el país para dar a conocer este histórico caso.

" Mi madre me dijo: Sylvia nadie conoce este caso, es un caso muy importante por el cual peleamos en corte pero no está en ningún libro de historia", contó la activista.

" Yo le prometí que yo iría a través del país y hablar del caso para que todos supieran de él", agregó.

Méndez contó a Efe que la escuela de la calle 17 de Westminster a donde iban los niños anglosajones, "estaba muy bonita y enseñaban matemáticas, a deletrear y aritmética y cosas que tu querías aprender en la escuela hispana. Ahí les enseñaban la cultura y como ser buenos ciudadanos".

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No obstante, agregó, en la escuela Hoover, a dos millas de la otra y a donde iban los niños mexicanos, " ahí te enseñaban a coser, a bordar y a cocinar, cosas así para que te hicieras una criada. Ahí no nos enseñaban economía para que nosotros fuéramos secretarias, maestros, abogadas y cosas por el estilo".

"Ellos querían que nosotros fuéramos sirvientes", aseveró.

Recordó que durante la decisión del caso que duró cinco días, los oficiales del condado de Orange argumentaron que los niños mexicanos eran moralmente deficientes y sucios y que no hablaban inglés aunque para muchos era el único idioma que hablaban.

" Ellos dijeron que nosotros éramos inmorales y sucios", afirmó la activista, quien contó que aunque unos niños blancos la rechazaron al principio cuando ingresó a la escuela, después de ganar el caso, el resto de los niños pronto la aceptaron y hasta la invitaban a sus casas a jugar.

Méndez enfatizó a Efe que la juventud hispana de hoy, muchos de los cuales dejan las escuelas, debe de aprender de este caso y darse cuenta que muchos líderes hispanos del pasado lucharon para que ellos tengan acceso a la educación en este país.

" Ellos deben quedarse en la escuela para que tengan éxito", aconsejó la hispana que estudió enfermería en la  universidad, profesión que desempeñó durante 33 años, logrando ser la asistente de la directora de enfermería en un hospital antes de jubilarse.

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Aunque reconoció que todavía queda mucho por hacer, su intenso trabajo por dar a conocer esta historia ha tenido bastante éxito en cierto modo.

Su historia - la del caso- se publicó en un libro de historia y en dos libros para niños, además de un documental realizado por Sandra Robbie, una profesora de Chapman University en California y que logró ganar un premio Emmy.

En el 2007 el Servicio Postal de Estados Unidos emitió un sello conmemorativo del caso y en el 15 de febrero del mismo año el presidente Barck Obama otorgó a Méndez la Medalla de la Libertad, la condecoración más importante para un civil en el país, por "propagar un mensaje de tolerancia y oportunidad para todos los niños".

Méndez, hizo un llamamiento a todo los hispanos del país para que aboguen para que este importante caso sea incluido en los textos escolares y libros de historia en todo el país.

Juan Mora Torres, profesor de historia en la  Universidad de De Paul en Chicago, confirmó la importancia de este caso para ser estudiado.

" Es un caso importante porque influyó en el caso Brown vs. Board of Education", explicó.

" El caso no está en la historia, no está en el currículo y tampoco en los textos escolares del país; es importante corregir los datos", concluyó. 

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