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Profesor hispano reclama con huelga de hambre el puesto que le fue negado en una universidad

El mexicano Juan Rojo cuestiona que la presidenta de Lafayette College de Pennsylvania no le otorgara una posición permanente pese a que fue evaluado satisfactoriamente por otros profesores y estudiantes.
2 Sep 2016 – 5:44 PM EDT

El profesor Juan Rojo, quien dicta clases de lengua y literatura latinoamericana en Lafayette College, inició esta semana una huelga de hambre luego de que la presidenta de esa institución le negara una plaza permanente tras un amplio proceso en el que asegura obtuvo buenas recomendaciones de sus colegas y estudiantes.

Algo cansado por la huelga de hambre iniciada el pasado martes, el profesor nacido en Los Ángeles de origen mexicano explicó a Univision Noticias que, siguiendo el procedimiento de la universidad ubicada en Pennsylvania, pidió la permanencia al cumplir ocho años como profesor.

"Cuando la solicitud llegó a la oficina de la presidente, ella decidió que no, que según su juicio mi expediente no mostraba lo que ella suponía eran los requisitos para la plaza", relató en una conversación telefónica. "Por un lado, está en su derecho. Sin embargo, nuestro documento, la constitución de la universidad, claramente articula que este tipo de decisiones es más que nada una decisión del profesorado de la universidad", agregó.

Dos comités integrados por profesores determinaron que merecía la plaza permanente: uno en forma unánime y otro en una votación 6-1, detalló.

Sin embargo, Alison Byerly, presidenta de Lafayette College, rechazó la decisión de estos comités y se enfocó en evaluaciones negativas con las que concluyó que él tiene "ciertas deficiencias" en su manera de enseñar, dijo Rojo.

Un portavoz de la universidad se excusó de comentar el caso con el diario The Washington Post y dijo que si bien el profesor tiene el derecho de discrepar con la decisión sobre su permanencia esperan que exprese su opinión en una manera que no ponga en riesgo su salud.

Rojo reclama que las evaluaciones estudiantiles que Byerly tomó en cuenta no fueron diseñadas para que incidieran en las decisiones de personal, sino para que los profesores pudieran conocer la percepción que sus estudiantes tienen sobre ellos.

"Hay estudios que indican que las evaluaciones no son fidedignas en torno a la evaluación de los profesores. Incluso son particularmente problemáticas para profesoras y profesores que son latinos o hispanos, ya que según la investigación para los muchachos, particularmente en universidades donde la población estudiantil es mayormente blanca, ellos perciben que el estándar del profesor es el profesor blanco y masculino", explicó.

"Entonces cualquier profesor como yo, que además de ser hispano trata temas de justicia social, ellos lo interpretan como si yo estuviera tratando de inculcarle mi política personal", añadió Rojo, quien estimó que en Lafayette College entre el 80 y 90 por ciento de los estudiantes son blancos.

La presidente de la institución, dijo Rojo, debió tomar en cuenta su amplio expediente, que contiene cartas de otros profesores y de estudiantes que no lo evaluaron en forma anónima. Y afirma que si la presidenta hubiese analizado todas sus evaluaciones se habría dado cuenta de que son "buenas" según los criterios establecidos por la universidad.

"Hay evaluaciones negativas. Eso no lo voy a negar (...) pero si vemos el expediente completo, las evaluaciones en su totalidad, el promedio es bastante bueno. Se usa una escala de 5 puntos y las mías están más o menos alrededor de 4. Según el criterio, eso se interpreta como very good o muy buenas", explicó.

Sin posibilidad de apelar

Rojo no puede pedir una revisión del proceso ni apelarlo. Por eso inició la huelga de hambre y lleva tomando solo agua y Gatorade desde el pasado martes. "El proceso está cerrado, no tengo ningún recurso dentro de las normas de la universidad".

Asegura que permanecerá firme en su medida hasta que ocurran dos cosas: se revise el procedimiento por el cual se evalúan a los profesores que solicitan una plaza permanente y le concedan la misma. De lo contrario, tendrá que buscar otro lugar donde enseñar, precisó.

"Quiero recalcar que a la directiva de la universidad no le pido que me dé nada. Le pido que tome la decisión que ya se ha hecho, que es la decisión del comité y del departamento y la honre. Esa decision fue que se me otorgue la plaza permanente. Es algo que he trabajado, que se ha evaluado cuidadosamente".

Por el momento ha seguido dictando sus tres cursos los martes y jueves. Dice que, por ahora, ha estado bien, pero que ayer sentía como si hubiese tenido un largo viaje en avión.

El apoyo que le han expresado estudiantes, exalumnos y colegas le dan ánimo para seguir su huelga.

"Una alumna pasó con una botella de agua y me dijo que soy el único progesfor de la universidad con el que ha tomado clase que es como ella. El profesorado en esta universida no es muy diverso que digamos, entonces para algunos muchachos el tener un profesor con el que se pueden relacionar es muy importante. Comparto esas mismas raíces, yo los entiendo, ellos me entienden", afirmó.

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