Dreamers

La lucha de una dreamer sin brazos para poder encontrar trabajo y continuar sus estudios

La mexicana Monserrat Morán Gutiérrez nació así por un medicamento que le dieron equivocadamente a su madre. Ahora no puede desplazarse libremente porque no cuenta con el dinero suficiente para reparar su silla de ruedas.
6 Jun 2016 – 3:11 PM EDT

Monserrat Morán Gutiérrez, a lo largo de sus 28 años de vida, ha demostrado ser una joven independiente, a pesar de haber nacido sin sus extremidades superiores completas, y con una pierna más corta que la otra.

"Tengo un problema de nacimiento, a causa de un medicamento que a mi mamá le dieron equivocadamente, nací sin mis brazos, y mi pie derecho es más corto que el izquierdo", dice esta joven quien vive en La Villita en Chicago.

Aunque en México nunca fue a la escuela porque los maestros decían que compañeros podrían traumatizarla con sus comentarios, en Estados Unidos ella culminó sus estudios con éxito, y aprendió a aceptarse tal y como es.

"Anteriormente hubo un tiempo que sí, me tapaba porque me ponía suéter para que nadie me viera, pero me decía mi mamá '¿por qué lo haces? tienes que aceptarte como eres, no tienes que avergonzarte ni nada". Y tiene razón, ya no me importa que me vean", dice esta joven quien no para de sonreír cada vez que contesta a nuestras preguntas.

Lo que sí le importa a Monserrat es que, a pesar de haber obtenido su permiso de trabajo a través del programa DACA, que otorga permisos de trabajo y ampara de la deportación a jóvenes que califican, no ha podido conseguir un empleo.

"Aplico pero no me lo dan, tal vez por mi físico. Dirán 'pobre no puede hacer el trabajo'. Tal vez no lo puedo hacer como las demás personas, pero lo puedo hacer de diferente forma".

La verdad es que Monserrat demuestra ser una joven talentosa e independiente a pesar de las limitaciones físicas que tiene. "Me gusta dibujar, me gusta tejer, me gusta tejer con gancho, con aguja. Tejo con las manos y con los pies", cuenta a Univision mientras confecciona una bufanda de color gris.

Su mamá Jovita Gutiérrez ha sido su más grande apoyo y quien ha recibido elogios por todas las cosas que su hija hace.

"He encontrado personas que dicen que mi hija es muy inteligente, se admiran que tiene el celular con sus manitas corticas y tiene al mismo tiempo su computador también".

A pesar del inmenso deseo que Monserrat tiene por superarse, hace pocos meses la silla de ruedas eléctrica que usaba para su desplazamiento se dañó. Por su alto costo, está fuera de las posibilidades económicas de esta familia.

"Con la silla yo me puedo mover a todos lados, para las tiendas. Estaba estudiando inglés y ahorita no he ido por el transporte, y yo no me puedo empujar sola, si camino mucho me canso y pues tuve que salirme".

Para poder ayudar con los gastos y continuar con sus estudios de diseño gráfico y computadoras se abrió una página de apoyo en gofundme.

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