Dreamers

Estos son los 17 senadores demócratas a quienes los dreamers acusan de abandonarlos

Un grupo de demócratas dio su aprobación el jueves a la extensión de los fondos para el gobierno sin incluir una solución legal a la cancelación de DACA. Algunos lo hicieron para evitar una crisis en sus estados, otros sencillamente no justifican que se corte el financiamiento solo por los dreamers.
23 Dic 2017 – 9:11 PM EST

Todas las esperanzas de los dreamers por conseguir una protección del Congreso antes de fin de año se esfumaron con la aprobación este jueves de los fondos para evitar el cierre del gobierno sin incluir una alternativa de DACA. Aunque esto ocurrió con los votos de los dos partidos, los dreamers se han sentido especialmente abandonados por 17 senadores demócratas que dieron el 'sí' desoyendo sus súplicas.

La dreamer Erika Andiola les reclamó en su cuenta de Twitter que con esa votación los habían lanzado "bajo el autobús nuevamente" y que ahora "más y más dreamers están perdiendo su protección".

Estos son los 17 senadores demócratas a quienes reclaman. En algunos casos es evidente que la decisión responde a la necesidad de que sus estados sigan recibiendo fondos. Pero sorprende como muchos de ellos se han mostraron anteriormente como defensores de estos inmigrantes.


  • Debbie Stabenow, Michigan

Votó a pesar de haber criticado al presidente Donald Trump cuando eliminó DACA en septiembre y de haber escrito en Twitter exigiendo que se incluyera una regularización para los dreamers dentro del documento. Recién el 19 de enero, publicó una foto con un grupo de cinco dreamers de Michigan con los que se había reunido: "Muy orgullosa de apoyar a estos valientes y talentosos jóvenes", escribió.


En un video publicado en su cuenta de Twitter el 19 de diciembre, Stabenow hablaba a favor de los más de 10,000 "talentosos jóvenes dreamers" de su estado y aseguraba que tienen mucho tiempo esperando por una solución que evite que sean devueltos a países que desconocen: "Ellos quieren estar aquí contribuyendo con Estados Unidos. Ellos quieren graduarse, empezar negocios, hacer familia y volver a sus comunidades (...) Necesitamos aprobar un Dream Act bipartidista", exigió.

El voto de Stabenow y de otros dos demócratas (Maggie Hassan y Patrick Leahy) fue considerado "estadísticamente notable", según la página GovTrack.us, una organización independiente que registra el estatus de las decisiones en el Congreso. Primero, por lo sorpresiva de su postura y luego, por la tendencia de votación entre los demócratas en el Senado: 29 de ellos estuvieron en contra de la decisión de aprobar los fondos al gobierno sin que se incluyera un Dream Act.

  • Maggie Hassan, New Hampshire

A dos días de la votación, publicó un mensaje en su cuenta de Twitter a favor de los dreamers. "Cada día, aproximadamente 122 beneficiarios de DACA pierden su estatus. Eso significa que hoy, 12,726 hombres y mujeres trabajadoras están en riesgo de perder las oportunidades por las que han trabajado tan duro. Debemos aprobar un Dream Act ahora mismo".


Cuando Trump decidió poner fin a DACA, la senadora emitió un comunicado en el que aseguró que las decisiones en materia migratoria, debían enfocarse en los criminales y aquellos que representan una amenaza a la seguridad pública: "No en los jóvenes que no tienen conexiones significativas con los países en los que nacieron y cuya entrega, trabajo duro e innovación son componentes vitales de nuestro futuro económico". En ese mismo texto catalogaba la decisión del gobierno como "dañina" y "equivocada" y aseguraba que apoyaba "con fuerza" un Dream Act bipartidista.


  • Patrick Leahy, Vermont

El mismo jueves, el senador Leahy publicó en su página web un comunicado que se titula: "Declaración de Leahy sobre la necesidad de aprobar un Dream Act". En él reflexiona sobre la idea de que Estados Unidos es una "nación de inmigrantes", en la que los dreamers son "nuestros vecinos, nuestros maestros y los primeros que dan una respuesta ante emergencias". Exige que el Congreso "encuentre una solución permanente" para ellos al dejar DACA en vigor.

"Si el presidente se negó a estar del lado de los dreamers, el Congreso debe hacerlo", exigió, al recordar cómo cuatro años atrás 68 senadores –demócratas y republicanos– votaron por una reforma migratoria. "Es tiempo de que el Senado actúe nuevamente ahora mismo", pidió. "El futuro de los dreamers –y la fe en el sueño americano– está en nuestras manos", así cerró su comunicado.


  • Heidi Heitkamp, Dakota del Norte

En su cuenta de Twitter, la senadora confirmó que dio su voto para evitar el cierre del gobierno al argumentar que "dar tumbos de una fecha límite a la otra no es forma de gobernar". Y en las últimas dos semanas, en su cuenta de la red social se refirió solo en una oportunidad a los dreamers. Respondía a un tuit de la cuenta Microsoft Fargo que urgía a la senadora a encontrar una solución legislativa antes de fin de año. Ella les agradeció el mensaje y escribió en respuesta que, en efecto, el "Congreso necesita aprobar un Dream Act pronto para proteger a aquellos que fueron traídos a Estados Unidos sin tener culpa".

  • Gary Peters, Michigan

Aunque Peters fue uno de los que apoyó el Dream Act en 2010 y ha asegurado en entrevistas con medios sentirse "orgulloso" de haberle dado su voto, este jueves prefirió levantar la mano para autorizar los fondos al gobierno a pesar de las consecuencias que esto tiene para los dreamers.

Al menos en el último mes, Peters no abogó por un Dream Act. En sus publicaciones de la red social Twitter y en su página web no hay un solo mensaje en el que se una a la campaña que sí movilizaron fuertemente otros demócratas. Por lo que sí aboga es por el programa de salud CHIP, que este jueves mantuvo su financiamiento como parte del acuerdo para aprobar la extensión de fondos al gobierno. Este plan provee seguro médico a bajo costo para más de 9 millones de niños, así como a adolescentes y embarazadas de bajos recursos que no califican para Medicaid.

  • Thomas Carper, Delaware

Igual que Peters, Caper aboga más en su cuenta de Twitter por la restauración de los fondos para el CHIP –que en su estado beneficia a 8,300 niños– que por los dreamers.
En un comunicado publicado en su página web justificó su voto del jueves asegurando que alzó la mano a "regañadientes": "Asegurar que el gobierno federal tenga los fondos que necesita para operar es una de las responsabilidades fundamentales del Congreso, y esa es la razón por la que a regañadientes voté hoy para evitar el cierre del gobierno", se lee. Además, reconoce que con su voto el Congreso postergó "decisiones críticas" como la de asegurar un estatus a los dreamers. "Dejar Washington con ese y tantos otros asuntos críticos sin solución no me da alegría (...) pero mantengo la esperanza de que esta resolución continua nos da el tiempo para alcanzar una solución bipartidista".

En un par de tuits en diciembre recordó que son miles los beneficiarios de DACA que a diario pierden su estatus tras la medida. "Asegurarnos que ellos salgan de las sombras para estudiar, trabajar y vivir sus vidas es sencillamente sentido común. Más importante, es decencia común", escribió.


  • Chris Coons, Delaware

En inglés e incluso en español, el senador Coons pidió resolver el estatus de los más de 800,000 jóvenes soñadores en casi una veintena de tuits que escribió solo en diciembre. "Los dreamers merecen una solución permanente antes del fin de año. Insto a mis colegas republicanos a que traigan el #DreamAct al pleno del Senado para someterlo a votación. Los soñadores no pueden esperar más", escribió.


Pero justo por su voto de este jueves, les tocará esperar. Coons incluso advirtió en sus tuits de las consecuencias que tendría no apoyar un Dream Act. "La fecha límite para actuar no es el 5 de marzo", escribió. "¿Cómo podríamos botarlos de sus casas? #DreamActNow", se preguntó en otro.

Y justo unos días antes de la votación final, insistió en la importancia de apoyarles: "Déjenme repetirles: miles de beneficiarios de #DACA ya han perdido su estatus y son más cada día. Los #DREAMers merecen nuestro apoyo y merecen quedarse en el país al que llaman su hogar". Luego instó a votar en un acuerdo bipartidista que no se concretó: "Hagamos esto y arreglémoslo. Aprobemos un #DreamActNow bipartidista que proteja a nuestros #DREAMers".


  • Claire McCaskill, Missouri

En un breve comunicado en septiembre de 2017, cuando Trump eliminó DACA, dijo que la medida era "tan tonta como contraproducente" al considerar que 90% de los dreamers están estudiando, trabajando o representando a Estados Unidos al ser miembros del Ejército. De resto, ni antes ni después de su voto del jueves publicó en Twitter algún mensaje a favor de los dreamers.


  • Bill Nelson, Florida

Quizás como una forma de reivindicarse tras las críticas de los dreamers, este viernes el senador Nelson aseguró en su cuenta de Twitter que se siente orgulloso de ser uno de los que apoyó el Dream Act de Obama. "Seguiré trabajando para que los #Dreamers que vinieron a este país sin ninguna culpa no sean expulsados del único país que conocen", escribió.
Pero el miércoles antes de la votación y a horas de que el pleno del Congreso saliera de vacaciones, advertía que temas importantes como ese no tenían el apoyo suficiente.


  • Jon Tester, Montana

Fue de los pocos demócratas que no apoyaron el Dream Act en 2010.
Luego de votar con un 'no' a los dreamers en diciembre de 2010, dijo en un comunicado citado por The Washington Post que la "inmigración ilegal" es un "problema crítico" para el país. "No apoyo una legislación que dé un camino a la ciudadanía a nadie que esté ilegalmente en este país", dijo.

Fue solo en septiembre pasado que en un breve comunicado pidió que se alcanzara una propuesta bipartidista que incluyera un "camino para estos jóvenes inocentes", pero que también contemplara aumentar la seguridad en la frontera y "castigar a quienes entran ilegalmente al país".

  • Jeanne Shaheen, New Hampshire

A pesar de que en noviembre fue una de las que llamó a "actuar de buena fe" para encontrar una vía legal para los beneficiarios de DACA, este jueves votó a pesar de que no se contempló un acuerdo que beneficiara a los dreamers. Su decisión no era fácilmente previsible, pues en meses anteriores se alió con otros demócratas –entre ellos Maggie Hassan– para hacer una enmienda a una ley que permitiera proteger de la deportación a aquellos dreamers e indocumentados que hubieran servido en las fuerzas militares estadounidenses.
"Esas valientes personas tienen cualidades excepcionales que son críticas para proteger nuestra seguridad nacional. Protegerlos de la deportación es una obligación moral y una necesidad estratégica militar", dijo entonces en un comunicado en su página.

Y a mediados de noviembre, acompañada de otros 23 senadores reclamaron al Departamento de Seguridad Nacional por no recibir las aplicaciones de beneficiarios de DACA que se retrasaron por fallas en el servicio postal. Pidieron a las autoridades "revertir esta decisión inmediatamente".

Poco después, a principios de diciembre, urgió a los republicanos trabajar en una solución "permanente" antes de finales de año.


  • Tim Kaine, Virginia

Quien fue el candidato a vicepresidente de Hillary Clinton en las elecciones de noviembre, se enfrentó a un doble reto en la votación del Senado. Virginia alberga a unos 13,000 beneficiarios de DACA, según el diario The Washington Post, pero también a cientos de miles de empleados gubernamentales cuyos pagos hubieran estado en riesgo si el gobierno quedaba sin fondos. Eso quizás explica su decisión.
"Ejerceré todo el poder que pueda para alcanzar el Dream Act, pero si hay una votación que pueda cerrar los fondos al gobierno, es allí donde hago una línea", dijo al Post. Contó al diario de una reunión que tuvo en Virginia del Norte con votantes latinos con los que discutió la importancia del Dream Act: "Pero ahí en la mesa había empleados federales latinos que dijeron: 'No cierren los fondos al gobierno federal'".


  • Joe Donnelly, Indiana

Fue electo en 2012, después de que se votó el Dream Act. Su decisión del jueves fue sorpresiva porque había sido de quienes pidieron al Congreso una solución bipartidista para los dreamers, que en su estado son unos 10,000.


Pero es de los senadores que tras el anuncio del fin de DACA, no solo pidió legalizar a sus beneficiarios. Señaló que el país necesita una reforma migratoria que aumente la seguridad en la frontera y genere cambios en el sistema migratorio.


  • Martin Heinrich, Nuevo México

El senador aboga activamente en redes sociales por la aprobación de un Dream Act, como lo hizo en 2009. También desde el Congreso ha apoyado o lanzado al menos dos proyectos a favor de los dreamers.

Este año, apenas cuatro días después de que Trump asumiera la presidencia, Heinrich presentó la Ley de confidencialidad y Protección de Dreamers, un proyecto para salvaguardar la información personal de los beneficiarios de DACA –como direcciones y números de teléfono– y así garantizar que no sean blanco de deportaciones.

Si bien votó a favor del presupuesto, su decisión de este jueves concuerda con lo que hizo en otras negociaciones presupuestarias durante el gobierno de Barack Obama: consideraque un cierre del gobierno es algo “grave” para las familias trabajadoras de su estado.

Pese a su votación del jueves, criticó en un comunicado a los republicanos por haber “perdido un año” sin avanzar en temas como el Dream Act y el programa de salud CHIP.


  • Tom Udall, Nuevo México

En septiembre, cuando Trump finalizó el programa DACA, Udall calificó la medida de “cruel”. En su estado, dijo, son casi 8,000 jóvenes con DACA. Tanto en Twitter como en sus discursos en el Senado, ha sido un defensor de los dreamers, a quienes considera parte “integral de las comunidades del estado y del futuro”

Pero este jueves votó a favor de mantener el financiamiento del gobierno federal hasta el 19 de enero de 2018. Lo hizo porque evita así un recorte de 136,000 millones a Medicare y otros pagos “críticos” en el sector agrícola que afectarían a su estado, según explicó en un comunicado.

“El fracaso irresponsable y despiadado de los republicanos (...) a expensas de millones de estadounidenses es inexcusable. Pero también es la razón por la cual no pude votar a favor de cerrar el gobierno y poner en riesgo los sueldos de los más de 45,000 neomexicanos que trabajan para el gobierno federal. Un cierre del gobierno sería un desastre que (además) pondría en riesgo a las personas mayores, los veteranos y los miembros de tribus”, justificó Udall.


  • Joe Manchin, West Virginia

Es un demócrata conservador que, incluso, se ha mostrado cercano a posturas de Trump como en el caso de la reciente reforma impositiva. No tiene –ni ha tenido– en su historial en el Capitolio interés particular en temas vinculados con la inmigración o los dreamers. En 2010 cuando se estaba discutiendo el Dream Act no asistió a la votación, pero de todos modos se opuso al proyecto debido a que él quería que se exigiera a los beneficiarios de DACA una carrera universitaria.

Ante la posibilidad del cierre del gobierno de esta semana, Manchin insistió en que no votaría a favor del cierre solo por DACA.

Presionado por un periodista por su postura sobre los dreamers, Manchin fue tajante: “¿Estás hablando de DACA y los dreamers? Sí, eso es muy, muy importante, y realmente tego empatía con ellos, pero les dije que no soy un voto para cerrar (el gobierno)“.

En cambio, el senador destacó como tema de alta prioridad los fondos para el programa CHIP.


  • Mark Warner, Virginia

Es otro de los senadores que desde sus redes sociales y sus discursos en el Congreso apoya fervientemente la aprobación de un Dream Act. “Todos los días 122 dreamers pierden su estatus legal. Estos jóvenes no pueden esperar más tiempo para que el Congreso los proteja. #DREAMActNow”, escribió en su Twitter.

Si bien no justificó su voto para evitar el cierre del gobierno federal, sus razones son similares a las que tuvo en 2015 cuando el gobierno de Obama estuvo en situación similar: proteger a los residentes y empleados en su estado.

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