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Coronavirus

Desempleo: el 35% de los hogares hispanos se ha visto afectado por el coronavirus

A los temores al contagio y la pérdida de empleo, los latinos suman la preocupación de cómo pagarán la vivienda y la calidad de la educación de sus hijos, revela un nuevo sondeo. Pese a la impresión de que con la pandemia todos trabajan desde casa, muchos dentro de la comunidad no pueden hacerlo. Read in English.
17 Abr 2020 – 08:00 AM EDT

El 35% de los hispanos indica que alguien del hogar ha perdido el empleo a causa del coronavirus, mientras que el 29% de los empresarios afirma que sus negocios han sufrido una pérdida de ingresos o los han tenido que cerrar por la crisis de salud pública, de acuerdo con una encuesta realizada por Latino Decisions y la red de proveedores de salud multilingües SOMOS.


Pero el coronavirus también está golpeando a los que no han perdido sus trabajos. Así, entre quienes mantienen sus empleos, la encuesta arroja que el 46% dijo que ha sufrido un recorte en sus ingresos y el 43% tiene problemas para cumplir con los pagos de alquileres o hipotecas.

El estudio indica además que la estabilidad laboral, la seguridad sanitaria para seguir desempeñando sus empleos y el acceso a los servicios de salud son los asuntos que más preocupan a la comunidad hispana, un sector especialmente afectado por la crisis global generada por la pandemia, que ha forzado la paralización de muchas actividades económicas, sobre todo aquellas consideradas no esenciales.

Para los consultados, la principal preocupación es la respuesta que den el Congreso y Casa Blanca a la crisis del covid-19, seguido por los costos de los servicios de salud, mejora de ingresos y generación de empleos. Son puntos que se entrelazan, si se considera que el acceso a la salud depende en muchos casos de la disponibilidad de un seguro médico que frecuentemente se obtiene a través del empleador.

A pesar de que sólo el 22% dijo saber de amigos o familiares contagiados con el virus, en la comunidad existe una gran preocupación por el impacto en las finanzas domésticas y el desarrollo personal (profesional y educativo) que la persistencia de la crisis por la enfermedad puede traer.

Casi 9 de cada 10 expresó estar "preocupado" o "muy preocupado" porque el hospital de su localidad se quede sin recursos para atender a los enfermos.

Para la encuesta, realizada por la empresa especializada en opinión pública hispana Latino Decisions, se entrevistó a 1,200 personas identificadas como hispanos en todo el país, entre el 7 y el 12 de abril. Se trató de un trabajo hecho vía telefónica e internet que, de acuerdo con el método de trabajo usado por los encuestadores, refleja el perfil de la comunidad hispana en EEUU.

En "alto riesgo"

La mayoría de las personas que respondieron el cuestionario (56%), aseguró que ninguno de los miembros del hogar está trabajando desde casa.

Es algo que parece estar vinculado con el tipo de trabajo que desarrollan muchos miembros de la comunidad, que se desempeñan en el sector de servicios (tiendas, supermercados y restaurantes), trabajos agrícolas y en la construcción. En esos sectores la presencia del trabajador suele ser imprescindible, por lo que muchos no pueden adoptar las recomendaciones sanitarias de trabajar remotamente desde casa para mantener el llamado ‘distanciamiento social’.

En una coyuntura en la que casi 4 de cada 10 consultados aseguró que él o alguien de su hogar sigue asistiendo a su lugar de empleo y no lo está haciendo de manera remota, como aconsejan las autoridades sanitarias, una gran proporción reconoce que teme que ir a trabajar pone en “alto riesgo” su salud.


Más de la tercera parte dice no sentirse seguro en su lugar de labores, porque afirman que “no tiene los procedimientos o equipos necesarios”, como máscaras, guantes o gel desinfectante para protegerlos de contraer el covid-19.

“Mi sitio de trabajo me pone en un alto riesgo de enfermarme”, indica ese grupo.

Un trabajo del Instituto de Políticas Económica, un centro de estudios y diseño de políticas ubicado en Washington DC, titulado “No todos pueden trabajar desde casa”, indica que, pese a la percepción de que los trabajadores están desempeñando sus labores desde la seguridad del hogar, solo un 30% de la fuerza laboral estadounidense puede hacerlo y hay grandes disparidades por grupos étnicos o raciales. El trabajo usa cifras del Departamento del Trabajo para concluir que en el caso de los hispanos solo poco más del 16% está en capacidad de hacerlo.

La crisis asociada a la pandemia sorprende a los hispanos cuando experimentaban bajos niveles récord de desempleo (4,4% en enero 2020, según el Departamento del Trabajo) y en la comunidad se empezaba a sentir una recuperación del poder adquisitivo devastado por la Gran Recesión de 2008, cuando los hispanos fueron doblemente afectados por la crisis inmobiliaria y la destrucción de empleos que sufrió la economía.

Malas perspectivas

Por inquietante que pueda resultar la coyuntura actual, la mayor preocupación de la comunidad hispana radica en las consecuencias que traerá la crisis del coronavirus.

Un 70% de los encuestados está “preocupado” (mucho o algo) porque él o alguna persona de su familia inmediata pueda quedarse sin trabajo.

Mientras que una cifra un poco mayor, 76% tiene el temor de no poder enfrentar gastos básicos de vivienda, alimentación o servicios en caso de que perdieran el empleo o vean reducirse sus ingresos.

La crisis ha dejado en evidencia las disparidades de acceso a los servicios que se registran entre comunidades y por niveles de ingreso. Algo que queda patente en el acceso y uso a internet, que de acuerdo con cifras de la industria es de los más bajos por grupo étnico en EEUU.

En el caso de los hispanos consultados por la encuesta, un 17% dijo no tener acceso regular a internet y un 20% dijo que sólo lo tiene a través de su teléfono. Un tercio indicó que su factura telefónica o de servicio de internet ha aumentado consecuencia del mayor uso que están dando al servicio.

Las posibles consecuencias en la formación educativa de los niños es otro punto que consideran los encuestados.


Entre los hogares donde sus integrantes adultos están trabajando desde casa y los estudiantes siguen con sus clases online, la tercera parte afirma que no disponen de suficientes computadoras o tabletas para el uso de toda la familia.

El 58% dice que el aprendizaje es más difícil en la nueva situación por las dificultades en la comunicación con los maestros, mientras que casi la mitad asegura que no puede ayudar a sus hijos porque no está familiarizado con las materias y las tareas.

Como consecuencia, un porcentaje similar expresa su preocupación por que los jóvenes “se queden rezagados” en el aprendizaje.


La crisis del coronavirus amenaza con agravar una situación históricamente desventajosa para los hispanos, que conforman el grupo con mayor deserción escolar con un 8.6%, mayor que el de afroestadounidenses (6.2%) y blancos (5.2%), de acuerdo con los datos del Centro Nacional de Estadísticas de Educación.

Con este panorama, el 70% de los encuestados aseguró haber experimentado en algún momento nervios o ansiedad por la situación que está viviendo.

Fotografías de la pandemia en EEUU: así enfrenta el país una crisis de salud inédita (fotos)

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