null: nullpx
Impuestos

¿Me impactará el alza de impuestos propuesta por Biden para financiar las ayudas a las familias? Una experta explica

En su discurso ante el Congreso esta semana, el presidente Joe Biden propuso duplicar los taxes a las ganancias de capital de las personas más ricas. Bajo su plan, la tasa de impuestos a esas ganancias iría del 20% al 39.6% para los ingresos que superen el millón al año. Aquí puedes leer este artículo en inglés.
2 May 2021 – 11:36 AM EDT
Comparte
Cargando Video...

Aquí puedes leer este artículo en inglés.

El presidente Joe Biden propuso duplicar el impuesto que las personas ricas pagan por sus ganancias de capital.

Bajo su plan, que fue presentado en su discurso ante el Congreso el 28 de abril, la tasa impositiva a las ganancias por la venta de un activo como una propiedad o acción en la bolsa de valores irá del 20% al 39.6% para los ingresos por encima del millón de dólares al año.

Dijo también que quiere terminar con un vacío legal que permite a las personas esquivar el pago del impuestos por las ganancias de capital por herencias lo que, cuando se combina con una mayor tasa tributaria, puede recaudar cerca de $113,000 millones durante una década. Biden usaría esos ingresos adicionales para costear programas sociales como las licencias laborales y la matrícula gratuita en un community college.

Como experta en políticas tributarias, he seguido por varios años el debate sobre los taxes sobre las ganancias de capita y quienes tienen ingresos altos.

Para entender las implicaciones de elevar la tasa de tributos, revisemos algunos puntos principales.

¿Qué constituye una ganancia de capital?

El ingreso de una persona en un año determinado incluye todo lo que pueda mejorar su valor neto (net worth), la diferencia entre todo lo que se tiene menos todo lo que se debe.

Un ejemplo familiar es tu salario por trabajo conocido como ingreso por trabajo. Cuando se te paga por realizar un trabajo, tu trabajo elevar tu valor neto, al menos hasta que lo gastas.

Pero los ingresos no siempre vienen como dinero en efectivo. Cuando sube el valor de algo que posees —como una acción en el mercado de valores, tu casa o tu retiro en un plan 401 (k)— es un tipo de ingreso que se conoce como una ganancia de capital. Por ejemplo, si compras acciones de una compañía por $1,000 y su valor se aprecia a $2,000, esa diferencia de $1,000 es una ganancia de capital 'no materializada', debido a que ese activo todavía no se ha vendido y dado una ganancia.

Si bien la mayoría de las personas en Estados Unidos obtienen la vasta mayoría de sus ingresos por sus salarios, los ricos tienen a registrar una gran porción de sus ingresos por sus ganancias de capital. Para quienes tienen ingresos muy altos que están dentro del 0.01%, los ingresos por su capital representan cerca de dos terceras partes de su ingreso total.

Loading
Cargando galería

¿Cómo tributa una ganancia de capital?

A diferencia de los salarios, las ganancias de capital son difíciles de calcular, y más difíciles al calcular el pago de impuestos.

Para fijar el impuesto de algo, el Servicio de Rentas Internas (IRS) necesita saber su valor. Pero si bien algunos activos como las acciones o los fondos mutuos son comprados y vendidos frecuentemente y por ende su precio de mercado es bien conocido, otros como los bienes raíces (real state) o el arte no cambian de manos con tanta regularidad. Eso significa que es más difícil saber su valor.

La solución del Congreso ha sido que se pague impuestos por las ganancias de capital solo cuando se materializan, lo que ocurre cuando el activo es vendido. La ganancia es la diferencia entre el precio de venta y el precio de la compra original.

Afortunadamente para muchas personas, las mayores ganancias de capital que tendrán —las ganancias por la venta de sus casas— están usualmente exentas del pago de impuestos, al igual que las ganancias de capital obtenidas en cuentas blindadas del pago de impuestos como las de ahorros con fines educativos (los planes 529) y de retiro (los planes 401k). Tres cuartas partes de todas las acciones del mercado de valores en Estados Unidos se encuentran en cuentas que no tienen que tributar.

En lo que respecta a las inversiones que deben pagar impuestos, siempre que las mantengas no es requerido que pagues tributos por las ganancias de capital. De hecho, si falleces, tus herederos no tendrán que pagarlos tampoco. Bajo la ley actual, cuando una persona hereda un activo, su valor se reajusta. Esto se conoce en inglés como basis step-up.

En palabras simples, la base es el precio original que se pagó por el activo. Digamos que invertiste $100,000 en acciones en el mercado de valores y las mantuviste hasta que falleciste, para cuando habían subido de valor a $300,000. Si tus herederos venden esas acciones por $700,000, su punto base no serán los $100,000 que se pagaron inicialmente sino los $300,000 que costaban cuando las heredaron.

Eso significa que pagarán impuestos solo por la ganancia de capital de $400,000. Pero nunca pagarán impuestos por la ganancia de $200,000 que habían registrado esas acciones antes de que fuese heredadas.

El plan de Biden eliminaría este proceso de basis step-up o de reajuste y requeriría que los herederos con ingresos por encima del millón de dólares al año paguen impuestos por la cantidad total de sus ganancias de capital.

¿Cuál es la tasa tributaria en este momento?

Cuando se creó el sistema de impuestos moderno en 1913, las ganancias de capital debían pagar impuestos a tasas similares a las de los ingresos ordinarios, de hasta el 77% en 1918 durante la Primera Guerra Mundial.

Después de la guerra, los conservadores comenzaron a abogar por recortes impositivos. Por ello, el Congreso redujo la tasa máxima individual a 58% en 1922 y dividió las ganancias de capital de los ingresos regulares, recortando esa tasa del 12.5%.

Desde entonces, las tasas de esas ganancias de capital han cambiado frecuentemente: en un momento subieron hasta el 40%, pero usualmente han permanecido muy por debajo de la tasa máxima que aplica al ingreso ordinario. Actualmente se ubica en un 20% para los ingresos superiores a los $441,450 y en un 15% para los ingresos en el rango de entre $40,001 y $441,450. Quienes tiene ingresos de $40,000 o menos no tienen que pagar impuestos por sus ganancias de capital.

También depende de por cuánto tiempo mantienes el activo. Si lo compras y vendes en menos de un año, es considerado como una ganancia de capital de corto plazo y se le aplica un impuesto similar a de tus ingresos por salario.

¿Cuál es el impacto del impuesto sobre las ganancias de capital?

Quienes apoyan tasas relativamente bajas para las ganancias de capital argumentan que ello impulsa los emprendimientos, mitiga la duplicación del pago de impuestos de los ingresos corporativos y alivia el efecto que hace que los inversores eviten vender sus activos para no tener que pagar impuestos.

También argumentan que la inflación erosiona el valor real de las ganancias de capital. Tasas más bajas ayudan a contrarrestar esa penalidad.

Otras investigaciones, sin embargo, sugieren que recortar los impuestos sobre las ganancias de capital no tiene un impacto significativo en el crecimiento económico y crea otras distorsiones que afectan la eficiencia de la economía. Por ejemplo, los gerentes de los fondos de cobertura (hedge funds) aprovechan el vacío legal que existe en lo referente a las compensaciones que reciben (el carried interest loophole) para categorizar sus ingresos como ganancias de capital en lugar de colocarlos como salario y entonces poder acceder a una tasa tributaria más baja.

Más allá de si la política tributaria sobre las ganancias de capital incrementa o no la eficiencia económica, los académicos en este asunto sí saben que esa política ha hecho que el sistema tributario sea más regresivo. Debido a que las ganancias de capital se concentran entre los contribuyentes con ingresos altos, los beneficios tributarios para las ganancias de capital benefician principalmente a los ricos.

El Tax Policy Center estima que, en 2019, los contribuyentes con ingresos sobre el millón de dólares recibieron tres cuartas partes de los beneficios de las tasas más bajas, mientras que los contribuyentes que ganan menos de $75,000 recibieron apenas el 1.2%.

Este artículo fue publicado originalmente por The Conversation. Aquí puedes leer esa versión original en inglés.


Comparte

Más contenido de tu interés