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Desde Silicon Valley

Cómo el sueño del Hyperloop de Elon Musk se convirtió en un escándalo judicial... en 11 pasos

Ex ejecutivos de una de las compañías que compiten por crear este transporte revolucionario lanzaron una demanda increíble... y fueron demandados a su vez.
22 Jul 2016 – 4:13 PM EDT

Elon Musk es uno de los emprendedores actuales más admirados en el mundo de la innovación. Claro, el hombre está detrás de los revolucionarios autos eléctricos Tesla, de los cohetes de SpaceX, de la empresa de energía SolarCity y fue uno de los fundadores de PayPal, una de las grandes compañías de la primera ola de internet que siguen vivas.


No es chiste, pero está tan ocupado que no le alcanza el tiempo para trabajar en todas las ideas que tiene. Así fue que hace un tiempo publicó un documento en que explicaba una de ellas, para que otros la tomaran y la llevaran adelante.

Es el Hyperloop, una especie de tren en que los vagones se mueven a la velocidad del sonido (761 millas por hora) dentro de tubos de baja presión y que, si termina de volverse realidad, puede reemplazar a aviones, trenes y automóviles en trayectos de larga distancia.

La tecnología ya tuvo sus primeras pruebas de campo, pero la empresa que va más adelantada en desarrollarla —hay más de una— acaba de enfrascarse en una amarga guerra de demandas judiciales entre los fundadores. Uno llegó a denunciar que alguien le dejó una soga a modo de horca en su lugar de trabajo.

¿Cómo llegó a ‘enredarse’ tanto una historia que pareció arrancar de manera tan altruista y visionaria? Aquí te lo contamos en 11 pasos.

1. El sueño de Musk.

Decepcionado por la propuesta gubernamental de crear un tren de alta velocidad en California que según él sería muy caro y muy lento, en agosto de 2013 Musk publicó un documento de 57 páginas en que explicó su visión para un “quinto” sistema de transporte, después de los autos, trenes, aviones y barcos. Era el Hyperloop, que según reconoció Musk estaba inspirado en varias propuestas anteriores de viajes por tubos neumáticos. ¿Sus virtudes? “Más seguro. Más rápido. Menor costo. Más cómodo. Inmune al clima. Autoalimentación de energía. Resistente a los terremotos. No interrumpe a los que están en su camino”. Prometía llegar de San Francisco a Los Angeles en media hora.



2. Un proyecto de fuente abierta

Musk invitaba a participar a todos los que estuvieran interesados: “La creación de versiones del diseño por diversos grupos e individuos puede ayudar a llevar al Hyperloop de idea a realidad”. Esto creó una competencia de grupos interesados en desarrollar el plan. Desde el principio, hubo dos startups que tomaron la delantera, al menos en la cobertura de prensa, pero también hay grupos universitarios y de ingenieros independientes que trabajan en la idea. Musk ha dicho que no apoya a ninguno en particular.

3. Nace una Hyperloop

La primera que se dio a conocer públicamente fue Hyperloop Transportation Technologies (HTT). Arrancó en una plataforma de colaboración colectiva, JumpStartFund, donde el creador de un proyecto puede buscar apoyo financiero y colaboración intelectual. El director de esta incubadora, el alemán Dirk Ahlborn, decidió fundar la startup en octubre de 2013 y reclutó colaboradores de todo el mundo que trabajan en forma remota y en su tiempo libre a cambio de acciones de la empresa. Formaron equipos para crear las diferentes partes del sistema. ( Aquí contamos cómo funciona el equipo).

4. Nace otra Hyperloop

Otra de las contendientes parecía tener el poder del dinero y el talento de Silicon Valley detrás. Era Hyperloop Technologies, que se anunció al mundo con un reportaje muy elogioso en la revista Forbes a inicios de 2015. Uno de los fundadores era el inversionista multimillonario Shervin Pishevar, que reclutó a otros capitalistas de riesgo y emprendedores famosos de Silicon Valley. Otro era Brogan BamBrogan, un ingeniero de gran reputación que dejó SpaceX, la empresa espacial de Musk, para sumarse. (Se llamaba Kevin Brogan, según contó Forbes, pero se cambió de nombre al casarse con la actriz Bambi Liu, que ahora es Bambi Liu BamBrogan).


5. En sus marcas...

En junio de 2015, SpaceX, la empresa de Musk, anunció que patrocinaba una competencia entre universidades e ingenieros independientes para construir la primera cápsula de transporte para el Hyperloop. “Aunque no estamos desarrollando un Hyperloop comercial, nos interesa ayudar a acelerar el desarrollo de un prototipo de Hyperloop que funcione”, dijo la empresa. Más de 115 equipos de 27 estados y 20 países se encontraron en enero en Texas en la competencia inicial de diseño. De ellos, 22 equipos — el ganador fue del MIT— participarán en enero próximo en pruebas de campo en un circuito de prueba que SpaceX construirá en California.

6. El primer Hyperloop 'real'...

En febrero de 2015, HTT anunció que llegó a un acuerdo para construir el primer Hyperloop real en la comunidad planeada de Quay Valley, una 'ciudad modelo' en el centro de California que todavía no existe. Y dijo que la construcción del circuito de cinco millas empezará este año (aunque no ha agregado nada al respecto desde entonces).


7. ...y la respuesta del rival

Cinco meses después, Hyperloop Technologies —que ya tenía 72 empleados y 37 millones de dólares en inversiones— dijo que construía su propia pista para pruebas de dos millas de longitud en North Las Vegas, Nevada.

8. Basta de confusiones

Mientras las compañías competían entre sí por ser la primera en cumplir el sueño de Musk, el público y la prensa no parecían tener del todo claro que eran dos firmas distintas. Muchos artículos que hablaban de una no hablaban de la otra y se referían a Hyperloop como si fuera una sola. Finalmente, la compañía de Pishevar y BamBrogan resolvió el entuerto en mayo de este año al cambiarse el nombre a Hyperloop One. Además, anunció que completó una segunda ronda de financiación en que levantó 80 millones de dólares, lo que parecía confirmarla como la favorita de los inversionistas.

9. Hyperloop One llega primero

Durante poco más de cinco segundos, un chassis descubierto de Hyperloop One circuló a más de 300 mph por una vía en North Las Vegas en la primera prueba real de la tecnología, el 10 de mayo pasado.


Ese día, BamBrogan y Pishevar posaron lado a lado, sonrientes, junto con el CEO de la empresa Rob Lloyd. Nadie se imaginaba lo que pasaría apenas dos meses después.



10. Estalla el escándalo

El 12 de julio, BamBrogan y tres ejecutivos más presentaron una demanda contra Hyperloop One, Lloyd, Pishevar, su hermano Afshin Pishevar —abogado de la firma— y otro inversionista principal, Jon Lonsdale. Los acusaron de agresión, violaciones de la ley laboral, no respetar un contrato, despido injustificado, difamación y de causarles estrés emocional intencionalmente.

Dijeron que “la promesa tecnológica (de la empresa) está siendo estrangulada por los malos manejos y la avaricia de los capitalistas de riesgo que controlan la compañía”. Dijeron que los que controlaban la compañía la usaban para promover “sus marcas personales, mejorar su vida amorosa y llenarse los bolsillos (y los de sus familiares)”. Y que los que sabían de tecnología habían quedado relegados frente a los que convirtieron la empresa “en un ejercicio de marketing”. (La demanda completa está aquí).

Acusaron a Pishevar de aumentarle el salario a una asesora de relaciones públicas porque salía con ella y de contratar a su hermano como abogado de la firma aunque no era especialista en derecho corporativo, y a Lonsdale de contratar a su hermano menor como banco de inversión exclusivo pese a su falta de contactos. Y revelaron que ellos y otros siete empleados habían enviado una carta a Pishevar, Lonsdale y Lloyd pidiendo cambiar la manera de manejar la empresa. “Los demandados dejaron claro que no habría cambios y se enfocaron en los supuestos líderes para despedirlos”, dicen en la demanda.

La noche del 14 de junio, dice la acusación, Afshin Pishevar, el abogado, dejó una soga de ahorcado en la silla de BamBrogan. (La demanda incluye una imagen de una cámara de seguridad en que Afshin Pishevar carga una soga en la mano).



La mañana siguiente, el CEO Lloyd anunció los despidos de dos de los demandantes y que BamBrogan perdería su cargo, asegura el documento, y amenazó a todos con “perseguirlos hasta el fin de la tierra” si no aceptaban la decisión.

BamBrogan y los otros demandantes renunciaron o fueron despedidos poco después.

11. Escándalo 2.0

Este martes, Hyperloop One respondió con su propia contrademanda por 250 millones de dólares, en que acusa a los demandantes de romper acuerdos de confidencialidad y de ‘no competencia’, de falta de lealtad y de interferir con relaciones contractuales, entre otros puntos. (El Wall Street Journal publicó el documento completo aquí).

“Esto nace de una conspiración ilegal y fallida de cuatro ex empleados de Hyperloop One para tomar control de la compañía a través de un golpe de estado coordinado”, dicen la empresa y sus líderes. Aseguran que los demandantes sabían que “sus días en la empresa estaban contados” por bajo rendimiento y que cuando su intento de golpe fracasó intentaron ‘robarse’ empleados y lanzar una empresa competidora, Hyperloop Two. BamBrogan llegó a comprar varios dominios de internet para eso, incluido hyperlooptoo.com, agregan.

La demanda original, afirman, “está llena de mentiras y medias verdades y fue seguida de una campaña maliciosa de calumnias en los medios” y fue un “intento desesperado de dañar la compañía”.

Hyperloop One acusa a BamBrogan de haberse presentado como un mejor profesional de lo que realmente era: “un ingeniero ligeramente por debajo del promedio”. “Se había vuelto cada vez más problemático (...) con sus estallidos profanos, erráticos, machistas y embriagados (...) incluyendo gritarle en la cara a un compañero de trabajo sin ningún motivo racional, pegarle a una pared y romper una botella de cerveza”.

Los cuatro, dice, quería “causar el máximo daño (...) y ser despedidos como ‘mártires’ para que otros empleados se fueran con ellos”.

Las dos demandas usan hechos iguales o similares con interpretaciones totalmente diferentes para contar dos historias que no pueden coexistir. El mejor ejemplo es la explicación del incidente de la soga en la contrademanda. Era, dice, “una cuerda atada en un lazo, no en un nudo de horca, dejada en el escritorio donde BamBrogan tenía su acostumbrado sombrero de vaquero”.

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