Innecesario y perjudicial: lo que significaría el fin de DACA en datos

Los números cuentan la historia de una enorme población de estudiantes cuyo camino a la educación y al éxito en la economía global se estaría desplomando, perjudicando la prosperidad misma del país al que quieren servir. Detener el colapso de DACA no es sólo un imperativo económico, es un imperativo moral.
Opinión
Ph.D., Vicepresidente de Educación Superior, The Education Trust
2017-09-01T15:12:27-04:00

Recientemente, The Education Trust y varios líderes estatales y locales, agencias de mantenimiento del orden publico, líderes cívicos y otros, se unieron en un comunicado ( www.withdreamers.com) para declarar que, "Como líderes de comunidades a través del país, como individuos e instituciones que hemos visto a estos jóvenes crecer en nuestras comunidades, reconocemos cómo han impactado y fortalecido nuestras ciudades, estados, escuelas, empresas, congregaciones y familias. Creemos que es moralmente justo que la administración y el país sepan que estamos con ellos".

Si el gobierno de Donald Trump decide retirar DACA, la acción ejecutiva Deferred Action for Childhood Arrivals, un programa que le da a los estudiantes indocumentados 'presencia legal' en Estados Unidos y un respiro de los temores de deportación, el futuro de aproximadamente dos millones de jóvenes estarían en peligro.

Los números cuentan la historia de una población de estudiantes cuyo puente a la oportunidad se está derrumbando y una nación cuya prosperidad futura está a punto de ser transformada.

¿Quién es elegible para DACA?

Hay aproximadamente dos millones de personas potencialmente elegibles para solicitar a DACA. Desde junio de 2012, más de 800,000 jóvenes que llegaron a este país como niños han pasado chequeos de antecedentes penales y se les ha dado permiso para vivir y trabajar en EEUU. Desde marzo de 2017, el USCIS, o United States Citizenship and Immigration Services ha aceptado cerca de 887,000 solicitudes para DACA.

¿Qué sabemos sobre los participantes de DACA?

Las encuestas sugieren que el 97% de los participantes de DACA están matriculados en la escuela o están empleados en el país. Según el Migration Policy Institute, entre los jóvenes de 15 a 32 años elegibles para DACA, casi un tercio está matriculado en un colegio o universidad o ha completado alguna parte de sus estudios universitarios. El 5% ya ha completado su licenciatura y algunos tienen niveles de educación más altos.

¿Cuál es el riesgo si acaban con DACA?

Al dar la espalda a los jóvenes elegibles para DACA, la administración Trump relegaría a dos millones de personas a las sombras — más gente que la población que actualmente vive ya sea en Phoenix, o Filadelfia o San Antonio, San Diego, Dallas, San José, Austin, Jacksonville, San Francisco, Indianápolis, Seattle, Denver, Washington, DC, Boston, Detroit, Nashville, Portland, Oklahoma City, Baltimore, Miami y Nueva Orleans.

Al acabar con DACA, la administración crearía un camino confuso para los jóvenes indocumentados. Se estima que los estudiantes indocumentados representan el 1.5% de todos los niños matriculados en pre-kindergarten al quinto grado, el 2.8% de los estudiantes en los grados 6 a 12. Aproximadamente 65,000 estudiantes indocumentados se gradúan de la escuela secundaria anualmente. Para estos estudiantes esta decisión acabaría con su sueño americano.

Proporcionar a estos estudiantes un camino a la educación postsecundaria y las habilidades necesarias para tener éxito en la economía global no es sólo un imperativo económico —es un imperativo moral. Los residentes con mayores niveles de educación pagan más en impuestos, gastan más y son más propensos a invertir en la economía del país. Y las poblaciones con mayores niveles de educación también tienen más probabilidades de encontrar satisfacción en su trabajo, están más abiertas a nuevas ideas, tienen un sentido claro de sí mismas y participan más frecuentemente en el servicio cívico y comunitario. ¿Por qué les quitaríamos este derecho y oportunidad?

¿Qué deben hacer los defensores y los encargados de formular políticas?

En vez de alejarnos de DACA, deberíamos expandir las oportunidades y el acceso siguiendo el ejemplo de los nueve estados que ofrecen matrícula de residentes ( in-state resident tuition policies) para los estudiantes indocumentados, así como de California, Texas y Washington, que proveen ayuda financiera estatal a sus estudiantes indocumentados.

A nivel federal, el Congreso debe aprobar el Dream Act para que podamos proporcionar un camino a la ciudadanía para los destinatarios de DACA.

Los estudiantes con DACA llegaron a EEUU como niños y fueron educados en escuelas de este país. Merecen una oportunidad de contribuir al único país que han conocido. Así como ellos creen en el sueño americano, todo ciudadano americano debe creer en ellos.

Wil Del Pilar , Ph.D., sirve como vicepresidente de educación, política y práctica de Ed Trust. En esta función, Wil dirige la misión de Ed Trust para señalar las desigualdades y encontrar soluciones para mejorar el acceso y éxito en la educación superior para estudiantes de bajos ingresos y estudiantes de color.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es) y/o a la(s) organización(es) que representan. Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

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