Una llamada telefónica con su hermano se convirtió en una pieza clave para resolver un asesinato que permaneció sin detenidos durante casi 22 años. En mayo de 2025, investigadores de New Hampshire organizaron una conversación entre Douglas Herlihy y su hermano Andrew para indagar sobre la muerte de su padre, Paul Herlihy, ocurrida en 2003.
Dos décadas de mentiras al descubierto: escuchó la confesión de su hermano por teléfono y supo que él era el asesino de su padre
Douglas Herlihy confesó haber matado a su padre en 2003 a golpes, cuando tenía 17 años, y se declaró culpable de homicidio involuntario. Una llamada con su hermano, en la que dijo mentiras, ayudó a reactivar el caso en New Hampshire.
Durante la llamada, Douglas afirmó que había sido entrevistado por investigadores y que estos habían determinado que era imposible que estuviera involucrado en el crimen. También sostuvo que la policía había establecido la hora de la muerte con precisión y que las cámaras de vigilancia de una carretera descartaban su participación.
Sin embargo, de acuerdo con la declaración jurada citada por ABC News, los investigadores no encontraron pruebas de que Douglas hubiera participado en esas entrevistas ni de que existieran grabaciones que lo excluyeran como sospechoso.
Un mes después, en junio de 2025, Douglas fue arrestado en Saugus, Massachusetts, y posteriormente trasladado a New Hampshire para enfrentar cargos por la muerte de su padre.
El caso dio un giro definitivo el 21 de octubre de 2026, cuando Douglas, de 40 años, se declaró culpable de homicidio involuntario e intento de falsificación de pruebas físicas, como parte de un acuerdo con la fiscalía.
El acuerdo contempla una pena de entre 1 2 y 24 años de prisión por el homicidio. La condena por falsificación de pruebas sería de tres años y medio a siete años. Los cargos restantes, incluidos los relacionados con homicidio en segundo grado, serían desestimados conforme al acuerdo, sujeto a la aceptación del tribunal.
La sentencia definitiva está prevista para principios de 2027. La investigación fue retomada por la Unidad de Casos Sin Resolver del Departamento de Justicia de New Hampshire, junto con la policía estatal y el Departamento de Policía de Milford.
Así encontraron el cuerpo de Paul Herlihy en su casa, en 2003
Paul Herlihy, de 50 años, fue encontrado muerto el 27 de agosto de 2003 en su vivienda de Milford, New Hampshire. La policía acudió después de que un familiar solicitara verificar que se encontrara bien.
Al entrar en la casa, los agentes percibieron un fuerte olor a descomposición y observaron numerosas moscas. En la cocina encontraron un cuerpo envuelto en una alfombra y cubierto con una lona azul. También detectaron manchas de sangre en los gabinetes, el refrigerador, las paredes y el techo, de acuerdo con documentos judiciales citados por medios estadounidenses.
La autopsia determinó que Paul murió por traumatismos contundentes en la cabeza, que le provocaron fracturas en el cráneo. La investigación estableció que el homicidio ocurrió entre el 23 y el 27 de agosto de 2003.
Según la declaración que el fiscal presentó ante el tribunal, Douglas explicó que él y su padre habían tenido un enfrentamiento físico. Durante el altercado, tomó un bate de beisbol que la familia guardaba detrás de la puerta de entrada y golpeó a Paul, causándole la muerte. Después, intentó ocultar el cuerpo.
La relación entre ambos había sido conflictiva durante los meses anteriores. Según la declaración jurada de la investigación, Paul había llamado a la policía al menos ocho veces por el comportamiento de su hijo y había intentado que abandonara la vivienda.
El 12 de agosto de 2003, Douglas fue localizado en un automóvil de su padre que había sido reportado como robado. Tras enfrentar cargos relacionados con ese incidente, Paul pagó su fianza. El 18 de agosto, incluso lo acompañó a entregarse a la policía por el robo del vehículo.
Cinco días después, Paul dejó un mensaje en el contestador de su exesposa en el que dijo que pretendía revocar la fianza de Douglas. Más tarde, ese mismo día, llamó a un sobrino. Ese fue su último contacto conocido con un familiar antes de que encontraran su cuerpo.
Douglas tenía 17 años cuando asesinó a su padre. Más de dos décadas después, su declaración de culpabilidad permitió avanzar hacia el cierre judicial de uno de los casos sin resolver de New Hampshire.








