Aundre Cross llevaba años trabajando como cartero en Estados Unidos cuando, la tarde del 9 de diciembre de 2022, fue asesinado mientras repartía correspondencia en Milwaukee, Wisconsin. Los responsables lo habían vigilado durante más de 30 minutos antes de atacarlo: creían que les había robado un paquete de drogas.
Creyó que el cartero le había quitado su cargamento de droga y lo mató: los dramáticos detalles del crimen en Wisconsin
Aundre Cross repartía el correo en Milwaukee cuando lo asesinaron por equivocación en 2022. Kevin McCaa recibió 38 años de cárcel y su cómplice espera sentencia para el próximo 18 de noviembre.
Casi cuatro años después del crimen, Kevin McCaa, de 40 años, fue sentenciado a 38 años de prisión federal por el homicidio del empleado del Servicio Postal de Estados Unidos (USPS). Al terminar su condena, deberá cumplir otros cinco años de libertad supervisada, de acuerdo con la Fiscalía Federal del Distrito Este de Wisconsin.
La sentencia fue dictada el 14 de octubre de 2026 por la jueza federal Pamela Pepper, después de que McCaa se declarara culpable, el 8 de julio, del asesinato de un empleado postal y del uso de un arma de fuego durante la comisión de un delito violento.
Las pruebas presentadas en el caso señalaron a McCaa y a Charles Ducksworth Jr. como responsables del homicidio. Ambos siguieron los movimientos de Cross antes de dispararle en la cabeza mientras cumplía con su trabajo.
La víctima no estaba involucrada en una confrontación personal con ellos: los agresores actuaron porque sospechaban que el cartero había tomado un paquete que contenía drogas.
Después del asesinato, los dos hombres intentaron deshacerse de posibles evidencias. Arrojaron el arma de fuego a un arroyo cercano, cambiaron sus números telefónicos y desecharon la ropa que llevaban, según los documentos judiciales descritos por la Fiscalía.
Sin embargo, esas acciones no impidieron que los investigadores reconstruyeran sus movimientos antes y después del crimen. La investigación permitió reunir pruebas suficientes para identificar a los sospechosos y llevarlos ante la justicia.
Al anunciar la sentencia, el fiscal auxiliar de Estados Unidos Brad D. Schimel calificó el homicidio como un asesinato a sangre fría y recordó el impacto que tuvo en la familia de Cross y en la comunidad a la que servía.
Cámaras, registros telefónicos y tecnología ayudaron a resolver el asesinato
La investigación del asesinato de Aundre Cross combinó técnicas tradicionales de investigación policial con herramientas tecnológicas que permitieron reconstruir los movimientos de los sospechosos.
Las autoridades obtuvieron, mediante órdenes judiciales, registros telefónicos, información de lectores automáticos de matrículas y grabaciones de cámaras de vigilancia instaladas en viviendas y negocios de la zona donde ocurrió el homicidio. Esos elementos ayudaron a documentar las actividades de McCaa y Ducksworth antes y después del ataque.
Durante la audiencia de sentencia, la jueza Pamela Pepper destacó el trabajo de investigación que permitió detener a los responsables y consideró que el crimen había sido premeditado y planeado con anticipación. La juzgadora calificó los hechos como incomprensibles.
Por su parte, el Servicio de Inspección Postal señaló que exigir responsabilidades a quienes ejercen violencia contra los trabajadores postales es una de sus prioridades. El FBI también destacó la colaboración entre las agencias que participaron en la investigación.
Ducksworth, el coacusado de McCaa, permanece bajo custodia federal y tiene programada su audiencia de sentencia para el 18 de noviembre de 2026 ante la misma jueza. Se declaró culpable de los mismos delitos que McCaa.






