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Crimen en Iowa: La madre asesinada con sus hijos quería mudarse para evitar el acoso del presunto asesino

La madre y la hermana de Rossibeth Flores le dijeron a Univision Noticias que la mujer estaba esperando una cita con migración antes de mudarse para no tener que convivir con el guatemalteco que la recibió en Iowa y la esposa de éste. Ahora la familia espera en Honduras la repatriación de los cuerpos de la mujer y sus dos hijos de 5 y 11 años.
23 Jul 2019 – 4:18 PM EDT

Rossibeth Flores Rodríguez, la madre hondureña asesinada la semana pasada en Iowa junto con sus dos hijos de 11 y 5 años, planeaba mudarse de apartamento porque no soportaba el acoso al que la sometía el hombre que la había acogido al llegar a Estados Unidos, según le dijo su familia a Univision Noticias.

Pero Flores Rodríguez y sus dos hijos, Grecia Daniela Alvarado y Ever José Mejía, no llegaron a tiempo. Según la versión de la policía, Marvin Oswaldo Esquivel López, un guatemalteco de 31 años que era conocido de su familia y que le había abierto las puertas de su casa al llegar a Des Moines, Iowa, hace cinco meses, disparó a la madre y los niños el pasado martes y acabó con sus vidas.

"Ella iba a salir de la casa este mismo sábado. Estaba esperando a su cita en Migración que la tuvo el martes y después se iba a ir, pero no se le concedió a mi muchachita", lamenta en declaraciones a Univision Noticias Carolina Rodríguez, la hermana mayor y tía de las víctimas. "No sabemos lo que pasó. Solo Dios sabe. Él la tenía amenazada a ella y a sus niños".

Pese a que la familia Rodríguez confiaba en el hombre que acogió a Rossibeth y a sus hijos porque lo conocían personalmente, en las últimas semanas la migrante comenzó a contarles a su hermana y a su madre que estaba siendo acosada por Esquivel López y que también recibía malos tratos de la esposa de éste, una mujer estadounidense.

Según cuenta Carolina Rodríguez, el guatemalteco estaba muy agradecido con su familia porque lo habían acogido en su casa junto a la que entonces era su esposa cuando fue a trabajar a Honduras. Y por eso no se extrañaron cuando le abrió las puertas de su residencia a su hermana cuando migró a Estados Unidos.

"A última hora no sé qué pasó. Los tenía humillados, con miedo y amenazaba sexualmente a Rossibeth", afirma la hermana de la víctima. "Ella no nos contaba todo para no preocuparnos".

"Una niña muy luchadora por sus hijos"

La madre de Rossibeth, Bety Rodríguez, también recuerda las quejas de su hija por lo que consideraba que era acoso por parte de Esquivel López y malos tratos por la esposa de éste, que tenía un bebé recién nacido.

"Me había dicho que no aguantaba la situación, que ese hombre le hablaba mal a ella y no hallaba que hacer", afirma. "Y la señora también le gritaba a la niña y un día hizo arroz y le echó Suavitel (detergente) en polvo, pero mi hija rapidito lo vio y lo botó".

Ahora Bety Rodríguez no se explica cómo algo así pudo pasar. "Hablé con ella ese mismo día, el martes a las 9.16 minutos de la noche y me han dicho que la mataron hacia las 10 u 11", afirma.

El propio Esquivel López fue quien llamó al 911 para advertir de la presencia de los cadáveres en el condominio donde residían y posteriormente fue acusado del triple asesinato.

Tras conocerse su arresto, se supo que el guatemalteco había sido deportado de territorio estadounidense dos veces: en 2010 y 2011, según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Rossibeth Rodríguez decidió migrar a Estados Unidos en febrero para poder ofrecerles un mejor futuro a sus hijos. "Mi mamá le decía: 'No te vayas', pero ella le decía: 'No quiero esta vida para mis hijos y para ustedes y por eso ella se corrió para allá'", afirma Carolina Rodríguez.

La mujer recuerda a su hermana como "una niña muy luchadora" que tenía una venta de comida catracha, ayudaba a su mamá a hornear pollos y "era muy dedicada con sus hijos que eran su adoración".

Carolina Rodríguez llegó este fin de semana desde Belice, a donde migró con su esposo y su hija, para acompañar a su madre en su casa de El Paraíso, en el departamento hondureño de Copán, donde han recibido mucha solidaridad de los vecinos. "El pueblo está destrozado. A mi casa han llegado multitudes de gente de todos los lados. Mi hermana era siempre sonriente y muy popular", afirma.

En Iowa también hicieron un homenaje a la familia el pasado viernes. Aunque llevaban poco tiempo en Des Moines, amigos de la madre, compañeros de colegio de Daniela, la hija mayor, vecinos e incluso desconocidos conmocionados por la noticia hicieron una vigilia en la vivienda donde se produjo el crimen.

Por su parte, Esquivel López, el acusado del triple asesinato, está en una prisión de Iowa donde una juez le envió tras ponerle una fianza de 3 millones de dólares.

Mientras, dos familiares de las víctimas que residen en Estados Unidos se desplazaron a Des Moines para avanzar con los trámites que permitan la repatriación de los cuerpos, algo que podría demorar semanas debido a que hay una investigación en curso.

"Falta todavía. Es un golpe muy duro y esto es un proceso largo", le dijo Carolina Rodríguez a Univision Noticias.



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