null: nullpx
Salud

Una azafata en medio de la pandemia: "Para no causar pánico en los pasajeros nos sacrificaban a nosotros"

Esta es la historia de miedo e indefensión de una asistente de vuelo frente al coronavirus mientras cumple con su trabajo, en la primera línea de contagio. Univision Noticias la ha acompañado durante dos meses, en los que ha visto enfermarse y hasta morir a sus colegas.
17 May 2020 – 05:20 PM EDT
Comparte
Una empleada de la Administración de Seguridad en el Transporte en un punto de chequeo de pasajeros en el Aeropuerto JFK de Nueva York (foto de archivo). Crédito: Kathy Willens/AP

J.C. cuenta que hasta finales de marzo de 2020, cuando la pandemia de coronavirus ya ubicaba a Estados Unidos como el país con el mayor número de infectados en el mundo, la aerolínea donde trabaja como azafata todavía les prohibía colocarse mascarillas durante todas las etapas del vuelo: no formaba parte del uniforme, de las normas y… “la verdad, era para no causar temor en los clientes”.

"Al principio de todo, como a finales de febrero, yo no quería aceptar que aquí en Estados Unidos iba a ser como fue en Italia. Yo pensaba: 'allá están exagerando'". Pero poco a poco empezaban a inquietarse y a comentar entre los compañeros de la aerolínea en las redes digitales por donde suelen comunicarse.

“Algunos comentábamos con prudencia, pero estábamos asustados. Yo tomaba mis previsiones por mi parte. Otros decían: ‘dejen la histeria, están locos’. No querían usar guantes, no querían mascarillas y a nosotros, los que advertíamos algún peligro, nos tildaban de exagerados e histéricos cuando sugeríamos empezar a usarlos… esto ya era a finales de febrero y principios de marzo (de 2020)”.

J.C. es una asistente de vuelo hispana, que ya ha dejado de ser novata en la aerolínea JetBlue, una empresa con cinco bases en Estados Unidos. Cuando Univision Noticias comenzó a publicar las historias de coronavirus y puso a disposición el formulario para recibir historias y contarlas, J.C. celebró la iniciativa y preguntó “¿cuándo van a contar lo que estamos viviendo las asistentes de vuelo tan expuestos al contagio?”. Desde entonces y hasta el cierre de esta edición hemos establecido un acompañamiento al miedo con el que ella ha enfrentado esta pandemia mientras cumple con su trabajo. J.C. contó su historia bajo la condición de anonimato para evitar represalias.

Ni la mascarilla ni los guantes son parte del uniforme

JetBlue tiene varias páginas de grupo privados en Facebook. Ahí varias personas empezaron a comentar sobre la necesidad de protegerse con guantes y mascarillas durante las múltiples etapas posibles de contagio que tienen los asistentes de vuelo. “Pero como las mascarillas ni los guantes son parte del uniforme no nos dejaban. En la industria aeronáutica esas reglas son muy estrictas y romperlas implican una sanción…

En marzo yo empecé a usar los guantes, no me importaba si eso me generaba una acción disciplinaria porque se trataba de mi salud. Yo no quería que me llamaran a una acción disciplinaria por una cosa que yo sé que estaba prohibida en el manual. No me ponía entonces la mascarilla porque me parecía que era desafiar demasiado a la compañía, pero sí pensaba que ya debíamos estar usándola”.

El 7 de marzo, a través de un correo interno, les permitieron el uso opcional de guantes, pero insistían en la prohibición de las mascarillas, “pero no eran los guantes científicamente aprobados, que están guardados en una bolsita, sino los que usamos para recoger la basura”, explica.

“Pero no nos querían dejar usar las mascarillas y la razón detrás de todo esto era: porque ellos no querían causar pánico en los viajeros y no les importaba si nos infectábamos o no. Entonces para no estimular el pánico en los pasajeros, nos sacrificaban a nosotros”.

El 23 de marzo les permitieron a los asistentes de vuelo el uso opcional de mascarillas, ellos tenían que traerlas desde su casa y en ese momento había una gran escasez. Pero al mismo tiempo limitaban el uso de guantes al embarque “aunque yo empecé a usarlos en todo el vuelo”, detalla J.C.

“Mi experiencia a lo largo de estos meses ha sido que pasé de ser una persona que confía en lo que le están diciendo los líderes de su compañía y los de su país a una persona totalmente paranoica, desconfiada y que sabe que está sola por su cuenta”, siguió.

Otra azafata conmovió con su testimonio en estos días de pandemia. Esta vez en redes sociales, usando su cuenta de Instagram. Desde ahí lanzó un mensaje a sus compañeros de oficio:

“Dejen de subirse a vuelos, vayan a casa”

Van cayendo los compañeros

Cuando J.C. hizo los primeros contactos con Univision Noticias a principios de marzo, su preocupación se centraba en los compañeros que ya se estaban enfermando con coronavirus. “Tengo una amiga azafata en Arizona. No la querían atender. Llegó al Urgent Care, se desmayó. Del Urgent Care llamaron al 911 y se la llevaron a Emergencia de un hospital, la atendieron pero no le hicieron el examen, le diagnosticaron neumonía y la mandaron a su casa, le dijeron que podía trabajar en unos días, con neumonía y sin examen. Le dijo a dos enfermeras y a la médico que era asistente de vuelo y solo se burlaron de ella. A los días la hospitalizaron. Luego cayó el papá y el hermano. Ahora están bien”.

Su amiga, que prefirió identificarse como S.R. para evitar ser reconocida en la comunidad donde reside con su familia, confirmó la historia. Dice que no tiene nada en contra de la empresa donde trabaja (JetBlue) porque “tomaron los pasos adecuados” para resolver su caso. Además, sospecha que su contagio ocurrió cuando voló al funeral de su abuela en Detroit el 21 de marzo con su familia: “dos días después comenzaron los síntomas”.

Pero advierte que el procedimiento médico en Arizona fue deficiente. “Fui a cinco lugares de atención, eso fue muy duro. Entre el 23 y el 27 de marzo, cuando finalmente me trasladaron a un hospital, mi cuerpo fue debilitándose por el covid-19… yo les dije ‘soy una azafata basada en Nueva York, he volado a Nueva York, Detroit, Boston… y no le prestaban atención a eso”, explicó vía WhatsApp.

A J.C. le inquieta que no todos estén conscientes de que los asistentes de vuelo son personas tan expuestas al contagio y más ahora que se conoce que las personas asintomáticas son altamente propagadoras del mortal virus.

Su amiga no fue la única. Univision Noticias consultó a JetBlue sobre las cifras de empleados contagiados y las medidas de protección que la compañía ha tomado, pero JetBlue se rehusó a revelar el número de contagios entre sus empleados tras múltiples solicitudes. La compañía también se ha negado a informar esa estadística al Sindicato de Trabajadores de Transporte (TWU, por sus siglas en inglés), el sindicato que recibió el voto de dos tercios de los empleados votantes en un voto de sindicalización en 2018, según Forbes.

“Hemos tenido un fuerte rechazo de las compañías, de todos los operadores que representamos,” dijo Thom McDaniel, vicepresidente internacional para el TWU, en una entrevista con Univision Noticias. “No quieren proporcionar el número de empleados que han sido infectados o que han estado expuestos, y realmente creemos que es importante que hagan públicos esos números, para que, en primer lugar, podamos comunicarnos y cuidar de nuestros miembros, y en segundo lugar, porque tenemos que saber si lo que estamos haciendo está funcionando o si tenemos que hacer más”, explicó. La membresía del TWU también se extiende a Southwest Airlines, Allegiant Airlines, y Flight Service International, según el sindicato.

A falta de información de parte de las aerolíneas, la asociación de asistentes de vuelo AFA-CWA - organización cuya membresía de 50,000 personas se extiende a 20 aerolíneas - ha recopilado sus propios cálculos. Estiman que 500 personas agremiadas en todos los diferentes sindicatos de azafatas del país se habían contagiado del nuevo coronavirus para la segunda semana de abril, según Taylor Garland, vocera de la AFA-CWA. En Estados Unidos existen unos 120,000 asistentes de vuelo, según el Departamento de Trabajo federal.

Garland añadió que otros 1,000 agremiados estaban en cuarentena, por haberse expuesto o presentar síntomas de contagio. Mientras algunos esperaban los resultados de la prueba para covid-19, otros “no han podido hacerse una prueba y esas personas están preocupadas”.

En la primera línea de contagio

Lo que sí explicó Derek Dombrowski, gerente de Comunicaciones Corporativas de JetBlue, es que la empresa tiene aproximadamente 23,000 empleados y alrededor de 5,700 de ellos son azafatos. Han fallecido seis de ellos por complicaciones relacionadas al covid-19.

“Un azafato activo, un piloto, un tripulante aeroportuario, un tripulante de operaciones terrestres, un tripulante de las oficinas corporativas en Nueva York (Jared Lovos), y un azafato inactivo que trabajó por última vez en 2018”, dijo Dombrowski en una respuesta por escrito a Univision Noticias.

Para J.C. esos días son difíciles de olvidar. “Me tocó volar una vez nada más y nada menos que a Nueva York, el epicentro de la pandemia. Era un avión que requería cuatro tripulantes. Limpiamos todo, ese día sí nos dieron las toallitas de limpieza, porque antes decían que nos las iban a dar y no nos las daban. El vuelo era de 50 pasajeros, en un avión con capacidad para 200.

“En ese vuelo nos enteramos de la muerte del asistente de vuelo Jared Lovos, que había fallecido el 9 de abril”. Cuenta esta azafata latina que aunque ella no lo conoció personalmente, uno de los compañeros del vuelo era su amigo y estaba en shock. Dice que se graduaron juntos en la Jetblue University. Lovos era un sobrecargo hispano, de origen salvadoreño, que vivía en Nueva Jersey.

En una carta de la AFA-CWA destinada a los departamentos federales de Transporte y de Salud y Servicios Humanos fechada el 23 de abril, la asociación de asistentes de vuelo detalló el alto riesgo de contagio que implica un día típico en la vida de una azafata:

“Incluye viajar desde su casa al aeropuerto, a menudo en transporte público, y en otras ocasiones en un automóvil personal seguido de un autobús o camioneta desde el estacionamiento. Los asistentes de vuelo luego pasan por las áreas de check-in del aeropuerto, atraviesan los puntos de control de la seguridad, una sala donde se reúne la tripulación y luego entra al avión”, detalló Sara Nelson, presidenta de la AFA-CWA, en la carta.

“Una vez a bordo, proporcionamos servicios rutinarios y de emergencia mientras interactuamos con frecuencia y muy cerca de pasajeros y otros miembros de la tripulación. Después de terminar nuestro día de vuelo, tomamos un servicio de transporte para regresar a casa, a menos que estemos en un viaje de varios días que incluye tomar un transporte desde el aeropuerto a un hotel de escala y encontrar acceso a la comida”, siguió.

En ese momento exigía protección para sus agremiados. Para ese momento, en el mundo estaban infectadas por covid-19 más de 2.5 millones de personas y se habían reportado más de 175,000 muertes en hospitales, dijo, citando cifras del Centro de Recursos sobre Coronavirus de la Universidad Johns Hopkins. Por eso exigía rigurosas medidas de protección para los asistentes de vuelo “que han estado en la primera línea de contagio”, desde que el virus brotó en China.

“Les instamos al Departamento de Transporte, en coordinación con el Departamento de Salud y Servicios Humanos y otras agencias pertinentes, a que ejerzan su autoridad para exigir el uso de mascarillas en vuelo para tripulantes, empleados y pasajeros, exijan el uso de equipo de protección personal, y que prohíban todo viaje para fines de diversión hasta que se contenga el virus”, precisó en la carta.

Cuatro días después, el 27 de abril de 2020, la compañía JetBlue se convirtió en la primera en anunciar que impondría el uso de mascarilla obligatoria para los pasajeros y personal durante los vuelos, medida que entraría en vigencia una semana después: el 4 de mayo.

La polémica “vuelta azul”

J.C. advierte que continúan vigentes ciertas medidas que ella considera que atentan contra la seguridad sanitaria de los asistentes de vuelo en JetBlue. Una de ellas es la polémica ‘Blue Turn’ o ‘Vuelta Azul’, una práctica obligatoria para ellos una vez desembarcados los pasajeros. Explica que la tripulación debe recoger y revisar objetos olvidados, basura, en los asientos y bolsillos y cruzar los cinturones de seguridad sobre cada silla.

Para J.C. “todo ese proceso es una oportunidad de contagio, que debería hacerlo un equipo de limpieza con debida protección, desinfectar y hacerlo muy bien. Los guantes no son de grado médico, son los normales que usamos siempre”, detalla.

Sin embargo, JetBlue define una ‘vuelta azul’ de otra manera.

“Es una limpieza ligera, donde nuestros miembros de la tripulación a bordo preparan las filas de asientos con guantes desechables de grado médico para eliminar cualquier artículo dejado por los clientes en las áreas de asientos. Esto es similar a la recolección de basura que hacen durante el vuelo”, escribe Dombrowski, de Jet Blue. También asegura que solo se realizan si el vuelo está por salir pronto en otro vuelo, “lo cual, según nuestro horario de vuelos, está sucediendo cada vez menos.”

También enumera las medidas que ha tomado la aerolínea para reducir los riesgos: suspendieron los servicios de comida, meriendas y bebidas, toallas calientes; dice que redujeron la venta de boletos para aumentar el distanciamiento social a bordo y dice que disponen de un baño solo para la tripulación. También destaca que aumentaron la limpieza y desinfección de aeronaves y aeropuertos y “flexibilizar las pólizas de viaje para que los clientes enfermos no se vean obligados de viajar”.

Le consultamos a Dombrowski la razón por la que prohibían a la tripulación usar mascarillas en marzo, cuando la pandemia azotaba. “En esta situación médica sin precedente, hemos seguido las directrices de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y un experto independiente sobre enfermedades contagiosas. En marzo, las directrices del CDC dijeron específicamente que el uso de mascarillas sanitarias se debía limitar a personas con síntomas de contagio y a personal médica. A pesar de dichas directrices, hemos adaptado nuestras pólizas internas a petición de nuestra tripulación, para que todos nuestros empleados se tapen la cara y para proveer mascarillas a todos nuestros tripulantes. Desde entonces, el CDC ha actualizado su postura en cuanto a mascarillas sanitarias. También exigimos que nuestros pasajeros las lleven puestas”, respondió en un correo electrónico a Univision Noticias.

Por su parte, J.C. cuenta que las últimas veces que ha volado durante la pandemia asume nuevas medidas de seguridad que ha asumido la aerolínea, como hacer la demostración de seguridad de chaleco salvavidas y máscara de oxígeno sin colocárselos.

La empresa les ha dado la posibilidad de pedir un mes con pago parcial o tres meses con pago parcial o cinco meses sin pago, mientras mantienen sus beneficios de salud y puntajes de vuelo. En el caso de J.C. no podemos decir cuál opción tomó para evitar que se conozca su identidad. Dice que necesita su trabajo, especialmente en estos tiempos de dificultades económicas que se avecinan.

Según J.C., hay algunas cosas que se han hecho para mejorar la protección y evitar la propagación del virus, pero aún no siente que sea suficiente. “Me he vuelto desconfiada, paranoica. Creo que no le importa ni al gobierno ni a la empresa ni a nadie nuestra seguridad”, dijo. Por eso le teme a la reapertura y volver a volar ‘a casa llena’. “Tenemos que protegernos nosotros mismos”.

(*) Roman Gressier forma parte del Programa de Periodismo en Español de la Newmark-J School de CUNY (NYC), cuya cátedra trabaja en alianza con Univision Noticias y ProPublica para cubrir el tema del coronavirus. / Coordinación Univision Noticias: Tamoa Calzadilla / ProPublica y CUNY: Adriana Gallardo e Inti Pacheco.

Loading
Cargando galería
Cargando Video...
"Siento que me estoy quemando por dentro”: siguió trabajando por necesidad y ahora tiene síntomas de coronavirus
Comparte

Más contenido de tu interés