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Convención Demócrata

Trump aprovecha filtración de emails para cautivar votantes de Bernie Sanders

Hillary Clinton acusa a Donald Trump y al gobierno ruso de estar detrás de las últimas filtraciones de emails que reavivan pasiones a favor de Bernie Sanders y dividen al partido en medio de la convención demócrata.
26 Jul 2016 – 12:09 AM EDT

La presidenta del partido demócrata acababa apenas de anunciar su renuncia tras la revelación del sesgo del partido contra Bernie Sanders cuando los seguidores de Donald Trump ya twitteaban la noticia con vehemencia.

Era una oportunidad excelente para atraer a los votantes de Sanders, al unirlos contra “Hillary la Deshonesta” (o Crooked Hillary en inglés).

Mientras tanto, en Filadelfia, los seguidores de “Bernie” salían a la calle en protesta, viendo en esta noticia la última gota que colmó el vaso de la injuria, a solo un día del arranque de la convención demócrata.

Batalla en redes sociales

Desde el viernes pasado en que salió la filtración de los emails inculpatorios, Trump ya había mandado varios Tweets para atizar el fuego y posicionar al senador de Vermont como la víctima del partido demócrata.

El episodio Wikileaks era una oportunidad para dividir al partido, algo que el mismo magnate ha vivido en su propia piel con el partido republicano.

Otro pretexto para impulsar divisiones había sido el nombramiento reciente del centrista Tim Kaine como compañero de fórmula de Hillary Clinton, un gesto que ofendió a los seguidores liberales de Sanders que hubieran preferido a Elizabeth Warren o Tom Pérez.

“Los seguidores de Bernie Sanders están furiosos con la elección de Tim Kaine quien representa lo opuesto a Bernie. Pelea en ¿Philly?” twitteó Trump el sábado.

Ese mismo día, en la misma red social, Trump también se refirió a un email incriminatorio de Wikileaks. Era de Brad Marshall, alto cargo del DNC que sugirió dañar al rival de Clinton al enfatizar su ateísmo, algo que no gustaría entre los votantes religiosos del sur del país: “Emails filtrados del DNC revelan planes de destruir a Bernie Sanders, burlarse de sus orígenes y mucho más. De Wikileaks, realmente malos. MANIPULADO”, decía la provocación de Trump.

Y nuevamente el domingo el candidato republicano mandaba otro mensaje por Twitter: “Aunque Bernie Sanders haya perdido su energía y su fuerza, no creo que sus seguidores le perdonen a Crooked Hillary.”

Y otra vez hoy: “JUICIO ERRADO fue usado por la gente del DNC cuando escribieron estos emails muy tontos, usando hasta la religión contra Bernie!”

Discurso de Trump en Cleveland

La estrategia de Trump está clara. En su discurso en Cleveland el jueves pasado, el candidato republicano ya había hecho un llamado directo a los votantes de Sanders.

"He visto de primera mano como el sistema está amañado contra nuestros ciudadanos, de la misma manera que lo fue contra Bernie Sanders - nunca tuvo una oportunidad.”

“Pero sus seguidores se unirán a nuestro movimiento, porque vamos a resolver su tema central: el comercio”, añadió.

Esa misma noche Bernie Sanders visiblemente molesto por el intento abierto de Trump de cooptar a sus seguidores, respondió por Twitter: “Nuestro movimiento entiende que no necesitamos a los enormes rebajas de impuestos para millonarios”.

Bernie y Trump: los dos “outsiders”

Aunque cualquier comparación con Trump sin duda no le agrade a Sanders, está claro que a ambos líderes les une su postura anti-establishment.

Frente a Hillary Clinton, tanto Sanders como Trump se han posicionado en contra del poder corruptor del dinero en la política. Y ambos declaran que sus ingresos son independientes de los intereses privados.

Bernie Sanders a menudo recuerda que la donación media a su campaña fue de tan solo $27, mientras que Clinton cobraba $225,000 por sus discursos en el banco de inversión Goldman Sachs. Y Trump se jacta de que es “tan rico” de que “nadie” lo “puede comprar”.

Sanders tiene su base ante todo en los jóvenes, pero también comparte con Trump su base en la clase obrera blanca, que ha visto estancar su salario a lo largo de los años y que se considera marginado por el sistema. De allí que ambos líderes se opongan al Acuerdo Trans Pacífico de Comercio (o TPP por sus siglas en inglés), al argumentar que quitará trabajos.

Los jóvenes no votan a Trump

Pero Harold Meyerson, influyente columnista de izquierdas y vice presidente de los Socialistas Democráticos de América, un mini partido con 7000 miembros en los Estados Unidos, con el que Sanders se identifica públicamente, opina diferente.

“La mayoría de los votantes de Bernie son jóvenes, son algunos de los más liberales culturalmente en el país y no van a votar a Trump con su campaña intolerante y racista”, señala este experto.

“Es posible que los votantes de clase obrera en los estados del rustbelt (cinturón de óxido) de Bernie respondan al mensaje anti-comercio de Trump. Pero no representan un porcentaje importante de los votantes de Bernie”, agrega.

Una tercera vía

Aunque una encuesta de Pew publicada hoy afirme que un 90% de los que apoyan a Sanders prefieren a Clinton que a Trump, el escándalo de Wikileaks este fin de semana parece haber avivado pasiones a favor del senador de Vermont.

Queda por ver si los votantes de Bernie Sanders voten por Trump, por Hillary o simplemente se queden en casa como voto de protesta el 8 de noviembre.

Otra opción sería que voten por Jill Stein, del partido Verde quien se mantiene en la contienda o hasta por Gary Johnson, el ex gobernador de Nuevo México, candidato del partido Libertario.

“Un cambio de Bernie a Gary Johnson no sería nada lógico”, señala Myerson, aunque el experto también concede que “Vivimos tiempos extraños.”

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