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Cómo los bancos evitan que las minorías adquieran viviendas

Un análisis de un año basado en datos federales sugiere evidencia de discriminación racial en el otorgamiento de préstamos a los afrodescendientes y los latinos. A estos grupos minoritarios se les niegan rutinariamente los préstamos hipotecarios convencionales a tasas muy superiores que a sus homólogos blancos, según millones de registros de la Ley de Divulgación Hipotecaria Residencial analizados por Reveal del Center for Investigative Reporting.
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19 Feb 2018 – 02:45 PM EST
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Rachelle Faroul (derecha) y su pareja, Hanako Franz, frente a su nuevo hogar en Filadelfia el 11 de noviembre de 2017. Faroul, que trabaja en la Universidad de Pensilvania, no pudo obtener un préstamo hipotecario hasta que Franz accedió a cosignar su solicitud de préstamo. Crédito: Sarah Blesener

Cincuenta años después de que la Ley Federal de Vivienda Justa prohibió la discriminación racial en los préstamos de casa, se les sigue negando de manera rutinaria los préstamos hipotecarios convencionales a los latinos y afrodescendientes, de manera desmedida que a sus contrapartes blancos.

Esta moderna exclusión financiera ( redlining en inglés) persistió en 61 áreas metropolitanas, incluso tras controlar los ingresos de los solicitantes, el monto del préstamo y el vecindario, según millones de registros de la Ley de Divulgación Hipotecaria Residencial analizados por Reveal del Center for Investigative Reporting.

El análisis de un año de duración, basado en 31 millones de registros, se apoyó en técnicas utilizadas por importantes académicos, la Reserva Federal y el Departamento de Justicia para identificar las disparidades en los préstamos.

Reveló un patrón de rechazos preocupantes para las minorías en todo el país, incluyendo las principales áreas metropolitanas como Atlanta, Detroit, Filadelfia, St. Louis y San Antonio. Los afrodescendientes enfrentaron la mayor resistencia en las ciudades del sur — Mobile, Alabama; Greenville, Carolina del Norte; y Gainesville, Florida — y los latinos en Iowa City, Iowa.

Sin importar su ubicación, los solicitantes de préstamos contaron historias similares, en las que describieron grandes dificultades con los agentes de crédito quienes, según dijeron, parecían estar buscando razones para negarles los préstamos.

¿Tienes dudas sobre las disparidades en los préstamos en tu vecindario? Envía un mensaje de texto con la palabra "PRÉSTAMO" al 202-873-8325.


"Tenía una buena cantidad de ahorros y aun así tuve problemas a diestra y siniestra", dijo Rachelle Faroul, una mujer afrodescendiente de 33 años a quien las entidades crediticias rechazaron dos veces cuando trató de comprar una casa adosada de ladrillos cerca del Parque Malcolm X en Filadelfia, donde los afrodescendientes tenían 2.7 veces más probabilidades que los blancos de que se les negara una hipoteca convencional.

En la década de 1930, los encuestadores de la Corporación de Préstamos a Propietarios de Viviendas trazaron líneas en los mapas y colorearon algunos vecindarios de rojo, considerándolos "peligrosos" para los préstamos bancarios debido a la presencia de afrodescendientes o inmigrantes europeos, especialmente judíos.

La exclusión financiera ( redlining) ha estado prohibida durante medio siglo. Y durante los últimos 40 años, los bancos han tenido la obligación legal bajo la Ley de Reinversión Comunitaria de recibir clientes — prestatarios y depositantes — de todos los segmentos de sus comunidades.

Pero en muchos lugares, Reveal descubrió que la ley no ha marcado mucha diferencia.

El análisis — revisado de forma independiente y confirmado por The Associated Press — mostró que los solicitantes afrodescendientes fueron rechazados a tasas significativamente más altas que los blancos en 48 ciudades, los latinos en 25, los asiáticos en nueve y los nativos americanos en tres. En Washington DC, la capital del país, Reveal descubrió que los cuatro grupos tenían una probabilidad significativamente mayor de que se les negara un préstamo hipotecario que los blancos.


"No es aceptable desde el punto de vista de lo que queremos como nación: asegurarnos de que todos compartan la prosperidad económica", dijo Thomas Curry, quien fue el principal regulador bancario de Estados Unidos, el contralor de la moneda, desde 2012 hasta que renunció en mayo.

Sin embargo, la agencia de Curry era parte del problema, pues consideró que el 99% de los bancos eran satisfactorios o sobresalientes según inspecciones realizadas bajo la Ley de Reinversión Comunitaria. Y el Departamento de Justicia demandó a solo nueve instituciones financieras por no prestar dinero a las minorías bajo la administración Obama.

Curry alegó que la ley tiene parte de la culpa; necesita actualizarse y fortalecerse.

"La Ley de Reinversión Comunitaria ha envejecido mucho en 40 años", dijo.

Desde que Curry se fue hace nueve meses, la administración Trump se ha inclinado al otro lado, debilitando los estándares que los bancos deben cumplir para aprobar un examen de la Ley de Reinversión Comunitaria. Durante el primer año del presidente Donald Trump en el cargo, el Departamento de Justicia no demandó ni a una sola entidad crediticia por discriminación racial.

Los rechazos desproporcionadas y la limitada aplicación de medidas antidiscriminatorias ayudan a explicar por qué la brecha de propiedad de vivienda entre los blancos y los afrodescendientes ahora es más amplia de lo que era durante la era de Jim Crow.

En Estados Unidos, "la riqueza y la estabilidad financiera están inextricablemente ligadas a la oportunidad de vivienda y la propiedad de vivienda", dijo Lisa Rice, vicepresidenta ejecutiva de la National Fair Housing Alliance, un grupo de defensa. "Para una familia típica, la mayor parte de su riqueza proviene de la propiedad de vivienda y el capital de vivienda".

Las últimas cifras de la Oficina del Censo de Estados Unidos muestran que el valor neto promedio para una familia afrodescendiente ahora es de 9,000 dólares, en comparación con 132,000 dólares para una familia blanca. A las familias latinas no les fue mucho mejor con 12,000 dólares de valor neto promedio.

Lo que las entidades crediticias mantienen en secreto

Las entidades crediticias y sus organizaciones comerciales no discuten el hecho de que rechazan a las minorías a tasas mucho mayores que a personas blancas. Pero sostienen que la disparidad puede explicarse por dos factores que la industria ha luchado por mantener ocultos: el historial crediticio de los posibles prestatarios y la proporción general de deuda al ingreso. Señalaron que el puntaje crediticio de tres dígitos — el cual los bancos utilizan para determinar si es probable que un prestatario pague un préstamo — es especialmente importante en las decisiones de préstamos.

"Aunque dicen bastante sobre el estado del mercado de préstamos", los registros analizados por Reveal "no incluyen datos suficientes para tomar una determinación en cuanto a los préstamos justos", dijo el economista principal de la Asociación de Banqueros Hipotecarios, Mike Fratantoni, en un comunicado.


La Asociación de Banqueros de Estados Unidos dijo que la falta de aplicación federal demuestra que la discriminación no es endémica, y las entidades crediticias individuales le dijeron a Reveal que habían contratado empresas externas de auditoría, las cuales descubrieron que trataban a los solicitantes de préstamos de manera justa independientemente de la raza.

"Estamos comprometidos con los préstamos justos y revisamos continuamente nuestros programas de cumplimiento para asegurarnos de que todos los solicitantes de préstamos reciban un trato justo", dijo Banco Santander, con sede en Boston, en un comunicado.

TD Bank, con sede en Nueva Jersey, el cual rechazó una mayor proporción de solicitantes afrodescendientes y latinos que cualquier otra entidad crediticia importante, dijo que "toma decisiones de crédito según el perfil crediticio de cada cliente, no según factores como la raza o el origen étnico".

El análisis de Reveal incluyó todos los registros disponibles públicamente bajo la Ley de Divulgación Hipotecaria Residencial, y cubren casi todas las veces que un estadounidense intentó comprar una vivienda con una hipoteca convencional en 2015 y 2016. Controló nueve factores económicos y sociales, incluyendo los ingresos del solicitante, el monto del préstamo, la relación entre el tamaño del préstamo y los ingresos del solicitante y el tipo de entidad crediticia, así como la composición racial y los ingresos promedio del vecindario donde la persona quería comprar una propiedad


El puntaje crediticio no se incluyó porque esa información no está disponible públicamente. Eso se debe a que las entidades crediticias han desviado los intentos de obligarlas a informar esos datos al gobierno, argumentando que no sería útil para identificar la discriminación.

En un documento normativodel mes de abril, la Asociación de Banqueros de Estados Unidos dijo que reportar los puntajes crediticios sería costoso y "nublaría cualquier enfoque" que la ley de divulgación tenga para identificar la discriminación. El mayor banco de Estados Unidos, JPMorgan Chase & Co., ha alegado que los datos deberían permanecer ocultos incluso para los académicos, citando preocupaciones por la privacidad.

Al mismo tiempo, los estudios han revelado que los algoritmos privados de puntaje crediticio tienen un impacto discriminatorio en las minorías.

El "modelo de calificación crediticia con décadas de antigüedad" que se utiliza actualmente "no tiene en cuenta los datos del consumidor sobre pagos de alquiler, servicios públicos y facturas de teléfonos celulares", escribió en agosto el senador republicano Tim Scott de Carolina del Sur, cuando reveló un proyecto de ley para exigir que el gobierno federal revise los estándares de crédito utilizados para las hipotecas residenciales. "Esta exclusión perjudica desproporcionadamente a los afrodescendientes, los latinos y los jóvenes que de otro modo serían solventes".

Un caso de estudio: Filadelfia

Filadelfia fue una de las ciudades más grandes de Estados Unidos donde los afrodescendientes fueron rechazados de forma desproporcionada cuando intentaron comprar casas. Los afrodescendientes y los blancos no hispanos constituyen una proporción similar de la población de la ciudad, pero los datos mostraron que los blancos recibieron 10 veces más préstamos hipotecarios convencionales en 2015 y 2016.

Los bancos también se enfocaron en atender las partes de la ciudad con más residentes blancos, colocando casi tres cuartas partes de todas las sucursales en vecindarios de mayoría blanca, en comparación con el 10% en los vecindarios de mayoría afrodescendiente. El análisis de Reveal también mostró que cuando era mayor el número de afrodescendientes o latinos en un vecindario, era más probable que se rechazara una solicitud de préstamo — incluso después de tener en cuenta los ingresos y otros factores.

Cuando Rachelle Faroul solicitó un préstamo en abril de 2016, pensó que era una candidata ideal. Tiene un título de la Universidad Northwestern, obtuvo un buen puntaje crediticio y estima que ganaba 60,000 dólares al año mientras enseñaba programación como contratista para la Universidad Rutgers. Aun así, su solicitud inicial de préstamo fue denegada por Philadelphia Mortgage Advisors, una empresa corredora independiente que otorgó casi el 90% de sus préstamos a personas blancas en 2015 y 2016.

"Lo siento", le escribió la agente de corretaje Angela Tobin a Faroul en un correo electrónico. Los ingresos por contrato de Faroul no eran lo suficientemente consistentes, le dijo ella. Así que Faroul se consiguió un trabajo a tiempo completo en la Universidad de Pensilvania administrando una subvención de un millón de dólares.

Pero aún no fue suficiente. Cuando volvió a intentarlo un año después, esta vez en Santander Bank, una empresa española con sede en Boston, el proceso se prolongó durante meses. Eventualmente, una factura de electricidad no pagada de 284 dólares apareció en el informe crediticio de Faroul. Ella pagó la cuenta de inmediato, pero aun así afectó su puntaje crediticio, y el banco le dijo que no podía seguir adelante.

Las cosas de repente comenzaron a mejorar después de que la pareja de Faroul, Hanako Franz, accediera a firmar su solicitud de préstamo. En ese momento, Franz — quien es mitad blanca, mitad japonesa — trabajaba a tiempo parcial para una tienda de comestibles. Su recibo de pago más reciente mostró un ingreso quincenal de 144.65 dólares. Faroul incluso estaba pagando su seguro de salud.

El oficial de préstamos había "dejado de responder las llamadas telefónicas de Rachelle, simplemente las ignoró todas", dijo Franz. "Y luego llamé, y él respondió casi de inmediato. Y muy amigablemente".

Unas semanas más tarde, la pareja obtuvo el préstamo de Santander y compró una casa de tres habitaciones. Pero Faroul sigue amargada.

"Fue humillante", dijo. "Me hicieron sentir como si yo no contribuyera con nada valioso, como si no importara".

'Es como un techo de cristal'

Al ser contactados por Reveal, las entidades crediticias defendieron sus historiales. Tobin, quien rechazó a Faroul en su primera solicitud, dijo que la raza no jugó ningún papel en el rechazo.

"Eso no fue lo que sucedió", dijo y colgó abruptamente. Después vino una declaración de la consejera delegada de Philadelphia Mortgage Advisors, Jill Quinn.

"Tratamos a todos los solicitantes por igual", decía la declaración, "y promovemos la propiedad de vivienda en toda nuestra zona de préstamos".

El oficial de préstamos de Faroul en Santander, Dennis McNichol, remitió a Reveal al ala de asuntos públicos de la compañía, la cual emitió una declaración: "Aunque simpatizamos con su situación, confiamos en que la solicitud de préstamo se gestionó de manera justa".

Pero los grupos de derechos civiles dijeron que la experiencia de Faroul refleja un patrón de discriminación por parte de los bancos que impide que las personas pertenecientes a minorías acumulen riqueza.

"Es como un techo de cristal", dijo Angela McIver, directora ejecutiva del Fair Housing Rights Center en el sudeste de Pensilvania. "OK, te permitiremos llegar hasta aquí, pero ... ya no vas a ir más lejos".

Este artículo fue proporcionado a The Associated Press a través del medio sin fines de lucro Reveal del Center for Investigative Reporting. Para leer o publicar una versión completa de esta investigación, vaya a: revealnews.org/redlining.

La periodista de datos Sinduja Rangarajan, el periodista senior de datos Eric Sagara y la periodista de datos de Associated Press Angeliki Kastanis contribuyeron a esta historia.

Puede contactar a Aaron Glantz en aglantz@revealnews.org, y puede contactar a Emmanuel Martinez en emartinez@revealnews.org. Sígalos en Twitter:@Aaron_Glantz y@eman_thedataman.


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