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CityLab Vida Urbana

Los mapas que muestran las brechas digitales alrededor del mundo

Aunque hay razones para estar optimistas, todavía las diferencias entre los países ricos y pobres son muy altas.
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29 Ago 2016 – 12:14 PM EDT
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El acceso a la internet sigue expandiéndose en todo el mundo. Según el segundo reporte más reciente de la serie State of Connectivity (Estado de la conectividad) —el cual es recopilado por investigadores en la iniciativa Internet.org que encabeza Facebook— la cantidad de internautas aumentó de 2.9 mil millones en 2014 a 3.2 mil millones en 2015. Por lo tanto, el porcentaje de individuos conectados en línea está en un 43% a nivel mundial.

Pero entender este hecho básico sobre el avance también enmascara discrepancias amplias entre los mundos más desarrollados y los que están en vías de desarrollo. Al final de 2015, un 82% de la población en los países desarrollados utilizaba internet. En los países en vías de desarrollo, esa cifra es mucho más baja: sólo un 35%.

Sin embargo, ya no basta con hablar del acceso a la internet en términos de quien lo tiene y quien no. Eric Tyler —investigador especializado en la tecnología y en el desarrollo económico en New America— dice que para hablar sobre la estratificación de la conectividad global, tenemos que explorar los rincones tecnológicos, es decir, los puntos de acceso a internet más allá de los computadores personales en casa. Según dice Tyler, examinar diferencias en la disponibilidad de redes móviles es un buen punto de partida.

Según datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones —la agencia especializada de las Naciones Unidas sobre la tecnología, también llamada UIT— un 95% de la población mundial vive en áreas cubiertas al menos por una cobertura básica de una red móvil de 2G. Sin embargo, esto no logra mucho para cerrar la brecha en cuanto al acceso a internet. “A menudo la gente pasa por alto la diferencia en experiencia entre una red 2G y una conexión de banda ancha de 3G o 4G”, dice Tyler. Agrega que descargar una app básica en una red 2G puede tomar hasta 30 minutos.

El mapa abajo fue tomado del reporte State of Connectivity de Internet.org y detalla dónde las redes 2G, 3G y 4G (de alta velocidad) se usan para conectar a la app de Facebook:

La distribución de las conexiones de redes móviles. (Internet.org/Facebook)


Por lo general, los países en vías de desarrollo tienen el mayor uso de la red 2G. La UIT calcula que un 70% de las personas en áreas rurales no tienen acceso a las redes móviles de banda ancha. Al reconocer la importancia de conectividad confiable a la internet en cuanto al crecimiento sustentable, la inclusión económica, la educación y la salud pública, la UIT estableció Agenda Conecta 2020 en noviembre 2014. La meta de este plan era lograr durante los próximos cuatro años que se cubra un 90% de la población rural mundial con banda ancha.


Es un plan ambicioso, pero otro investigador observa que los dispositivos móviles sólo cuentan la mitad de la historia. John Matherly —fundador del motor de búsqueda Shodan— dice que más allá de la conectividad a la internet de un individual, examinar la densidad de dispositivos habilitados para conectarse a la internet señala el nivel de modernización de un país dado.

En 2014 y de nuevo este mes pasado, Matherly realizó una prueba sencilla para visualizar cada dispositivo conectado al internet en el planeta. Envió una comprobación de recursos ( ping request) a cada dirección de IP del mundo y catalogó las respuestas que recibió, un proceso descrito por Gizmodo como si fuera el internet diciendo “Oye, ¿estás ahí?”.

En el mapa de 2016 abajo, las secciones rojas indican donde las mayores densidades de dispositivos conectados a la internet se encuentran, mientras que las áreas azules denotan menos densidad.

Un mapa de densidad de la cantidad de dispositivos conectados a la internet. (John Matherly/Shodan)


Estructuralmente, la agrupación de dispositivos en el mapa de Matherly no es distinto de la distribución de las redes móviles de banda ancha. Según dice Matherly, esto tiene sentido incluso si la mayoría de los dispositivos rastreados en su mapa no son particulares sino que se usan en la infraestructura, ya sea en edificios, sistemas de iluminación inteligente y otros sistemas controlados por la internet.

El modelo de la “ ciudad inteligente” abarca desde el diseño urbano a la energía solar. Matherly dice que no sorprende que grupos rojos aparezcan de manera tan prominente en Europa, donde ciudades como Ámsterdam han estado abogando por estas tecnologías de vanguardia durante años. Durante sus dos procesos diferentes de mapeo, Matherly ha observado que la densidad de dispositivos en países desarrollados se ha mantenido bastante estable. Pero en países en vías de desarrollo como Antigua, “la conectividad ha aumentado en 100 veces”, dice.

Con la UIT abogando para más acceso individual a redes y la tecnología siguiendo su infiltración de infraestructura, es probable que los dos mapas mostrarán distribuciones de colores muy diferentes a lo largo de los próximos años, y mucho menos espacio oscuro sin redes.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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