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El cambio de color de la clase obrera en Estados Unidos

Según un nuevo análisis, para 2032 las minorías constituirán la mayoría en la clase obrera estadounidense.
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13 Jun 2016 – 11:37 AM EDT

Para 2043 las minorías superarán en número a los blancos no hispanos, pero antes se marcará otro hito demográfico importante. Según detalla un nuevo informe, para 2032 la clase obrera estadounidense se volverá una “mayoría de minorías”, ya que el porcentaje de blancos norteamericanos llegará a menos de la mitad del total de personas de dicha clase.

Un nuevo análisis realizado por Valerie Wilson del Instituto para Políticas Económicas —basado en las tendencias económicas históricas y demográficas durante los últimos veinte años— calcula que se dará este cambio en el en las próximas décadas. A continuación hay un gráfico que ilustra el hallazgo principal de Wilson:


Es un asunto importante. En 2013 dos tercios de la fuerza laboral de los EE.UU. consistió en personas de la clase trabajadora. “Estamos hablando de una cantidad significativa de personas que ayudan a mantener la economía en marcha”, le dijo Wilson, la autora principal del reporte, a CityLab. Y si bien la clase trabajadora quizás constituya una porción más pequeña de la fuerza laboral en 2032, aún representará un 58% de dicha fuerza, por lo que será la mayoría.

Sin lugar a dudas, el bienestar de este grupo es importante ahora y en los próximos años. Para asegurar ese bienestar, habrá que abordar las brechas raciales y de clase económica a medida que la composición del grupo cambia para incluir más minorías. Según indica Wilson, abordar estas dos brechas se está volviendo cada vez más imperativo.


¿Qué está impulsando estos cambios?

Usando cifras sobre tendencias en niveles de preparación académica en diferentes grupos raciales y étnicos más proyecciones sobre la fuerza laboral realizadas por la Oficina de Estadísticas Laborales, Wilson calcula que los hombres latinos constituirán el segmento de la clase obrera de mayor crecimiento: el porcentaje de ellos aumentará en un 7.2% entre 2013 y 2032.

El porcentaje de latinas de clase obrera incrementará en un 4.5% durante este mismo período. Los porcentajes de blancos norteamericanos de clase obrera bajarán, con una reducción de un 7.9% en la cantidad de blancas norteamericanas y un descenso de un 5.1% en la cantidad de blancos norteamericanos.Lo que está sucediendo es que, a medida que aumenta la población hispana joven, también aumenta el porcentaje de esta población que no tiene licenciatura universitaria (esto tiene sentido, ya que actualmente los afroamericanos y los latinos son los grupos con la menor probabilidad de graduarse con una licenciatura).

Por otra parte, la población de norteamericanos blancos tiene un mayor índice de personas que se gradúan de la universidad en general. Además, dentro de este grupo, las mujeres tienen una mayor probabilidad de obtener sus licenciaturas que la de los hombres. Por lo tanto, resulta cada vez menos probable que los blancos americanos formen parte de la clase obrera:



¿Qué debemos debemos abordar para prepararnos para este cambio?

Wilson destaca al estancamiento de sueldos como el asunto principal que enfrenta la clase obrera, y dicho problema afecta a cada uno de los grupos raciales o étnicos dentro de esta clase. Desde 1979 el crecimiento medio en sueldo horario para trabajadores estadounidenses (incluidos los de la clase obrera) no se ha dado en la misma proporción que la productividad (la cual es una medida de eficiencia y por ende es un indicador de lo que los trabajadores deben estar ganando).

Sin embargo, dentro de la clase obrera persisten las disparidades raciales y de género. Según el reporte del Instituto para Políticas Económicas que preparó Wilson, en 2014 las proporciones medias de sueldos de afroamericanos e hispanos —comparadas con las de blancos norteamericanos— no distaron mucho de sus niveles en 1979. La brecha entre géneros ha mejorado en parte debido a los sueldos reducidos de los hombres. Sin embargo, entre las mujeres de clase obrera, los sueldos de las mujeres de grupos de minorías siguen rezagados. He aquí una tabla que demuestra el sueldo medio según raza y género, pero expresado como un porcentaje de los sueldos de blancos norteamericanos:


La conclusión principal de Wilson resulta contraria a los argumentos familiares de los políticos —entre ellos Donald Trump— quienes culpan a este grupo o al otro por los problemas económicos de todos. La verdad es que todos en la clase obrera han perdido terreno a nivel económico, y los chivos expiatorios de los políticos han perdido más que otras personas. Lógicamente, toda la gente de clase obrera podría beneficiar de políticas económicas que aumenten el sueldo mínimo, que establezcan sueldos parejos por trabajo parejo y que reduzcan el desempleo, dice Wilson. “Es cada vez importante que reconozcamos que tenemos más cosas en común que discrepancias”, dice. “Muchas de las disensiones [que se basan en el uso de] lenguaje racista codificado son contraproducentes en términos de lograr los objetivos económicos más amplios”.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.

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