Imagínate una turbina de viento tan gigantesca que sobrepasara el Monumento de Washington y que se sobresaliera en la silueta de la ciudad para ser visible a muchas millas de distancia. Esta visión del futuro quizás no diste mucho de la realidad a medida que las turbinas siguen creciendo y se vuelven más feroces a nivel energético.
Las turbinas eólicas crecerían hasta ser dos veces más grandes que la Estatua de la Libertad
Los expertos en la energía eólica prevén que se acerca una época donde estos molinos crecerán aún más, pero tendrán menores costos.

Con la energía eólica establecida a lo largo de una buena parte del mundo, algunas se han preguntado si la tecnología de turbinas ha dado con un límite en cuanto al tamaño y en cuanto a generación frente a costos. Los investigadores del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley y de otros lugares entrevistaron a 163 experto eólicos internacionales y en la revista Nature Energy declaran la conclusión de que las turbinas no han dado con un límite y que es probable que crecerán de tamaño.
Las turbinas en altamar normalmente usan torres de 262 pies de altura y aspas de 328 pies de diámetro. Para 2030 podrían tener torres de 410 pies de altura y palas de 623 pies de diámetro, las cuales al girar abarcarán un área unas cinco veces más grandes que un campo de fútbol americano.
En parte se espera que haya un crecimiento enorme con las turbinas en altamar por los altos costos de construir parques oceánicos. Esto obliga a que los molinos sean lo más productivos posibles a nivel económico. Para turbinas ubicadas en tierra en Norteamérica, es probable que el crecimiento sea menor, pero aún podría ser impresionante, con torres de una altura proyectada de 377 pies y palas con un ancho proyectado de 443 pies.
Para 2030 se espera que las turbinas evolucionarán para tener mayores capacidades en sus generadores: de 4 MW a 11 MW para las turbinas en altamar y entre 2 MW a 3.25 MW para las turbinas de EEUU basadas en tierra. Mientras tanto es probable que su precio baje, ya que los expertos eólicos pronostican un “supuesto medio” de hasta un 30% de reducción de costos de aquí a 2030. Por supuesto, todo esto depende de cuántas investigaciones y fondos se dedican a la tecnología de las turbinas.
“Esas turbinas realmente grandes requerirán avances tecnológicos fundamentales y por ende una necesidad de investigación y desarrollo público y privado. El Departamento de Energía de EEUU está investigando formas de ayudar a posibilitar turbinas más grandes tanto en tierra como en el mar”, dicen los investigadores. “Los proyectos UpWind e INNWIND.EU fueron financiados por la Unión Europea y están enfatizando turbinas de hasta 20 MW en tamaño. (…) Tal como sucede frecuentemente con la investigación y el desarrollo, la visión original quizás llegue —o no llegue— a realizarse. Pero los logros científicos probablemente quedarán incorporados en el sector comercial eólico de todos modos, ayudando a lograr los beneficios potenciales de la expansión de turbinas en reducir costos, mejorar el valor del mercado de la energía eólica y abrir nuevas áreas para el posible desarrollo eólico”.
Este artículo fue publicado originalmente en inglés en CityLab.com.










