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CityLab Medio Ambiente

Las comunidades pobres en Miami necesitan más apoyo frente al cambio climático

Vecindarios latinos y afroamericanos de menos ingresos no tienen los recursos que tienen otras zonas como Miami Beach, pero esto podría cambiar si se les comienza a poner más atención.
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24 May 2016 – 1:15 PM EDT

Unas seis veces al año, varias áreas alrededor de Miami se inundan, aunque no hay ni una sola gota de agua cayendo del cielo. El problema no viene desde arriba, si no desde abajo: durante algunos días de marea alta, las aguas crecientes infiltran la piedra caliza porosa que existe bajo de casi todo el condado de Miami-Dade. La tierra mojada cede ante las aguas y éstas avanzan por las calles, sumergiendo a carros y llegando hasta las entradas de algunas casas.

Hoy en día esto es un estorbo para ciudadanos y propietarios de áreas específicas, pero con el aumento del nivel del mar esto podría significar un grave peligro, especialmente para comunidades pobres que no tienen recursos ni peso político en el condado de Miami-Dade. Estas comunidades, muchas veces latinas o afroamericanas, corren peligro de ser olvidadas en la conversación sobre el aumento del nivel del mar, dice Nicole Hernández Hammer, experta en Cambio Climático para el Sureste de Estados Unidos en la Unión para Científicos Preocupados.

“Yo fui sola en mi carro al vecindario de Shorecrest, en Miami, donde la mayoría de gente son latinos de bajos ingresos”, dice Hernández Hammer. “Ahí no existe la infraestructura que hay en áreas ricas, como Miami Beach. Hablé con residentes y me dijeron que sus automóviles se estaban inundando, y vi que estaban caminando a través del agua, que está muy sucia y puede ser un grave peligro, ya que puede generar infecciones. Nadie les viene a decir que es muy peligroso caminar por el agua, ni que deben de estacionar sus autos fuera de esta calle”.


Sin embargo, dice Hammer, la brecha existente entre las necesidades de estas comunidades y los recursos que tienen se está empezando a cerrar: el comisionado de Miami Ken Russell está en el proceso de introducir una resolución que añadirá una voz para la gente de bajos ingresos en el Comité Sobre el Aumento del Nivel del Mar de la ciudad. La resolución debe ser introducida esta semana.

“Quiero que movamos la conversación un poco para que no nos olvidemos de parte de la población”, dijo Russell en el Miami New Times. “Necesitamos asegurarnos que toda la ciudad sea considerada [en este proceso]”.


En la actualidad, este comité tiene seis representantes -un arquitecto, un desarrollador inmobiliario y miembros del gobierno local-, además de un séptimo miembro que debería ser un experto en ingeniería estructural. La resolución reemplazaría a este último con un representante comunitario "que pueda abogar por las necesidades de las comunidades vulnerables y de bajos ingresos".


Para Hammer, esto representa uno de los primeros pasos para asegurar que las soluciones para el aumento de nivel del mar se distribuyan de manera justa. “La verdad es que soy optimista sobre esto, porque puedo ver que las autoridades del condado están interesadas en el asunto de la desigualdad con respecto al cambio climático”, dice ella.

Pero todavía tienen mucho trabajo que hacer y queda poco tiempo. El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos predice que en el año 2045 el nivel del mar en Miami-Dade aumentará unas quince pulgadas. Eso quiere decir que en 30 años algunas comunidades en Miami-Dade podrían experimentar 380 inundaciones cada año, y las inundaciones se extenderán a nuevas zonas bajas, incluyendo muchas comunidades pobres.

También será difícil encontrar el dinero para hacer los proyectos necesarios en vecindarios pobres. En Miami Beach han instalado válvulas de acción inversa en las calles y bombas para dispersar el agua más rápido, y también están en el proceso de elevar las calles. Esto ha implicado gastos de cientos de millones de dólares en ajustes para compensar el aumento del nivel del mar.

“De alguna manera, se puede justificar gastar tanto en Miami Beach, porque están protegiendo una tremenda cantidad de bienes”, dice Hammer. “En comunidades pobres, tomar estas medidas puede costar más que el valor de todos los bienes que existen ahí”. Y se ve poco probable contar con ayuda monetaria del estado: el gobernador de Florida todavía no cree en el cambio climático.

A esta frágil situación se suma otro peligro para estas comunidades pobres de Miami: la “gentrificación climática”. Vecindarios que están situados en elevación alta se están rápidamente convirtiendo en las propiedades más deseables en Miami-Dade, aunque sean áreas pobres. Los desarrolladores están comenzando a expresar su interés en áreas pobres que nunca antes querían tocar, dice Hammer.

“Yo he oído de desarrolladores que quieren trabajar en Little Haiti, y que quieren cambiar el nombre del lugar a Lemon City, como se llamaba antes”, dice Hammer. “Si eso pasa, desplazarán a la gente que vive ahí a un lugar llamada Plant City, que está en una zona baja”.

Esto, dice Hammer, es un proceso que va a ser muy difícil de parar, así como todas las formas de la gentrificación. Pero ella opina que primero la comunidad tiene que hablar sobre el tema, y con el tiempo vendrán las soluciones.

“Estamos dando pasos positivos ahora con las autoridades del condado”, dice ella. “Pero el aumento del nivel del mar está pasando demasiado rápido. Necesitamos trabajar más rápido nosotros también”.

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