La Casa Blanca califica como un
escándalo nacional la falta de presupuesto para el Servicio Secreto tras 73 días de parálisis legislativa. La
Casa Blanca, mediante Karoline Leavitt insta al Congreso a financiar el
Departamento de Seguridad Nacional para
proteger la integridad del presidente y su gabinete ante futuras
amenazas. Las autoridades advierten que la
obstrucción política pone en riesgo la vida de los agentes y debilita la seguridad en eventos clave como las próximas Olimpiadas y el Mundial.