La propuesta de la
Casa Blanca para exigir a
bancos verificar ciudadanía o
estatus migratorio al abrir cuentas sigue generando preocupación. Analistas advierten que busca usar el sistema financiero como
control migratorio. La medida afectaría a nuevos y actuales clientes, quienes tendrían que presentar documentos como pasaporte o visa. Aunque no ha sido firmada, crece el temor de que limite el acceso bancario a inmigrantes.