Asesinatos

Presentan cargos de asesinato al indocumentado acusado de matar a un policía en California

El mexicano Gustavo Pérez Arriaga fue presentado en corte este miércoles para ser acusado formalmente por el asesinato del agente Ronil Singh, en una pequeña localidad del Valle Central californiano cuando fue detenido por una infracción de tráfico en Navidad, un caso que ha revivido el debate nacional sobre inmigración.
2 Ene 2019 – 6:28 PM EST

Las autoridades californianas acusaron formalmente este miércoles al indocumentado Gustavo Pérez Arriaga por el asesinato de un policía de la localidad de Newman, en el Valle Central de California, el 26 de diciembre mientras era detenido por una infracción de tránsito, según informó la Fiscalía del condado de Stanislaus.

Pérez Arriaga fue acusado de un cargo por asesinato con circunstancia especial por tratarse de un oficial de las fuerzas del orden. Este no presentó aún ninguna declaración de culpabilidad, pues su abogado Stephen Foley decidió hacer una solicitud para que se le realice una evaluación mental a su cliente primero, de acuerdo con un reporte del diario The Modesto Bee.

El mexicano de 32 años, quien vivía en el país sin papeles luego de haber cruzado ilegalmente por la frontera de Arizona, fue arrestado el pasado viernes por la muerte del oficial Ronil Singh, de 33 años, a quien le disparó a eso de la 1:00 am del miércoles después de que este lo detuvo por presuntamente conducir ebrio.

El sospechoso tiene registro de dos arrestos previos por conducir bajo los efectos del alcohol y en el momento de ser detenido planeaba huir a México, de acuerdo con Adam Christianson, sheriff del condado de Stanislaus.

Tras una intensa búsqueda de dos días en todo el estado, Pérez Arriaga fue detenido gracias a una orden de arresto por homicidio llevada a cabo en una casa cerca de Bakersfield, unas 200 millas al sureste de donde el agente fue baleado fatalmente.

Junto a él, fueron arrestadas otras siete personas por ayudarle a evadir a las autoridades, entre ellas su novia y dos de sus hermanos, además de un compañero de trabajo, Erik Razo Quiroz, de 27. Varios de ellos entraron ilegalmente al país y fueron arrestados por entorpecer la investigación y ayudarle a escapar tras cometer el crimen. Cuatro de los arrestados ya comparecieron en corte y se les fijó una fianza de 100,000 dólares a cada uno.

En la acusación criminal el sospechoso es llamado no solo por su nombre, sino por otros tres alias, incluyendo Paulo Virgen Mendoza. Durante su primera aparición en corte, Pérez Arriaga le dijo al juez que su nombre real era Paulo Virgen Mendoza, pero las autoridades siguen refiriéndose a él con el nombre inicial.

El sheriff había mencionado que el acusado tiene lazos con la pandilla 'Sureños'. "Solo tienes que mirar en las redes sociales donde hay mucha evidencia fotográfica donde se muestra a sí mismo como miembro de bandas", aseguró Christianson.

El agente Singh, quien dejó a su mujer y un bebé recién nacido, será honrado en varios eventos fúnebres a finales de esta semana. Una misa se realizará el sábado en la mañana y será seguida por una procesión en honor al oficial.

Pérez Arriaga tendrá que presentarse nuevamente ante la justicia el próximo 7 de febrero, cuando un doctor elegido por la corte proveerá un reporte sobre su salud mental, según John Goold, vocero de la Fiscalía del condado de Stanislaus.

¿Es culpa de las leyes santuario?

Este caso avivó el debate nacional sobre la inmigración. Durante una conferencia de prensa el viernes pasado, el sheriff del condado de Stanislaus dijo que Singh aún estaría vivo si el mexicano acusado de su muerte hubiera sido deportado.

"No podemos ignorar que esto podría haberse evitado", afirmó Christianson. Así mismo, se preguntó por qué el estado de California "concede el santuario a delincuentes (y) miembros de pandillas" y agregó que "es una conversación que debemos tener".

El Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) emitió la semana pasada un comunicado expresando su preocupación de que las leyes santuario de California continúen "atentando contra la seguridad pública y causando crímenes que se pudieran haber prevenido" con la cooperación entre las autoridades federales de inmigración y las locales.

El jefe policial aludió también a las leyes santuario, que implican que los funcionarios locales cooperan poco –o nada– con los agentes de inmigración en cuanto a la persecución de personas que viven en Estados Unidos sin autorización.

Sin embargo, ese no fue el caso con Pérez Arriaga. Las leyes de California no habrían impedido que las autoridades locales reportaran a este mexicano indocumentado a los agentes de inmigración después de dos arrestos previos por conducir bajo la influencia de sustancias tóxicas. Lo que sucedió es que no estuvo bajo custodia de ninguna autoridad para que esto hubiera sido posible.

Por esa razón, el demócrata Kevin de León, autor de la ley santuario, dijo que es injusto culpar a esta legislación de la muerte del agente.

Un portavoz del gobernador saliente de California, Jerry Brown, confirmó que la ley estatal sí permite compartir información sobre pandilleros peligrosos con las autoridades federales.

La muerte de este policía ocurre en medio de una intensa pugna política sobre inmigración en la que el presidente Donald Trump y los demócratas en el Congreso tienen diferencias muy fuertes en torno a la financiación para el muro fronterizo, disputa que propició el cierre parcial del gobierno.

Trump tuiteó el jueves sobre el asesinato de Singh que es "tiempo de ponernos estrictos sobre la seguridad fronteriza. ¡Hay que construir el muro!".



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