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Améxica

Servicios sociales de El Paso responden a la oleada de refugiados cubanos

Rumores sobre la eliminación de la Ley de Ajuste Cubano disparan el ingreso de migrantes de la isla por la ciudad de El Paso
10 Jul 2016 – 9:39 PM EDT

EL PASO, Texas. Decenas de refugiados cubanos siguen buscando asilo en Estados Unidos. Pasan de Ciudad Juárez, en México, a El Paso, en Estados Unidos y se quedan en esta última ciudad más tiempo del esperado, lo que podría representar una carga adicional para las organizaciones locales que por tradición ofrecen servicios tales como alimentación, albergue y consulta jurídica a los inmigrantes.

“Algunos de ellos se quedan de 24 a 36 horas, pero ahora vemos que muchos se están quedando más tiempo”, dijo Elizabeth O’Hara, directora de comunicaciones de la diócesis de El Paso, quien afirmó que la primera ola de refugiados parecía contar con más recursos económicos. “A la mayoría de los que llegaban anteriormente les quedaba dinero como para salir de El Paso con más prontitud”.

Según Karla González, directora general de operaciones de Ysleta Lutheran Mission, un albergue que recibe hasta 80 refugiados a la vez, la mayoría de los inmigrantes simplemente cruzan por El Paso buscando familiares o amigos en otras partes del país. Sin embargo, para algunos el reunir suficiente dinero como para pagar el pasaje por autobús se vuelve un desafío. “Tenemos personas aquí hasta cuatro días esperando conseguir 60 dólares. Sin eso no pueden salir”, dijo González.



Más de 1,300 migrantes cubanos llegaron a Estados Unidos por El Paso en el primer trimestre de este año, según Roger Maier de la División de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP). Eso representa una cofra diez veces mayor a la del mismo periodo del año pasado. El Paso ha eclipsado a San Diego como el tercer punto de entrada en importancia para refugiados cubanos, detrás Laredo y Miami.

Aunque la mayoría de los refugiados mencionan las dificultades económicas y la falta de libertad en Cuba como la razón por la cual se vienen para El Paso, se especula que ahora que las relaciones entre la isla y Estados Unidos están mejorando la Ley de Ajuste Cubano podría ser eliminada, aunque la CBP ha insistido en que la administración de Obama no tiene planes de cambiar la política actual hacia Cuba. La Ley de Ajuste Cubano les da a refugiados de ese país un estatus preferencial, que incluye la Tarjeta Verde después de un año y un día de pisar el suelo de Estados Unidos.

La CBP ha reclutado personal adicional para manejar el repentino incremento en el número de refugiados cubanos que cruzan la frontera en El Paso. Pero ha sido necesario que varias iglesias y organizaciones de servicio social recurran a la comunidad para enfrentar el aumento en la demanda de servicios básicos.


Brenda Sáenz, una residente de El Paso, ha recibido en su casa a Jeorgina Fernándezy a Pedro, su hijo de brazos. Los conoció en Houchen Center y los invitó a que se quedaran con ella todo el tiempo que necesiten. “No les estoy cobrando ningún alquiler. No les estoy cobrando nada”, dijo Sáenz. “Son una bendición para mi hogar y quiero que sean parte de mi familia”.

O’Hara dijo que a la comunidad de El Paso se le informó con solo dos días de antelación sobre la llegada del primer avión de migrantes proveniente de Panamá y que la comunidad se unió para asegurar que nadie fuera rechazado. “Los paseños son una comunidad muy generosa y servicial. Muchos se identifican con los refugiados”, dijo O’Hara.

Según ella, los refugios siguen necesitando donaciones de dinero y de comestibles tales como arroz, frijoles, pasta y pan, además de artículos de higiene personal, pero que ya no necesitan ropa. “Los refugios simplemente carecen de espacio”, dijo O’Hara.

El próximo paso

Los migrantes cubanos son una población diversa; llegan en familia, en grupos o solos, pero todos dicen que buscan trabajo. “Pienso quedarme en El Paso, pero no podemos trabajar hasta que consigamos el permiso”, dijo Arieskis Reyes Pérez frente a la entrada de los Servicios para Migrantes y Refugiados de la Diócesis en El Paso. “Una vez que tengamos el permiso podremos empezar a trabajar”.

Pérez, quien llegó a Ciudad Juárez el 17 de mayo, dijo que está ansioso de ver si puede ganarse la vida en El Paso. “He estado aquí solo seis días, pero hasta ahora lo que he visto ha sido un buen trato. Las personas de aquí son humanitarias”, dijo Pérez.

Igual que él y que muchos otros refugiados cubanos, Catalina Santana dijo que hizo un largo y difícil viaje por Panamá y Colombia. En cierto momento, dudó si lograría llegar a Estados Unidos. “Fue un viaje muy largo y traumático”, dijo. “Vinimos desde Guyana. Conseguimos balsas, y yo no sé nadar”. Santana salió de Cuba el 22 de marzo y viajó exactamente dos meses antes de llegar a la frontera entre México y Estados Unidos. Ahora se aloja en el refugio Ysleta Lutheran Mission, donde le ofrecen alimentación y albergue de manera temporal.


Según documentación suministrada por la División de Aduanas y Protección de Fronteras de Estados Unidos, a cualquier ciudadano cubano que llegue a un puerto de entrada se le exige presentar prueba de su ciudadanía cubana tal como un pasaporte o una partida de nacimiento. Una vez que se establece la ciudadanía los funcionarios de la CBP les preguntan si son miembros del régimen cubano o si trabajan para el gobierno de Cuba y varias otras preguntas.

Los refugiados que no tengan factores que los descalifiquen son procesados para otorgarles entrada con libertad condicional. Los funcionarios de la CBP les expiden a los refugiados un documento I-94 de entrada y libertad condicional junto con un número de registro de extranjeros temporal, el cual es válido por dos años. Un año después de ser aceptado en Estados Unidos, el ciudadano cubano puede solicitar un ajuste de estatus bajo la Ley de Ajuste para Refugiados Cubanos (CRAA) ante los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, lo cual les permite luego presentar una solicitud para obtener la residencia permanente en el país.

El proceso tarda una hora, según una declaración de la CBP, pero varios refugiados entrevistados después de cruzar el Puente Internacional Santa Fe dijeron que el proceso puede demorar de ocho a diez horas debido al número de refugiados que necesitan ser procesados.

Esperando pacientemente frente a la entrada de los Servicios a Migrantes y Refugiados de la Diócesis, Reyes Pérez dijo que esperaba tener su permiso de trabajo en cuestión de días, para poder comenzar su vida en Estados Unidos.

Cómo ayudar a los migrantes cubanos:

Los siguientes centros y albergues para refugiados están aceptando donaciones monetarias y materiales. Para una lista de artículos que se necesitan, llame a los números a continuación:

Houchen Community Center
http://www.houchen.org
609 S. Tays Street
El Paso, TX 79901
(915) 532-1231

Ysleta Lutheran Mission Human Care
http://ylm.org/contact-us/
301 S. Schutz Dr,
El Paso, TX 79907
915-858-2588

Annunciation House
https://annunciationhouse.org
1003 East San Antonio Ave
El Paso, TX 79901-2620
(915) 545-4509

*Este reportaje fue producido para la Dow Jones News Fund Multimedia Training Academy por Sissel McCarthy, Benjamin Davis y Jenny Moore, y fue publicado en Borderzine, una página web de la Universidad de Texas en El Paso, que publica artículos multimedia producidos por sus propios estudiantes y por estudiantes de escuelas asociadas en otras ciudades de Estados Unidos y de México.

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