La sociedad panameña Apes Inc. jugó un papel clave en el entramado del mayor escándalo de corrupción y lavado de dinero de El Salvador.
La misteriosa reactivación de una firma investigada por lavado de dinero en El Salvador
Movimientos hasta ahora desconocidos en la oficina de registro de sociedades de Panamá revelan que Apes Inc., una firma ligada al escándalo de desvío multimillonario de subsidios de petróleo en El Salvador, fue reactivada tras años de suspensión. Previamente, el director principal de la compañía, un médico cercano al presidente Nayib Bukele, había sido autorizado para realizar todo tipo de negocios a nivel global.

Fue utilizada para canalizar transferencias multimillonarias de un programa de subsidios del gobierno de Venezuela que no se recuperaron, según las investigaciones oficiales.
El escándalo estalló en 2019 en vísperas de que Nayib Bukele asumiera la presidencia del país centroamericano. El fiscal general de El Salvador, Raúl Melara, ordenó el allanamiento por sospechas de lavado de dinero de numerosas empresas y estaciones de gasolina ligadas al conglomerado Alba Petróleos de El Salvador S.E.M de C.V.
Entre las empresas investigadas estaba Apes Inc. que en los últimos años se pensaba que había quedado sin vida legal como consecuencia de este escándalo de corrupción.
Pero Apes Inc. no falleció.
Alguien discretamente renovó el registro de la sociedad en abril de 2024 depositando en la Dirección General de Ingresos de Panamá la multa de 25 dólares por mora en el pago de la inscripción, según documentos obtenidos por N+Univision Investiga. La falta de pago del registro le impedía a la firma realizar negocios o disponer de sus activos
Alba Petróleos, la empresa matriz que controlaba Apes Inc., fue la corporación insignia de un programa de subsidios del gobierno de Hugo Chávez de Venezuela lanzado en 2006 para ayudar a países de Centroamérica a amortiguar los precios de los combustibles.
El programa se convirtió en una piñata de repartición de fondos que en su mayoría se perdieron en un entramado de corrupción y lavado de dinero, según la investigación preliminar. Los dineros fueron desviados a personas diferentes a quienes aparecían como beneficiados, señalan las investigaciones. Un documento de la justicia salvadoreña calculó que las transacciones podrían sumar 3,242 millones de dólares. La cifra equivale a la mitad del presupuesto de El Salvador en 2019.
Bukele fue uno de los beneficiarios de la repartija. En 2013, siendo alcalde de Nuevo Cuscatlán, una población cercana a San Salvador, recibió 1.9 millones de una filial de Alba Petróleos en calidad de crédito, según lo reveló la Revista Factum de El Salvador. Otras empresas de la familia de Bukele también se beneficiaron con sumas millonarias del mismo programa.
Bukele, entonces un exitoso alcalde del izquierdista Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN), no devolvió el dinero. Era una suma nada despreciable para un político de 31 años.
"¿Qué empresa no recibió dinero de ellos?", preguntó Bukele cuando se refirió a la suma que reconoció haber recibido del programa de Chávez.
Bukele es hoy un acérrimo crítico del gobierno de Venezuela. Los socios principales de Alba Petróleos de El Salvador son la filial venezolana PDV Caribe S.A con sesenta por ciento de las acciones y la Asociación Intermunicipal Energía para El Salvador (ENEPASA) con el cuarenta por ciento restante.

Pedido mayúsculo
Apes Inc. era una de las principales subsidiarias en el exterior de Alba Petróleos. Había sido creada en septiembre de 2008 en Panamá para realizar “cualesquiera negocios lícitos”, según la escritura de constitución.
La empresa recibió giros de Alba Petróleos por unos 165 millones de dólares entre los años 2009 y 2014. De esa cantidad la auditoría de la fiscalía salvadoreña catalogó como “cuentas por cobrar” un total de 101.8 millones de dólares. No hay evidencias de que el dinero se haya recuperado.
En una reunión extraordinaria del 16 de septiembre de 2016, la junta directiva de Apes Inc. le otorgó un poder amplio al presidente de la firma Erick Geovanni Vega facultándolo para desempeñar múltiples funciones. Entre ellas, celebrar contratos de cualquier índole, adquirir propiedades, abrir cuentas bancarias, vender o arrendar los bienes y acciones de la sociedad, presentar demandas y contratar y despedir personal.
Vega es un médico cercano a Bukele que se ha movido discretamente tras bastidores entre las cumbres del poder de la izquierda histórica y la ultraderecha bukelista. Su nombre aparece vinculado al escándalo de Alba Petróleos.
Douglas Farah, consultor del Departamento de Estado y el Pentágono, identificó a Vega como “consejero de Bukele en inversiones en el exterior” en un informe inédito de su firma IBI Consultants.
Basándose en documentos de autoridades de aplicación de la ley de Estados Unidos, Farah señaló que antes de que Bukele tomara posesión de su cargo como presidente, Vega viajaba con pasaporte diplomático a reuniones con funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro de Venezuela, líderes de la guerrilla colombiana de las FARC y hombres de negocios de Rusia. Los medios salvadoreños afirman que Bukele es padrino de uno de los hijos de Vega. Aunque no tiene un cargo formal se le vio en la comitiva que acompañó a Bukele a República Dominicana, su primer viaje internacional.

Tres años después de haber otorgado el poder a Vega, la junta directiva de Apes Inc. decidió revocarlo el 13 de septiembre de 2019 sin ofrecer explicaciones. Para ese momento la fiscalía de El Salvador había mostrado avances en la investigación del fraude masivo de los fondos venezolanos, una labor que contó con el apoyo de la embajada de Estados Unidos en ese país.
La pesquisa cubrió las actividades de la sociedad de 2010 a 2020 incluyendo el periodo de Vega como director-presidente. Las transacciones descubiertas “no se justifican de conformidad con la naturaleza del negocio, ya que las mismas han sido concebidas con la intención de recibir y desviar fondos a personas diferentes a los beneficiarios finales”, reportó el medio Infobae citando un informe de la Unidad de Inteligencia Financiera de El Salvador (UIF).
Lo que siguió en el historial de la sociedad en Panamá deja abierto nuevos interrogantes. De acuerdo con documentos notariales no publicados anteriormente el 18 de septiembre de 2019, ya cuando la junta de la sociedad había revocado el poder de Vega, el Registro Público de Panamá recibió una solicitud para que se expidiera un certificado de ese poder.
La solicitud llevaba la advertencia escrita en mayúscula: “IMPORTANTE QUE DIGA QUE ESTA VIGENTE”.

El poder ya no estaba vigente, pero quizás los interesados apostaban a que la revocatoria no había sido elevada a escritura pública, un trámite que se surtió en noviembre de ese año.
Secreto profesional
De acuerdo con los mismos documentos, la solicitud del certificado fue presentada por una persona que se identifica en sus redes como “pasante” del bufete panameño Alemán, Cordero, Galindo & Lee (Alcogal).
N+Univision Investiga envió un correo a la firma de abogados preguntando por la gestión de esa persona. La firma respondió: “Por razones de secreto profesional, solo podemos comentarle que la sociedad Apes ni el señor Erick Geovanni Vega han sido clientes de nuestra firma de abogados y que no hemos actuado en su nombre ni por instrucciones suyas”.
No fue posible establecer si la oficina de registro de Panamá finalmente expidió el poder como si estuviera vigente. Solo existe prueba de un pago de 30 dólares por documentos.
Tampoco hay evidencias de que Vega, basándose en el poder otorgado por los accionistas de Apes Inc. y la renovación del registro, haya realizado gestiones para mover fondos de la compañía o cobrar deudas pendientes. Vega no respondió un cuestionario de N+Univision Investiga preguntando por este y otros temas relacionados con su papel en Apes Inc.
Cinco años después de la revocatoria del poder, en abril de 2024, la sociedad salió de su estatus de suspendida y fue resucitada mediante un pago al Banco Nacional de Panamá. La factura no indica el nombre del pagador.
Entre dos aguas
En la política salvadoreña se sabe que Erick Vega es un nexo incómodo de Bukele con su pasado de líder consentido de la izquierda comunista. Pero quizás su papel más visible es el de haber sido durante una década secretario personal y hombre de confianza de José Luis Merino, excomandante urbano del FMLN. La coordinadora guerrillera dejó las armas y se constituyó como partido político en 1992.
Merino es el padrino de la carrera política de Bukele en el FMLN y fue el hombre clave del gobierno de Chávez en la fundación y puesta en marcha de Alba Petróleos de El Salvador.
Informes de inteligencia conocidos por Estados Unidos apuntan a que Merino era un facilitador de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la adquisición de armas, señalamiento que hizo público en junio de 2016 el entonces senador Marco Rubio.
“Este tipo (José Luis Merino) es de primera categoría, un lavador de dinero de clase mundial, traficante de armas de las FARC… ¿Por qué este tipo no es sancionado?”, preguntó Rubio en una sesión del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
El demoledor señalamiento de Rubio fue tomado como un auto cabeza de proceso por la fiscalía de El Salvador. El fiscal general Douglas Meléndez anunció que añadiría las acusaciones del senador a una investigación por drogas y armas abierta en enero de 2014.
En 2021, el Departamento de Estado incluyó a Merino en la lista de actores corruptos y antidemocráticos (conocida como la Lista Engel) por participar en esquemas de corrupción y lavado de dinero.
“A mí me viven acusando de cualquier cosa, hasta de los terremotos me van a acusar cualquier día, pero la verdad es que nunca presentan un solo papel, ni chiquito, ni grandote, ni mediano”, le dijo Merino al periodista Carlos Monterrosa.
Merino también tiene un vínculo con Apes Inc. Su hermano medio Sigfredo Israel, más conocido como Fred, recibió en agosto de 2010 otro poder de la sociedad muy similar al otorgado a Vega. La firma le revocó ese poder para dárselo a Vega.
Las investigaciones sobre los desvíos de fondos de Alba Petróleos y Apes Inc. quedaron truncas luego de que Bukele destituyó al fiscal Melara el primero de mayo de 2021. El presidente nombró como reemplazo a Rodolfo Delgado quien había sido abogado de Alba Petróleos.









