Siete décadas de socialismo en Cuba han desembocado en una crisis ecónomica y social que ahora empuja a la propia dirigencia de la Revolución cubana a anunciar reformas económicas que la alejan de los preceptos de la economía centralizada.
Cuba anuncia reformas económicas que la alejan del socialismo
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, espera atraer inversiones e involucrar a los cubanos residentes en el extranjero en la economía, reconociendo que el país no puede seguir por el camino actual. También sugirió eliminar a los intermediarios estatales en el comercio y ofrecer beneficios arancelarios para las materias primas
Este vernes el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, anunció un paquete de reformas económicas destinadas a atraer inversiones, ampliar la participación de los cubanos residentes en el extranjero en la economía y descentralizar parte de la administración del país.
El presidente no dio detalles sobre las medidas ni sobre un calendario para su implementación, pero afirmó en declaraciones a los medios estatales que ahora es "el momento de cambiar" y que el país "simplemente no puede seguir por el camino actual".
"Cada oportunidad en medio de una crisis debe aprovecharse como un momento para el despegue, como un momento para el crecimiento", dijo Díaz-Canel, según un comunicado de la presidencia que fue reproducido por los medios estatales. "Hemos establecido un conjunto de prioridades para enfrentar esta situación", agregó sin ofrecer detalles.
"Para las formas de gestión no estatales, las actividades prohibidas van a ser limitadas para que su objeto sea lo más amplio posible", afirmó el jefe de Estado
El anuncio se produce en un momento en que los cubanos han estado lidiando con la escasez de combustible como resultado del bloqueo petrolero de Estados Unidos y la inseguridad alimentaria. En enero, Estados Unidos endureció las restricciones sobre el suministro de petróleo a Cuba en un intento por presionar al gobierno de la isla para que cambie su modelo político y económico, lo que agravó los desafíos que han persistido durante unos cinco años.
Díaz-Canel dijo que las autoridades están evaluando medidas relacionadas con el comercio exterior, las exportaciones, las cadenas de suministro y la logística. Sin dar más detalles, sugirió que el gobierno podría eliminar los intermediarios estatales obligatorios en las operaciones de importación y exportación y otorgar beneficios arancelarios a quienes traigan materias primas al país para la producción.
Las empresas privadas, con hasta 100 empleados, fueron autorizadas en 2021 y ocupan un lugar creciente en el tejido económico cubano. Desde febrero tienen acceso a la importación de combustible, hasta entonces centralizada por el Estado.
Reducción de empleados públicos
El gobierno también va a autorizar a los privados a invertir en la economía en igualdad de condiciones que los inversores extranjeros, varios de los cuales se han retirado recientemente del país por temor a sanciones estadounidenses.
Díaz-Canel señaló que se estudia la posibilidad de eliminar los intermediarios estatales en las actividades de importación y exportación.
El presidente reiteró la importancia de la "descentralización" de las actividades económicas y del fortalecimiento de la "autonomía de las empresas estatales", que representan el 80% de la economía cubana.
El presidente anunció además "una reestructuración del aparato del Estado", con menos ministerios y "una reducción importante" de los empleados estatales, que deberá ser aprobada en julio por el Parlamento. La reducción del número de funcionarios ya había sido anunciada hace tres años sin concretarse.
Díaz-canel recordó el objetivo del Estado de transformar la "libreta" (cartilla de racionamiento) para que beneficie a los más pobres y no al conjunto de la población cubana, marcada por desigualdades crecientes.
Varias reformas de la conocida "libreta" han sido anunciadas desde hace varios años, sin llevarse a cabo.
Estas reformas "próximamente van a ser discutidas y aprobadas de manera muy ágil", aseguró.
"El país no está paralizado, el país enfrenta esta situación con inteligencia", afirmó, en referencia a la política de máxima presión implementada por Washington.
Ayuda humanitaria para Cuba
El viernes temprano, un barco que transportaba casi 100 toneladas de alimentos y productos esenciales llegó desde Colombia como parte de la ayuda humanitaria que varios países han enviado a Cuba en los últimos meses, mientras persiste el embargo energético de Estados Unidos.
El barco, que partió de Cartagena a principios de junio, cruzó el canal de la Bahía de La Habana a primera hora de la mañana enarbolando la bandera colombiana y escoltado por una pequeña embarcación auxiliar cubana, confirmó The Associated Press.
La Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia informó que, por orden del presidente Gustavo Petro, el envío incluía alimentos no perecederos, medicinas, suministros hospitalarios, materiales eléctricos, paneles solares y otros artículos.
El barco también transportaba siete toneladas de productos recolectados por grupos solidarios.
El fin de semana pasado, otro barco con 1,700 toneladas de productos esenciales procedentes de México y Belice llegó a La Habana.
A finales de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con imponer aranceles a cualquier país que vendiera o suministrara petróleo a Cuba. La medida ha agravado una crisis preexistente causada por las sanciones estadounidenses. Washington está presionando al gobierno cubano para que libere a los presos políticos y avance hacia la liberalización política y económica a cambio del levantamiento de las sanciones.
Cuba produce solo el 40% de su petróleo, lo que deja a la isla semiparalizada y sujeta a graves cortes de energía.









