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Centroamérica y México buscan blindarse contra las posibles deportaciones de Trump

Aunque el plan de deportaciones prometido por el presidente electo todavía no es claro, la región se prepara a tomar cartas en el asunto. "Los coyotes se aprovechan de la retórica de Trump", asegura el canciller de Guatemala sobre el repunte de la llegada de migrantes a la frontera.
15 Dic 2016 – 11:41 PM EST

Los cancilleres de México, Honduras, El Salvador y Guatemala se reunieron este miércoles en Washington para firmar un acuerdo con vistas a unir fuerzas en torno a una posible ola de deportaciones bajo la presidencia de Donald Trump.

En una entrevista con Univisión Noticias en la capital estadounidense, Carlos Raúl Morales, ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, dijo que el acuerdo busca que los 90 consulados de estos 4 países representados en Estados Unidos "puedan coordinarse y tener una mejor defensa de los migrantes en caso de que sea necesario".

El plan sería entonces "compartir bases de datos de organizaciones probono, religiosas, organizaciones civiles y de derechos humanos que se dediquen a la defensa de los migrantes", agregó el canciller.

Nueva oleada de niños migrantes


La crisis de menores migrantes centroamericanos desatada en el verano de 2014 que tomó desprevenidas a las autoridades estadounidenses llamó la atención sobre las condiciones de vida en sus países de origen.

Los altos niveles de violencia y elevadas tasas de homicidio, junto con limitaciones en las oportunidades de trabajo y la educación han contribuido al incremento de la migración de niños no acompañados. Las cifras son alarmantes: 35,000 detenidos en la frontera estadounidense en 2015, 11 veces más que en 2011.


En octubre de este año se detuvieron a más de 46,000 inmigrantes en la frontera sur de Estados Unidos, un aumento elevado desde agosto cuando se reportaron 37,000. Este repunte en la llegada de migrantes a la frontera tiene algo que ver con la elección de Trump como presidente.

Al menos así lo considera Morales, quien asegura que "los coyotes se aprovechan de la retórica" de Donald Trump, animando a los ciudadanos centroamericanos a migrar ante la amenaza de un endurecimiento del control fronterizo.

Entre 2012 y 2015, el número de solicitantes de asilo del Triángulo Norte se multiplicó por cinco y alcanzó los 110,000.

El caso de Guatemala es menos grave que el de sus países vecinos. En 2015, la tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes era de 34.99 comparada con 63.75 en Honduras y 108 en El Salvador.

Sin embargo, en la actualidad hay 250,000 desplazados internos en Guatemala, muchos de ellos campesinos que se han mudado a la ciudad en busca de una mejoría económica. Y algunas organizaciones de derechos humanos advierten que el desplazamiento interno puede ser un precursor de la migración internacional.

Amenazas de deportación


El gobierno de Barack Obama ha deportado a más de 2.5 millones de personas indocumentadas a lo largo de ocho años de mandato, un número superior a las deportaciones realizadas en administraciones de otros presidentes en la historia de Estados Unidos.

Aún así el canciller Morales admitió que su gobierno no tiene un plan para acoger a las cantidades que posiblemente sean deportadas bajo el mandato de Trump: " No estamos preparados para que se queden. Por eso se vienen. Mucho menos vamos a estar preparados para que retornen".

La falta de preparación de las autoridades guatemaltecas levanta temores de lo que pueda suceder en caso de una ola de deportaciones masivas, como ha prometido el presidente electo estadounidense.

"Los programas de repatriación ya de por sí son insuficientes", denuncia Annie Bird, directora interina de la Comisión De Derechos Humanos de Guatemalan (GHRC), una organización basada en Washington.

Cooperación internacional

Pero la crisis de migrantes y solicitantes de refugio ya existe. Por eso, bajo presión de Estados Unidos, los países de la región se están uniendo para frenar los flujos migratorios que afectan también los corredores en países como México, antes de llegar a EEUU.

El 'Plan Alianza para la Prosperidad' auspiciado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y financiado por Estados Unidos es uno de estos esfuerzos. Este proyecto tiene dimensiones sociales y de creación de empleos, pero -según el canciller de Guatemala- unos 500 millones de dólares estarán destinados en su mayoría a proyectos de seguridad en la región.

Otras organizaciones, como American Friends Service Comittee denuncian que el proceso de asignación de fondos es poco participativo y que Fundesa -una fundación local integrada por empresarios que hace parte de la Cámara de Comercio de Guatemala- sea el canal principal para los fondos para el desarrollo economico del BID.

Sin embargo, todavía queda por definir el plan de deportaciones anunciado del presidente electo. Y un proceso de deportación requiere la movilización de fondos y una estructura logística que pueden tardar. De momento, Trump ha destacado como prioridad la deportación de al menos dos millones de indocumentados que tengan antecedentes criminales (una cifra con una fuente poco clara) .El canciller Morales no dudó al asegurar que tan “solo 4,000 de los 3.5 millones de guatemaltecos en el país (EEUU) han cometido un delito”.



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