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Cómo volver a ser tú mismo después de un problema de salud

Recuperarse de un accidente o una enfermedad puede ser muy difícil. Pero lo importante no es lo que te pasa, sino cómo lo afrontas. Presentamos algunos consejos que pueden ser de gran ayuda.
23 Feb 2018 – 2:24 PM EST

Después de una lesión o una enfermedad importante, tu propia participación y perspectiva pueden marcar la diferencia a la hora de superar la crisis y no permitir que determine el resto de tu vida.

La psicóloga Elizabeth Lombardo cita dos razones. En primer lugar, la actitud correcta es comprometerse más firmemente con la fisioterapia o la rehabilitación. Además, la felicidad es curativa. “Cuando experimentamos estrés crónico, estamos enojados o deprimidos, eso bloquea nuestro sistema inmunológico”, dice Lombardo. “Nuestro cuerpo no sana de la misma manera”.

Aquí presentamos varias formas de cuidar el organismo y la mente después de una lesión o enfermedad importante:

Motívate para la rehabilitación

  • Busca una meta tangible. El doctor de medicina deportiva radicado en la ciudad de Nueva York Jordan Metzl cree que todo el mundo puede hacer algún tipo de terapia, independientemente del tipo de la lesión. “Nunca recomiendo el descanso completo. Si tiene una pelvis rota, puede hacer remo o meterse en la piscina. Tratar de sentirte en control marca una gran diferencia para la gente”, asegura.
  • Forma un escuadrón de rehabilitación. Después sufrir dos cirugías por tumores cerebrales, el autor de Florida Keith Guernsey, de 65 años, recurrió a la comida como consuelo, lo que le hizo ganar 100 libras. Con el tiempo logró perder peso gracias, en parte, a los amigos que veía en el gimnasio durante sus entrenamientos a las 5:00 de la mañana. “Bromeamos sobre deportes, la vida y lo que podemos hacer para resolver los problemas del mundo”, dice. Sigue su ejemplo. Únete a una clase de gimnasia acuática o invita a tus nietos a practicar el conteo mientras haces tus ejercicios.
  • Ponte en contacto con tu cuerpo. Cuando Stephanie Golden, una escritora de Nueva York de 71 años de edad, se estaba recuperando de una cirugía de reemplazo de cadera, recurrió a expertos en fisioterapia quienes le enseñaron sobre el trabajo muscular profundo y su propia anatomía. Golden cree que demasiados adultos mayores prefieren no entrar en contacto con sus propios cuerpos. “En mi experiencia, cuando te adentras realmente en tu cuerpo, descubres ciertas sensaciones que están atrapadas en los tejidos y las personas no quieren hacer eso”, dice. Regálate un masaje y solicita a tu terapeuta que te explique qué ocurre con tus músculos y tejidos: si realmente eres reacio a que te toquen, averigua sobre el auto masaje.
  • Ayuda a otros. Mientras Metzl se recuperaba de un desgarro del ligamento cruzado anterior (LCA), una lesión en la rodilla, se ofreció como voluntario en el programa de corredores discapacitados Achilles International. Esto lo ayudó a poner su propia salud en perspectiva. La psicóloga Elizabeth Lombardo alienta a sus pacientes a ayudar a aquellos que están iniciando su viaje de recuperación. “No nos damos cuenta de lo lejos que hemos llegado hasta que vemos a alguien que no ha llegado tan lejos. Eso puede ser muy poderoso”, aclara.

Cuida tu salud mental


  • Acepta y mira hacia adelante. Llegar a un punto de aceptación es beneficioso y no equivale a aceptar la derrota. Simplemente ayuda a reconocer dónde te encuentras y qué puedes hacer de manera realista al respecto. Eso sí, alejando el pensamiento catastrófico, que “no te hará ningún bien emocional ni físicamente”, aclara Lombardo. Así que prueba libros de visualización guiada o apps para hacer meditación. O ve historias inspiradoras de personas que han pasado por lo mismo que tú. Un gran ejemplo es la pentatleta olímpica Marilyn King, que volvió a competir después de un grave accidente automovilístico.
  • Sonríe más. “Hay pruebas de que la risa y un estado de ánimo positivo pueden ser curativos”, dice la psicóloga. Asegúrate de pasar tiempo con tus amigos más positivos y de obtener recomendaciones sobre los espectáculos más divertidos de Netflix. La nutricionista jubilada Liz Reidy se rompió la pelvis a los 62 años en un viaje en bicicleta en Argentina en 2011. Después del accidente, valoró más el poder volver a estar en su propia casa. “Cuando tienes un accidente a 4.000 millas de distancia, hay cierta alegría que proviene del hecho de regresar al hogar, y eso me mantuvo contenta durante varias semanas”, admite.
  • Mantén la esperanza. Si el camino hacia la recuperación parece insoportablemente largo, busca objetivos a corto plazo. Reidy se concentró primero en subir las escaleras por su cuenta y luego en caminar algunas cuadras en su concurrido vecindario de Chicago. “Caminar tan lejos cuando no había estado afuera, era demasiado ambicioso”, cuenta. La alfarera de Carolina del Sur Donna Conley se está recuperando de una cirugía de reemplazo de rodilla y está muy centrada en volver a lo que más ama: “Estoy ansiosa por ponerme mis botas de montaña. “Ahora mismo me conformo con bajar las escaleras paso a paso, pero voy a volver a salir al aire libre y a caminar por el bosque”, dice la mujer de 72 años.
  • Rodéate de personas que te apoyen. Muchas personas aseguran que sus familiares son una gran fuente de apoyo. “Gracias a una maravillosa pareja que se hizo cargo del trabajo doméstico y la cocina prosperé tanto que la gente ya no se da cuenta de que me rompí el tobillo a menos que lo diga”, relata Carol Gee, de 67 años, veterano de la fuerza aérea en Atlanta. “Todos a mi alrededor actuaban como si esa no fuera mi situación permanente”, dice Reidy sobre su pelvis rota. “Cuando usé la andadera por primera vez y me apoyé en la barra de la cocina, me hicieron una foto”, recuerda. En los días en que es difícil ser positivo (y habrá días de esos), contar con este 'equipo' puede ayudarte a volver a la normalidad.
  • Busca un hobbie. El arte y los pasatiempos pueden ser terapéuticos y ayudarte a sentirte productivo durante la recuperación. Para Conley, eso significaba volver a su estudio de cerámica, a pesar de que trabajar en la rueda era difícil. “Era algo que tenía que hacer”, señala. Guernsey encontró terapéutico documentar su viaje de recuperación y amor por los deportes en las memorias Confessions of a Beantown Sports Junkie, mientras que Gee escribió su propio libro, The Venus Chronicles, cuando se recuperaba de su tobillo roto. Como dice Gee: “Escribir me ayudó a centrarme en otra cosa además de la lesión”.

*Claire Zulkey es escritora independiente en Evanston, III.

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