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Activismo

WhatsApp en los tiempos de Ayotzinapa: SXSW celebra la buena salud del activismo digital

México y Guatemala presumen de su activismo online en South By SouthWest
12 Mar 2016 – 6:10 PM EST

Por María Sánchez Díez, enviada especial a Austin, Texas

Activistas de Iguala que se organizan por WhatsApp, funcionarios que usan Periscope para denunciar comportamientos incívicos en Ciudad de México, mapas y datos que revelan cómo el poder teje sus redes de influencia en Guatemala… Internet, los celulares, las redes y la tecnología no han dejado de dar a los movimientos sociales nuevas herramientas para poner contra las cuerdas al poder. Y México y Guatemala han hecho gala de ello en el festival South By Southwest, uno de los mayores encuentros de innovación tecnológica, música y cine, que se celebra en Austin esta semana.



En el panel Turning the Tide of Corruption: Mexico and Guatemala (En español: Cambiando el rumbo de la corrupción: México y Guatemala) un grupo de activistas, académicos y periodistas explicaron a la audiencia cómo los ciudadanos guatemaltecos y mexicanos cada vez usan más la tecnología para poner en jaque al poder. El encuentro formó parte del menú de SXAmericas, una serie de eventos que buscan promover los lazos entre los emprendedores digitales latinos en Estados Unidos y sus equivalentes en Latino América y España.

Así emplearon la tecnología de forma creativa para atraer :

1. WhatsApp en Ayotzinapa: Miguel Ángel Jiménez era líder de un grupo de autodefensas en el estado mexicano de Guerrero. Tras la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, además de liderar la búsqueda de los estudiantes, creó el grupo de WhatsApp Fuente Informativa para informar a periodistas internacionales sobre los casos de corrupción y de abuso de las autoridades en su estado, en el Guerrero post Iguala. La principal herramienta de Jiménez era su teléfono, con el que también denunció el fraude electoral en las primeras elecciones estatales de Guerrero tras la desaparición de los jóvenes. Con él, entrevistó y grabó a campesinos que aseguraban que sus votos fueron comprados por autoridades locales. El pasado mes de agosto, Miguel Ángel Jiménez apareció muerto con un disparo en la cabeza en el taxi del que era propietario en la carretera que une Acapulco y México DF, a la altura de Xaltianguis. Tenía 45 años.



2. México Leaks: Emulando la plataforma de Julian Assange, dos organizaciones civiles y seis medios de comunicación se aliaron para estrenar hace justo un año Mexicoleaks. Se trata de un proyecto digital que permite a ciudadanos, funcionarios del gobierno y empleados de empresas privadas revelar de forma anónima datos e información sobre operaciones fraudulentas, actos de corrupción, violaciones de los derechos humanos u otras informaciones de interés público. Mexicoleaks utiliza un sistema de encriptación que impide al navegador registrar la dirección IP, garantizando así que tanto la ubicación como la identidad del informante y del receptor sean secretas. A raíz de una filtración, el medio online Animal Político destapó la semana pasada que el Instituto Nacional de Antropología e Historia, autoridad de la que dependen los yacimientos prehispánicos en México, había autorizado desmontar unas estructuras protegidas de las ruinas arqueológicas matlatzeca de Valle de Bravo para habilitar la construcción del centro comercial.

3. Periscope justiciero en Ciudad de México: Arne Aus Den Ruthen es el funcionario encargado de que se cumplan los reglamentos de convivencia pública en la colonia de Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México. Como una especie de justiciero urbano, se dedica a grabar las infracciones de ciudadanos (incluidos cargos públicos) con la aplicación Periscope, que permite ver sus vídeos a otros usuarios en tiempo real. Sus clips amateur muestran a personas tirando la basura por las ventanas de sus casas o aparcando de forma incorrecta. La idea es tan sencilla como antigua: señalar y poner en evidencia a los infractores. El proyecto ha generado un interesante debate sobre el equilibrio entre privacidad y cumplimiento del orden urbano. Su trabajo también ha tenido consecuencias públicas: según AFP, una de sus grabaciones recogió cómo un alto funcionario del gobierno local aparcó su vehículo obstaculizando unas rampas para minusválidos. Terminó pidiendo disculpas a la comunidad.

4. Periodismo de datos para dibujar el mapa de la corrupción en Guatemala: Plaza Pública, un medio digital guatemalteco que apuesta por la investigación, utiliza el análisis de datos para destapar escándalos de corrupción. Por ejemplo, descubrió que más de 3 por ciento de los candidatos políticos no electos en las últimas elecciones de Guatemala habían sido rescatados en puestos del sector público por su afiliación política. Desde su nacimiento en 2011 en la Universidad Rafael Landívar de Ciudad de Guatemala, este grupo de periodistas de investigación se ha centrado en proyectos que pro de la transparencia en Guatemala, con un particular interés en temas de justicia ambiental: realizaron un análisis acerca de cómo algunas de las mayores compañías de ron guatemalteco contaminan los campos de cultivo de campesinos con el beneplácito de las autoridades o sobre el efecto contaminante de la industria del aceite de palma en el río La Pasión.


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