La tragedia de recibir un balazo representó un renacer para un joven latino.
Ex pandillero cuenta su pasado en las calles
La tragedia de recibir un balazo representó un renacer para un joven latino que estaba en malos pasos.
Juan Federico Esquivel estuvo a punto de morir cuando tenía tan sólo 16 años. Como otros jóvenes en nuestros barrios, Juan Federico se dejó llevar por las malas compañías, lo que lo llevó a asociarse con una pandilla.
Pero ese día en que recibió un balazo, su vida dio un nuevo giro. Quedó paralítico. En la encrucijada de qué haría a partir de ese momento, decidió cambiar el rumbo de su vida y con la ayuda de personas en un colegio comunitario, Juan Federico se encamina a convertirse en un profesional exitoso.
Y ahora su madre siente el orgullo de verlo superarse cada día, a pesar de que ya no puede caminar.
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