null: nullpx
Accidente Aéreo

¿Ventana o pasillo? ¿Hay asientos más seguros que otros en un avión?

¿Puede un cuerpo pasar por la ventana de un avión? ¿Debo evitar la ventana? Con los detalles sobre cómo transcurrieron los hechos al interior del Boeing 737 de Southwest que aterrizó de emergencia en Filadelfia surgen dudas sobre cuán seguro es viajar en este puesto del avión.
19 Abr 2018 – 05:19 PM EDT
Comparte
Cargando Video...

Conforme van pasando los días tras el aterrizaje forzoso en Filadelfia que tuvo que hacer el avión de la aerolínea Southwest que perdió un motor camino a Dallas, se han conocido más detalles sobre cómo transcurrieron los hechos que llevaron a que Jennifer Riordan fuera succionada por la ventana del avión, una vez esta se rompió.

Se ha descrito cómo un grupo de pasajeros intentó por angustiosos minutos sostener a la mujer para mantenerla dentro del avión y cómo con la fuerza adicional que proporcionó el bombero Andrew Needum, que estaba sentado en las sillas más de adelante, finalmente se logró alejarla de la ventana.

Muchas preguntas se han abierto sobre cuán seguras son las ventanas de los aviones. Esto, sobre todo, considerando que para muchos pasajeros este es, justamente, el lugar más apetecible para viajar.

¿Son las ventanas seguras?

Aunque en el caso del vuelo de Southwest, la NTSB (siglas de Junta Nacional de Transporte Seguro) no sabe aún exactamente qué fue lo que golpeó y rompió la ventana, lo que haya sido, lo hizo con un increíble nivel de fuerza.

"He estado en la aviación por 48 años y solo puedo recordar otro evento parecido a este en el que una ventana haya explotado así por un problema con el avión. Esto que pasó es muy raro. El año pasado volamos 4,3 miles de millones de pasajeros en 43 millones de aviones y nunca se registró un solo problema con una ventana, cuando ves estas cifras te das cuenta de la rareza de este evento", le explicó a Univisión Noticias el capitán de aviones de líneas comerciales John Cox.

Las ventanas de los aviones modernos están hechas de múltiples capas, usualmente de tres, que están separadas y ventiladas para evitar que se empañen y para que sean capaces de soportar los cambios en los niveles de presión cuando el avión está en aire.

“Las ventanas de un avión son extremadamente fuertes, es más, siempre hay dos o tres, una adentro y otra afuera, así que si una falla las otras están diseñadas para soportar la presión y proteger la presión interna del avión. Lo que pasó aquí es que cuando ese pedazo del motor que salió volando con una fuerza extraordinaria golpeó la ventana y rompió todos los compartamientos”, añadió Cox.

Aunque las ventanas de las aeronaves no son a prueba de balas -están hechas de acrílico- es casi improbable que fallen. Utilizando algunas matemáticas, un ingeniero mecánico citado por el Huffington Post, asegura que una ventanilla de avión puede soportar aproximadamente 4,900 libras de fuerza.

¿Por qué la pasajera fue succionada?

Cuando un avión está volando, por ejemplo, a 35,000 pies de altura, la presión afuera es de 3,45 psia (medida que significa libras por cada pulgada cuadrada, según sus siglas en inglés). Al interior de la aeronave, la presión es de 10,9 psia debido a que la cabina está presurizada para que los pasajeros puedan respirar normal ante el menor acceso de oxígeno que se produce cuando se aumenta la altitud del avión. Esto hace que el nivel diferencial de presión entre un ambiente y otro sea de 7,44. Es justamente esa diferencia de presión entre el interior y el exterior del aparato la que causó la succión de Riordan.

Si una ventana se rompe, según ha explicado Thomas Anthony, director del programa de seguridad aérea de la University of Southern California, mientras más grande el agujero en una de las ventanas, mayores las probabilidades de succión.

Si una ventanilla se ve impactada por una bala lo más posible es que el avión sufra de una despresurización leve fácil de controlar, pero con un vidrio completamente roto el riesgo de despresurización es absoluto.

El profesor justamente recuerda lo ocurrido en febrero de 1989 en Hawaii con un vuelo de United Airlines en el que, tras fallas con la puerta de la cabina, nueve pasajeros fueron succionados y salieron expulsados del avión hacia el mar.

El capitán Cox recuerda también con detalle cómo lo que le infortunadamente le ocurrió a Riordan tiene un antecedente similar.

“El cuerpo de un adulto puede efectivamente pasar por una ventana de avión. Ocurrió ya alguna vez en la aerolínea National Airline DC , en 1973, en un vuelo que hacía varias paradas entre Miami y Las Vegas. En este caso, hubo una situación similar: una parte del mismo avión golpeó la venta y la rompió. El pasanjero G.F. Gardner pasó completamente por la ventana ya que no tenía el cinturón de seguridad puesto. Después de días de búsqueda encontraron el lugar en el que el cuerpo del pasajero había sido literalmente escupido por el avión”, relata Cox.

¿Tendría que evitar la ventana?

Alison Duquette, vocera de la Administración Federal de Aviación (FAA), ha sido enfática en asegurar que “no hay un lugar más seguro que otro” en un avión y que “cada incidente o accidente aéreo es único”.

Sin embargo, hay estudios –no oficiales– que sí ponen en porcentajes cuáles son las zonas más seguras para sentarse en una aeronave.

La web Popular Mechanics, por ejemplo, analizó en 2007 datos de accidentes aéreos ocurridos desde 1971 recabados por la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB). En los 20 incidentes hubo muertos y sobrevivientes. La conclusión: quienes ocuparon los primeros asientos tenían 49% de probabilidades; quienes se sentaron en el área de las alas, aumentaron su chance de mantenerse con vida en 56%; pero los más beneficiados fueron los que se sentaron en los últimos puestos, con 69% de posibilidades de sobrevivencia.

Así, por ejemplo, en un accidente de Air Florida ocurrido en 1982 en Washington, DC, y en otro en 1972 en el aeropuerto Kennedy de Nueva York, quienes sobrevivieron estaban sentados en las últimas filas. En otro de United, un DC-8 que se quedó sin combustible cerca de Portland, Oregon, en 1978, los siete pasajeros que fallecieron estaban en las primeras cuatro filas.

La revista Time también hizo su análisis de 35 años de datos recabados por la FAA y sus hallazgos fueron similares: el porcentaje de sobrevivientes es mayor en la parte trasera del avión (60%).

Sin embargo, las principales compañías aeronáuticas aseguran que estos datos no son concluyentes. “Un asiento es tan seguro como el otro”, dijo un vocero de la empresa Boeing al diario The Telegraph. “Especialmente si te mantienes atado” (el cinturón), agregó.

En realidad, lo que puede hacer toda la diferencia en una situación de riesgo es que los pasajeros sigan al pie de la letra las instrucciones de la tripulación.

“Con hacer eso inmediatamente tus chances de sobrevivir aumentan", explica Cox. "Así, por ejemplo, si ves las máscara de oxígeno caer, ponlas sobre ambos nariz y boca y trata de respirar normal para adquirir el suplemento de oxígeno necesario, pero aún más importante que esto, mientras se esté sentado hay que mantener siempre el cinturón de seguridad abrochado incluso así sea un poco flojo. Viajo todo las semanas, pero yo siempre mantengo el cinturón abrochado, porque cuando no lo tienes, sí que no importa en dónde estás sentado, vas a resultar herido si ocurre algún incidente."

¿Son las ventanas las preferidas?

El mundo parece dividido entre los que piensan que es insufrible pasar horas atrapados en un puesto que, si bien permite mirar al exterior, roba cualquier libertad de movimiento y los que encuentran la ventana como el lugar más reconfortante y cómodo del avión.

"En mis años de piloto, no he encontrado una tendencia de preferencia sobre las sillas de las ventanas o de los pasillos, la que sí que es un a relaidad es que nadie quiere la del medio", bromea el experimentado piloto.

En un estudio realizado en 2016 por el sitio Expedia, la compañía que ayuda a agendar vuelos y hoteles, parecía comprobar la sospecha común de que la silla de la ventana es la más apetecida al encontrar que 34% de los pasajeros estaban más dispuestos a pagar más dinero por esta ubicación, que el 15% que se mostró dispuesto a hacerlo por una silla en el pasillo.

Sin embargo, cuando llegó el momento de preguntarle a los encuestados cuál era su verdadera preferencia los resutados fueron casi iguales: 55% prefirió ventana, 45% pasillo.

Algunos expertos en viajes como Gilbert Ott, autor de libros y quien lleva un blog de destinos, aseguran que la silla de la ventana tiene sus beneficios: “Con la curvatura de la mayoría de los aviones, en realidad tiene un poco más de espacio en el asiento de la ventana ".

Más allá de preferencias los expertos parecen estar de acuerdo en una cosa, volar en avión sigue siendo una forma altamente segura de transportarse, pese a la trágica espectacularidad de los accidentes en que cada tanto se ven involucrados.

Vea también:


Loading
Cargando galería
Comparte
RELACIONADOS:Accidente Aéreo

Más contenido de tu interés