Sergio Gómez presentía su muerte, revelan compañeros de K Paz de la Sierra, a 10 años de su asesinato

El vocalista de la agrupación del género duranguense fue secuestrado, torturado y ejecutado el 2 de diciembre de 2007 en Michoacán, México por el crimen organizado.

La tragedia se hizo presente, de manera inseperada. Justo en el momento de mayor éxito en la carrera del grupo K Paz de la Sierra cuando su líder, fundador y vocalista fue secuestrado, torturado y después ejecutado, el 2 de diciembre de 2007.

Esto fue horas después de la presentación que tuvieron, junto a Joan Sebastian, en el Estadio Morelos de Morelia Michoacán, ante poco más de 20 mil personas.

GALERíA

Paulo Sergio Gómez Sánchez contaba con 35 años de edad, era casado y con familia, cuando fue ejecutado por el grupo delictivo denominado ‘La familia Michoacana’. Coincidentemente nació en dicho estado, pero desde temprana edad viajó a Estados Unidos para radicar en Illinois y buscar el llamado ‘sueño americano’.

Los inicios: De tocar en un sótano de Chicago a eventos masivos de más de 50 mil personas


Fue en el poblado de Bencenville, a pocos minutos de Chicago, donde conoció a Armando Rodríguez y a Rafael Solís, quienes lo invitaron a formar un grupo musical para interpretar ‘covers’ de éxitos de grupos como Los Yonic´s, Los Bukis, Los Temerarios, entre otros, pero con el estilo y ritmo del llamado género duranguense.


“K Paz de la Sierra fue una de las mejores experiencias de nuestra vida. Todo comenzó en el sótano de la casa de Armando y en la mía, invitamos a Sergio que en ese entonces trabajaba en un ‘light club’ como ingeniero de sonido y ahí nació el proyecto que se llamó K Paz de la Sierra”, comentó en exclusiva para Univision Entretenimiento, Rafael Solís, tecladista y pionero de la agrupación.

En 2002, luego de un buen tiempo tocando en eventos y salones locales, el grupo fue contratado por Disa Récords y a los pocos meses sus temas y su estilo ya sonaban fuerte en la radio de Estados Unidos con su primer disco ‘Arrasando con fuego’.

“Al grupo se unieron otros camaradas que venían de otras agrupaciones como Montez de Durango y pues a los pocos meses del primer disco ya nos pedían para todos lados, el éxito del grupo fue tan rápido que personalmente no nos caía el veinte de lo que estaba pasando”, dijo el músico.

En su momento K Paz de la Sierra se convirtió en un ‘monstruo’ y la fama 'mareó' a Sergio Gómez


Liderados por Gómez, los K Paz llegaron a México y el éxito se repitió igual que en Estados Unidos, multitudinarios bailes de más de 40, 50 0 60 mil personas, lo mismo presentaciones en lugares como el Auditorio Nacional, Estadio Azteca, eventos masivos como Festival de Acapulco o Premios Furia Musical, eran el pan de cada día. Y justo por esa gran ola que los sorprendió, la fama del grupo, tal como llegó se acabó, principalmente luego del asesinato de Gómez. “Todo fue muy rápido, de pronto ya estábamos viajando por todos lados, programas de televisión, radio, entrevistas, conferencias, bailes por todo México y por lo tanto llegó la fama y el dinero, que, si no la sabes manejar, te marea”.


Rafael Solís aceptó que el dinero y la fama les cambió la vida. “De pronto nos dimos cuenta que la carrera nos manejó a nosotros y no nosotros a la carrera. Yo sigo siendo el mismo como cuando llegué a Estados Unidos, pero en esos momentos de andar en la cima no nos dimos cuenta de la magnitud a donde había llegado K Paz de la Sierra. Era un ‘monstruo’, el grupo del momento y aunque fueron poquitos años yo le doy gracias a Dios por lo que viví”.

Confesó que a la par del éxito llegaron los ‘nuevos amigos’ y sobre todo las tentaciones.


En el caso de Sergio Gómez, Rafael Solís dijo que no podía afirmar que la fama lo mareó, pero sí vieron cómo fue cambiando en su forma de ser y en el trato con sus compañeros y el equipo. “Con el paso de los años las cosas cambiaron, surgieron terceras personas que influyeron en su cambio, en este medio cuando estás arriba se te acerca mucha gente y eso le pasó a él”.

Como amigo de Sergio Gómez, a Rafael Solís le preocupaba la nueva actitud de su compañero y por eso le pedía a su representante Javier Rivera que hablara con él porque Sergio se estaba metiendo como dicen en ‘camisa de once varas’.

“A veces como amigo no te escuchan y mejor que alguien como don Javier Rivera para aconsejarlo pues yo recuerdo que andaba por ahí una muchachita detrás de Sergio y no se la quitaba de encima y nosotros sabíamos que lo único que lograría sería meterlo en problemas”.

Sin embargo, Sergio Gómez llegó el momento que ya no escuchaba a nadie y como todo mundo lo alababa y lo adoraba, su cambio con todos fue drástico al grado que ya no viajaba con el grupo, sino solo. Se sabe que también comía sin el equipo, se cambiaba en otro vestuario y ya creyéndose el ‘todo poderoso’ planeaba en dejar al grupo y lanzarse como solista.

“Don Javier Rivera lo quería vestir diferente, darle su propia personalidad, tal como hizo con Lupillo Rivera, con ropa de marca, joyas, pero aquí era K Paz de la Sierra y no Sergio Gómez y su K Paz de la Sierra, desafortunadamente se dejó llevar y envolver y no sé si conoció otras personas, pero todos sabemos qué fue lo que le pasó”.

Sergio sabía que algo no estaba bien y por lo tanto temía por su vida


Sobre el último baile en Morelia, Rafael Solís recordó que como otras noches fue todo un suceso el evento, pues el estadio Morelos estaba repleto porque además de ellos se presentó Joan Sebastian, sin imaginar que sería la última presentación de su amigo.

“Ya hablábamos poco, la situación con Sergio ya era diferente, pero antes de ir a Michoacán cuando hablábamos más, sí, si me comentó que algo no estaba bien, que temía por su vida, pero no me dijo los motivos”.

Esta confesión también se la hizo a otro de sus compañeros, Humberto Durán, quien comentó al periódico El Universal de México que Sergio Gómez, antes de subir al escenario en Morelia, le dijo que se sentía raro, y bastante nervioso: “¿Sabes algo?, si muero moriré feliz porque llevé a K Paz de la Sierra hasta donde he querido”.

Hoy han pasado 10 años de que el cuerpo de Sergio Gómez fue encontrado en la mañana del 2 de diciembre de 2007, en un paraje del tramo carretero de Torreón Nuevo-Chiquimitío del municipio de Morelia, con señas de tortura, quemaduras en sus genitales y estrangulamiento, terminando con los sueños del músico y en parte, terminando con el éxito efímero del llamado género duranguense.