Redadas

Lo que callan los migrantes (por miedo a la deportación): lesiones en el trabajo, maltrato y robo de sueldos

Abogados y funcionarios del Departamento del Trabajo reportan un descenso de las denuncias laborales por parte de los hispanos, lo cual atribuyen a los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

LOS ÁNGELES, California.- El caso de “Yolanda” está lejos de ser aislado. Ella es una salvadoreña que por miedo a ser deportada ha decidido no continuar con una queja por una caída que le lastimó la rodilla mientras limpiaba un hotel en San Francisco, California. Son los trabajadores hispanos, quienes registran la tasa más altas de accidentes y muertes laborales en Estados Unidos, según abogados y reportes.

“La lesión en mi pierna se complicó pero ya no quiero seguir con el reclamo porque donde yo vivo están haciendo muchas redadas”, dice “Yolanda”, quien acepta hablar con Univisión Noticias con la condición de ocultar su identidad. Ella teme dar la cara y convertirse en un objetivo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). “Me duele mi pierna, pero pienso más en mis hijas”, agrega.

Esta mujer asegura que prefiere soportar las secuelas de un accidente laboral ocurrido en 2014 para no poner en riesgo su estancia en este país. Tiene dos hijas pequeñas. Tres años después de aquella aparatosa caída cuando cargaba sábanas y toallas, su pierna derecha le pide una cirugía, pero su antiguo empleador se niega a asumir la responsabilidad, de acuerdo al abogado que la representó.

“No camino bien, cuando mi pierna se calienta me caigo, como que se me afloja”, afirma “Yolanda”.

Abogados en derecho laboral consultados por Univision Noticias afirman que historias como la de esta migrante ahora son comunes en sus despachos. Creen que se debe al endurecimiento de las políticas migratorias y a los operativos que ICE ha realizado por distintos lugares, incluidos los tribunales.

“Estamos mirando una tendencia de clientes que no quieren salir de sus casas para recibir atención médica y tienen miedo de reportar accidentes porque creen que los van a deportar”, dijo el abogado Kenneth Martinson-Gómez.

“Tenemos miedo de que empeore todo cuando ICE llegue a las cortes que tratan los casos de compensación laboral”, mencionó el litigante.

Martinson-Gómez asegura que diez de sus clientes, todos hispanos, ya no quieren recibir atención médica tras sufrir lesiones en sus sitios de trabajo. Es algo que no había visto en su carrera profesional, señala. “Antes tal vez tenían miedo y preguntaban ‘¿puedo seguir con el caso? No tengo papeles’”.

'Huyen de nosotros'

En tanto, funcionarios del Departamento del Trabajo (DOL) declararon a The Guardian que han notado un descenso en las quejas de la comunidad hispana relacionadas al robo de salarios y maltrato laboral, lo cual asocian con la ansiedad que han generado las políticas migratorias de Donald Trump.

“No solo se niegan a hablar con nosotros, ellos huyen de nosotros”, contó un oficial citado por el diario.

A Bernardo de la Torre, antiguo presidente de la Asociación de Abogados de California (CAAA), le preocupa que menos indocumentados reporten explotación laboral y situaciones peligrosas en sus centros de trabajo, porque eso elevaría las lesiones y muertes laborales.

“Los latinos se están lastimando más seguido y más grave que cualquier otro grupo”, dijo De La Torre. “Se tiene que hacer el reclamo porque el beneficio principal es el tratamiento médico”, agregó.

Cifras oficiales exponen que más fatalidades de latinos se registran en el ámbito laboral. Solo en 2015 más de 900 hispanos murieron en accidentes de trabajo, la cifra más alta desde 2007, de acuerdo a estadísticas que el DOL mostró en diciembre pasado.

Los trabajadores migrantes más afectados por accidentes fatales fueron los mexicanos, seguidos por los asiáticos y los centroamericanos, de acuerdo al reporte.

Al momento, ni el DOL, ni el Departamento de Relaciones Industriales de California (DIR), han publicado datos que confirmen un decremento en las denuncias laborales de los latinos por miedo a ICE; sin embargo, estas agencias han reiterado que su función no es expulsar indocumentados.

“No somos el Servicio de Inmigración, estamos aquí para cumplir con las leyes laborales”, expuso el DIR en un breve comunicado.

Flor Rodríguez, representante de la Campaña de los Lavacoches en Los Ángeles, uno de los sectores que más sufren por explotaciones en el trabajo, pide a los migrantes denunciar los abusos. “Algunas de las quejas pueden ser anónimas”, reiteró.

“Yolanda”, la salvadoreña con la pierna lastimada, ahora trabaja en un restaurante lavando platos y sirviendo los alimentos. El dolor en su rodilla es secundario cuando se trata de proveer a sus hijas. “Ya no quede bien después de la caída, tengo muchos dolores”, contó durante una pausa en su jornada.