Marihuana

Y ahora la pregunta es: ¿Cómo detectarán a quienes manejan bajo los efectos de la marihuana?

Las autoridades ya advirtieron que la entrada en vigor de la legalización del cannabis en California podría incrementar el número de conductores que toman el volante tras consumir la hierba porque creen que la Policía no puede detectarlo. Están equivocados, sí tienen cómo y aquí te explicamos.

LOS ÁNGELES, California.- Autoridades de varias ciudades de California han considerado que con la entrada en vigor de la legalización de la marihuana recreativa en el estado a partir del 1 de enero, habrá más personas que conduzcan sus vehículos bajo el efecto de la hierba apelando a la creencia de que "no se les nota".

Y es que a diferencia de los automovilistas en estado de ebriedad, que suelen delatarse más fácil por el aliento alcohólico, la forma de hablar o el desequilibrio a la hora de caminar podría ser más complicado para los policías encargados de detectar a quienes toman el volante a pesar de haber consumido esta sustancia psicoactiva.

Para el caso de los conductores borrachos, los agentes cuenta con el alcoholímetro, que es la principal herramienta para saber en cuestión de minutos si una persona excede el nivel de 0.08 de alcohol en la sangre que determina el impedimento legal para conducir un vehículo de motor.

Pero en el caso de quienes manejan después de "quemarle las patas al diablo" con un porro (o varios) de marihuana, muchos se preguntan si las autoridades serán capaces de detectarlos.

Diferentes agencias del orden han anunciado que realizarán frecuentemente retenes policiales con este fin, ya que cuentan con funcionarios entrenados para detectar los indicadores de su consumo, ya sea por la conducta que muestra el conductor, las maniobras al volante que realiza, el olor que despide la hierba, la coloración rojiza en los ojos o sometiéndolo a pruebas de habilidad física.

La ley estatal establece que un sospechoso de DUI (conducir bajo la influencia de alcohol o drogas) puede ser obligado a someterse a una prueba de orina o sangre, la cual puede tomar varios días para arrojar los resultados y que de ser positivos por lo general solo indican que el conductor consumió marihuana recientemente, sin más exactitud.

Para agilizar los resultados, el Departamento de Policía de San Diego es uno de los que ha empezado a utilizar un aparato que detecta en menos de 10 minutos la presencia de drogas en una persona –ya sea marihuana, cocaína o metanfetamina–, luego de analizar las muestras que los agentes toman de la boca de los conductores utilizando hisopos de algodón o cotonetes, mejor conocidos como Q-Tips.

Sin embargo, los resultados de ese dispositivo, conocido como Dräger DrugTest 5000, no precisan el nivel de THC (componente psicoactivo del cannabis) en el organismo de la persona, lo cual obliga a realizar un examen específico de sangre.

Por otro lado y pensando en ese problema, algunas compañías dedicadas a la producción de alcoholímetros han empezado a desarrollar prototipos de aparatos que detectarían de manera casi inmediata el nivel de THC.

Cannabix Tecnologies, con sede en Vancouver; HoundLabs, en California, y Lifeloc Technologies, de Colorado, han creado sus respectivos dispositivos de medición del componente activo de la marihuana en las personas, pero estos aún no salen al mercado.

A pesar de ese avance tecnológico, la ciencia aún no ha podido determinar hasta qué grado de consumo o nivel de THC en el organismo (como el 0.08 en el caso del alcohol) puede ser considerado el límite como para señalar que una persona está impedida para conducir un vehículo. Por el momento para las autoridades el límite es 0, pues advierten que conducir bajo los efectos de la marihuana reduce drásticamente la atención en la carretera y provoca accidentes.

Según estudios que se han realizado sobre accidentes relacionados con el consumo del cannabis, el automovilista bajo los efectos de la hierba tiende a reducir la atención en la carretera y provoca que este se desvíe del camino o que invada otros carriles, explicó Doug Shupe, representante de la AAA.

"La Fundación AAA para la Seguridad en el Tránsito ha estudiado ya este problema. De hecho, en el estado de Washington, después de que legalizaron la marihuana para uso recreacional, los accidentes fatales que involucraban personas que habían usado recientemente esta sustancia se multiplicaron por más del doble", advirtió Doug Shupe, representante del Club de Automovilistas AAA.