Indocumentados

La deportación, el arma que los malos jefes usan cada vez más contra los indocumentados en California

En 2017 las autoridades estatales recibieron 94 quejas relacionadas a empleadores que advirtieron que tomarían represalias comunicándose con las autoridades migratorias (ICE), el triple comparado al año anterior.

LOS ÁNGELES, California.- Amenazar a los trabajadores indocumentados con reportarlos al temido Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) para que los deporten se ha convertido en el arma favorita de los patrones en California con el fin de robar salarios, no ofrecer descansos, ocultar maltratos y evadir las leyes, alertó la Comisión Laboral del estado, que ha visto un notable incremento en este tipo de denuncias.

Del 1 de enero al 22 de diciembre de 2017, el organismo recibió 94 quejas relacionadas a jefes que advirtieron que tomarían represalias comunicándose con funcionarios de ICE. Esa cifra es el triple a lo registrado un año anterior y un enorme salto respecto a las siete denuncias sumadas en 2015.

"No es solo una coincidencia y no es un accidente que haya tal aumento en las amenazas a los trabajadores inmigrantes", dijo la comisionada laboral, Julie Su, al diario Los Angeles Times.

La funcionaria agregó que incluso esos malos jefes les mencionaron a sus representantes que estaban dispuestos a reportar a sus empleados inconformes ante las autoridades migratorias.

"Lo que los empleadores buscan al hacer la amenaza es forzar al trabajador a retroceder. Es para intimidarlos y hacerlos callar, y además tener un efecto de 'enfriamiento' en el resto de los trabajadores", indicó la comisionada laboral.

Por otro lado, abogados han señalado que el endurecimiento de las políticas migratorias ha hecho que menos accidentes sean reportados por los trabajadores hispanos, quienes registran la tasa más alta de lesiones y muertes laborales en Estados Unidos.

Esta situación se presenta justo cuando ICE advierte que este año realizará redadas en centros de trabajo debido a la ley SB54, que limita la cooperación de las policías locales con las autoridades migratorias, les impide indagar el estatus migratorio de las personas y les exige no transferir a los detenidos que han cometido faltas menores. Se trata de la iniciativa por la cual California se ha vuelto un estado santuario.

Thomas Homan, director interino de ICE, dijo el mes pasado que su intención es enfocarse en aquellas empresas que contratan mano de obra indocumentada, frustrado por la desafiante 'Acta de Valores'.

Sin embargo, en el estado con mayor cantidad de indocumentados del país (se estima que aquí viven más de 2.6 millones de personas sin papeles migratorios) entró en vigor este lunes la ley AB 450 que requiere una orden judicial para que ICE realice redadas en los lugares de trabajo e impone multas para los empleadores que no informen a sus trabajadores sobre estos operativos con 72 horas de anticipación.

Se calcula que 1 de cada 10 trabajadores en California es indocumentado. Este grupo representa el 45% de los empleados agrícolas y el 21% en el sector de la construcción.

"Esta medida no solo protege a los trabajadores de la detención injusta, sino que también ayuda a los trabajadores a conocer sus derechos y ofrece a los empleadores una claridad importante sobre las medidas adecuadas que deben tomarse cuando los agentes de ICE apunten a sus negocios con redadas indiscriminadas", expresó David Huerta, presidente del sindicato SEIU USWW, al promulgarse la AB 450 en octubre pasado.

La Comisión Laboral de California reportó en agosto pasado dos casos en los que agentes de inmigración llegaron a reuniones en el área de Los Ángeles donde se discutían quejas laborales y los consideró posible venganza por parte de los empleadores. En ambos incidentes, los trabajadores que habían denunciado robo de sueldo acudieron a citas en las que solo estarían estos y los patrones. Pero terminaron sentados frente a funcionarios de ICE.

En California, sin importar su estatus migratorio, cualquier trabajador puede denunciar si sus derechos están siendo violados y pedir que se le pague el salario mínimo.

Un memorando de ICE señala que, excepto en ciertas circunstancias, se abstendrá de llevar a cabo operativos en una empresa que esté siendo investigada por el Departamento del Trabajo.

El documento resalta que dicha agencia federal evalúa si los consejos y pistas recibidas están "motivados por un deseo impropio de manipular una disputa laboral pendiente, tomar represalias contra los empleados por ejercer los derechos laborales o frustrar la aplicación de las leyes laborales".

En fotos: el paso a paso de una detención de ICE en el estado con más indocumentados de EEUU

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