SAN JOSÉ, California. - Un sismo de magnitud 3.6 sacudió la mañana de este miércoles a varias ciudades del sur del Área de la Bahía.
Un sismo de magnitud 3.6 sacude el sur de la Bahía de San Francisco
El Servicio Sismológico Nacional informó que el sismo tuvo epicentro a 8 kilómetros al noreste de la zona de Alum Rock, en San José. Hasta el momento no se reportan daños de consideración.

El movimiento telúrico tuvo su epicentro 8 kilómetros al noreste de la zona de Alum Rock, en San José, y se sintió principalmente en las ciudades del condado de Santa Clara como Milpitas y Cupertino.
De acuerdo con el reporte preliminar del Servicio Sismológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), el temblor ocurrió a las 10:35 am y hasta el momento no se han reportado daños de consideración.
Here's a map from the @USGS with the M 3.6 #earthquake that occurred just to the east of San Jose.
— NWS Bay Area (@NWSBayArea) June 17, 2020
If you felt the earthquake, let the USGS know: https://t.co/NICMnc4YNg pic.twitter.com/4BntDGm9Ts
Los temblores de medianas magnitudes en California pueden ser el preludio de años o incluso décadas de una actividad sísmica más intensa en la región, y es que ahora los expertos en la materia están en alerta por la falta de megaterremotos.
Durante 2019 las autoridades de California informaron que el estado finalmente había salido oficialmente de una intensa sequía que se extendió a lo largo de siete años. Sin embargo, actualmente es este nuevo tipo de “sequía” la que volvió a encender las alertas entre los servicios de emergencias.
Según los científicos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), California se encuentra en medio de "una improbable sequía de terremotos" de gran intesidad que se ha extendido por más de 100 años, una situación que pone al estado en riesgo latente de experimentar un poderoso sismo de magnitud superior a 7.0 que tenga como epicentro una de las tres principales fallas: las de San Andrés, San Jacinto y Hayward.
Sin embargo, otra posibilidad es que esta acumulación de energía en las fallas que se ha prolongado por más de un siglo pueda traducirse en varias décadas de actividad sísmica en California mayor a la promedio.
















