Coincidiendo con el primero de los tres días de luto nacional decretados por el Gobiern español, las autoridades regionales andaluzas actualizaron la mañana de este martes el número de fallecidos a 41 luego del choque de dos trenes de alta velocidad el domingo, en un incidente que el ministro de Interior ha descartado que fuera un sabotaje.
Accidente de tren en España: sube el número de muertos y ministro de Interior descarta un sabotaje
El ministro de Transportes, Óscar Puente, señaló hoy que la cifra definitiva de fallecidos podría ser similar a las denuncias de desaparecidos, y habló sobre el accidente de tren
"La cifra de muertos se ha elevado a 41, tras recuperarse anoche el cuerpo sin vida de una persona de uno de los vagones" del tren de la compañía Iryo, informó el gobierno andaluz sobre el siniestro ocurrido en Adamuz, provincia de Córdoba, en un balance que aún podría aumentar porque siguen en curso las tareas de búsqueda.
Además, "en los distintos hospitales andaluces continúan ingresadas 39 personas, 35 adultos y cuatro niños. En UCI permanecen 13 pacientes, todos adultos", añadieron las autoridades.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, aventuró este martes que la cifra definitiva de fallecidos podría acabar asemejándose a las denuncias de desaparecidos, 43.
"Lo que hay que hacer es cruzar los desaparecidos o las denuncias por desaparición con los fallecidos y ayer, al menos a última hora, la cifra era más o menos coincidente", explicó en la radio Onda Cero.
Ministro de Interior descarta sabotaje
El ministro español del Interior descartó el martes la hipótesis de que el accidente se hubiera producido por un sabotaje.
"Nunca se ha barajado la posibilidad del sabotaje, sino en todo momento y en todas circunstancias, cuestiones técnicas y relativas a lo que es el transporte ferroviario", explicó Fernando Grande-Marlaska en la rueda de prensa posterior al consejo de ministros.
Descartado inicialmente un exceso de velocidad de los dos trenes, que además chocaron en una recta, y un error humano, las explicaciones se buscan ahora en las vías y los trenes.
"El fallo humano está prácticamente descartado", aseguró el lunes el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, en la radio pública RNE.
En particular, una foto de la Guardia Civil en la que se puede ver a los agentes inspeccionando un raíl al que le falta un trozo ha centrado muchas de las especulaciones.
El ministro Puente dijo que era pronto para saber si la ausencia de ese trozo fue "causa o consecuencia" del accidente.
"Roturas de carril hay muchas cuando el tren descarrila (...) y hay una rotura inicial", narró Puente a Onda Cero.
"La cuestión es determinar, y eso en este momento ningún técnico es capaz de asegurarlo ni de afirmarlo siquiera", si "esa rotura es causa o es consecuencia y eso no es menor", sentenció el ministro.
Puente insistió en calificar de "extraño" el siniestro, ocurrido en un tramo de vía recientemente renovado.
Maquinaria pesada en las labores de rescate
Los equipos de rescate que se encuentran en el lugar intentan, en particular, levantar los vagones de uno de los trenes, que cayeron en un terraplén desde una altura de 4 metros.
Para ello, llegaron varias grúas. En su comunicado, el gobierno andaluz explicó que se "han realizado labores de compactaciones del terreno" para afianzar las grúas.
El presidente de la región de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, había calculado el lunes por la noche que las autoridades necesitarían entre "24-48 horas" para determinar "a ciencia cierta" el número de víctimas del accidente.

El domingo a las 7:45 pm (hora local), los dos trenes de alta velocidad que circulaban por dos vías paralelas colisionaron, con cerca de 500 pasajeros a bordo en total.
Los últimos coches de un tren del operador privado Iryo, filial al 51% del grupo público italiano Ferrovie dello Stato (Trenitalia), descarrilaron cuando cubrían la ruta de Málaga a Madrid. Los vagones acabaron sobre la vía de al lado justo cuando iba a pasar un tren de la compañía pública española Renfe, que iba en sentido contrario, desde la capital hacia Huelva, en el suroeste, y que acabó impactando contra ellos.
Los cuatro vagones del tren de Renfe, completamente salidos de los rieles, volcaron. Dos de ellos, incluso, parecen haber quedado aplastados por el impacto, según imágenes aéreas difundidas por la Guardia Civil española.
Varios cientos de metros más allá se veía el tren rojo Iryo, con la mayoría de sus coches aún sobre las vías y los dos últimos tumbados sobre un costado.
Los reyes de España visitaron este martes el lugar del accidente. Vestidos de negro, Felipe VI y Letizia llegaron poco antes de las 12:00 locales a Adamuz para mostrar su apoyo a las familias de las víctimas y a los supervivientes.



