CHICAGO,Illinois.- Padres de familia y estudiantes del Ballet Folklórico de Chicago denunciaron agresiones verbales y un ataque con agua, ocurrido la noche del viernes al norte de Pulaski Road, en el vecindario de Avondale.
"Tienen suerte de que ICE no está aquí": denuncian agresión contra estudiantes del Ballet Folklórico de Chicago
Padres y estudiantes del Ballet Folklórico de Chicago denuncian haber sido insultados y agredidos por una pareja de vecinos al salir de su clase la noche del viernes en el vecindario de Avondale. El altercado quedó grabado en video y ahora es investigado por la policía.
Según relataron, el altercado ocurrió alrededor de las 10:00 de la noche, justo después de que terminara la última clase y cuando los padres recogían a sus hijos.
“Dijimos: ‘Hey, aquí hay niños, ¿qué estás haciendo?’ y él empezó con malas palabras… y salió su mujer y empezó a decir que nadie nos quiere aquí”, relató María Giraldo, madre de uno de los estudiantes.
“Tienen suerte de que ICE no está aquí”
El momento fue captado en video y difundido en redes sociales, donde se observa a una mujer gritando a varios menores de edad desde el exterior de su departamento.
En las imágenes también aparece un hombre que sale del apartamento, discute con los padres y asegura que ellos no viven en el lugar.
Durante el intercambio, la mujer se escucha decir en inglés:
“You are lucky that ICE is not here” (“Tienen suerte de que ICE no está aquí”).
Minutos después, el hombre arroja lo que parece ser agua hacia los padres y estudiantes.
“Me mojaron un poquito de la espalda . Nos estaba diciendo muchas malas palabras y que nos teníamos que ir de aquí”, dijo Damián Geraldo, estudiante del Ballet Folklórico de Chicago.
"No se va a tolerar que la gente trate a los niños mal"
Para las familias, el incidente resulta aún más preocupante porque involucra a menores que participaban en una actividad cultural.
“No se va a tolerar que la gente trate a los niños mal y mucho menos en los tiempos que vivimos ahora. Estos tiempos no son para echar en cara cosas de ICE. Los niños están haciendo algo saludable, están bailando, no están en la calle haciendo cosas indebidas”, expresó Doris Guerrero, madre de familia.
Otra de las estudiantes, Quetzal Estrada, dijo que el momento fue incómodo y triste.
“Me da mucha tristeza y estamos aquí con nuestros amigos y luego algo así pasa. Ya me siento incómoda”, comentó.
La maestra del grupo , Miriam Gómez, aseguró que esta no es la primera vez que ocurre un enfrentamiento con los mismos inquilinos.
“Desde el verano, en algunas ocasiones nuestros niños cuando tienen un pequeño descanso entre clases se salen a sentarse ahí y estas personas salían a gritarles insultos, incluso sin haber padres presentes”, explicó.
Por seguridad, los padres solían recoger a los menores por la parte trasera del estudio, pero después del incidente ahora todos entran y salen por la puerta principal.
Concejal informa que investigan el caso
El concejal del área, Félix Cardona Jr., publicó un comunicado indicando que su oficina está atendiendo el caso.
“Estoy tomando este asunto muy en serio y estoy trabajando directamente con el Distrito 25 de Policía, el Departamento de Relaciones Humanas y la dirección de la organización para garantizar que esta situación se aborde de forma rápida y adecuada”, señaló.
N+ Univisión intentó obtener la versión de la pareja involucrada tocando en varias ocasiones la puerta de su apartamento, pero no hubo respuesta.
¿Es la agresión verbal un delito?
Para el exagente del FBI Manny Gómez, el incidente podría constituir al menos un delito menor.
“Lo mínimo es un asalto. El hecho de que le tiraron agua a estos muchachos sin razón es un crimen”, señaló.
Por su parte, el abogado Jorge Montes explicó que las víctimas pueden denunciar este tipo de situaciones independientemente de su estatus migratorio.
“Si una persona es víctima de intimidación, debe tratar de documentarlo, tomar fotos o videos y hacer un reporte a la policía”, explicó.
Mientras tanto, el estudio de baile continúa con sus actividades y abrirá nuevamente sus puertas para recibir a sus estudiantes.
Aunque algunos jóvenes admiten sentir temor tras lo ocurrido, aseguran que no están dispuestos a dejar de bailar ni a quedarse en silencio.

















