Virus del Zika

En suspenso el uso de Naled para combatir el virus del zika en Puerto Rico

Aunque la secretaria de la Gobernación desmiente que las asperjaciones con el químico darán inicio este viernes, no descarta que sí decidan usarlo.
30 Jun 2016 – 8:43 PM EDT

GUAYNABO, Puerto Rico. - Ante la controversia que ha generado en las pasadas horas, el Gobierno de Puerto Rico aclaró que aunque no descarta realizar una fumigación masiva para frenar el aumento en los casos de contagiados con el virus del zika, todavía evalúa la utilización del químico "Naled".

Luego de que el martes surgieran manifestaciones ciudadanas exigiendo trasparencia sobre el uso del Naled y sus consecuencias en el ser humano, la secretaria de la gobernación, Grace Santana, explicó la estrategia bajo estudio y desmitió que tan pronto como este viernes 1 de julio den inicio las asperjaciones.

En declaraciones escritas, Santana insistió en que urge tomar medidas, sobre todo ante el más reciente informe del Departamento de Salud, que en su última semana epidémica registrada reportó 2,162 casos confirmados, incluyendo 299 embarazadas, cuyos bebés enfrentan el riesgo de nacer con microcefalia, entre otras complicaciones de salud.

Según dijo, los Centros de Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomendaron al gobierno la asperjación por aire para reducir poblaciones del mosquito aedes aeyipti, portador de este y otros virus . “El asperjado aéreo de Naled ha probado ser efectivo para combatir el mosquito aedes aegypti. Sin embargo, (su uso) se evalúa, sopesando responsablemente sus consecuencias y los riesgos sobre la salud pública en virtud del aumento de contagio de zika en la población y particularmente en la de embarazadas”, expresó.

Santana aseguró que “no se fumigará por la vía aérea en ninguna parte del país, que tampoco se ha llevado a cabo en días recientes, como algunos han manifestado. Enfatizamos que el método de asperjado aéreo está bajo evaluación y aún no se ha determinado la acción a tomar”.

De optar por esta alternativa, que alegó se ha utilizado en Miami y Tampa Bay, “se hará siguiendo las recomendaciones de las agencias federales y locales... Cualquier insecticida tiene que utilizarse correctamente y siguiendo las recomendaciones del fabricante para minimizar los riesgos a las personas y al medioambiente”.

Reiteró que la determinación que se tome sobre el asunto será informada responsablemente, "en su momento”.

Por su parte, el portavoz de los CDC en la isla, Francisco Alvarado, confirmó a la emisora Radio Isla 1320 que la agencia federal tiene un plan de fumigación aérea contra el zika para San Juan y Ponce, pero también desmintió que fueran a darle inicio el viernes, ya que aún aguardan por las correspondientes autorizaciones -técnica, reglamentaria, medioambiental y de licencias- y el visto bueno del gobernador, Alejandro García Padilla.

El martes, unas 50 personas protestaron frente en la sede del CDC en Puerto Nuevo y denunciaron serias preocupaciones sobre las repercusiones que tendría esta práctica en la salud, la agricultura, las abejas y el medio ambiente.

Aunque ningún funcionario los atendió, públicamente solicitaron que se evaluaran otras alternativas más convencionales y menos nocivas para prevenir mayores contagios de zika.


POLÉMICA PODRÍA TERMINAR EN LOS TRIBUNALES

Las supuestas asperjaciones inminentes con el pesticida Naled y el peligro que representarían para la agricultura y la salud humana corrieron como pólvora a través de las redes sociales.

Respondiendo a las inquietudes, el agrónomo y agricultor Ian Pagán, cuestionó en entrevista con Efe la falta de transparencia con que se ha concertado el uso del químico para combatir el avance del zika en la Isla. "Este proceso ha sido muy atropellado. El Gobierno no ha ofrecido ningún plan para protegernos de estas fumigaciones", lamentó Pagán.

"El CDC pretende fumigarnos con productos tóxicos. A la población la van a fumigar sin ninguna notificación previa", alertó el agrónomo de 27 años que conoce muy bien el pesticida.

Por su parte, el presidente del Colegio de Médicos Cirujanos, Víctor Ramos, advirtió que irán a tribunales si se insiste en fumigar con el químico. "Hay organizaciones que estamos dispuestas a ir al tribunal a detener esto si se llega a otorgar dicho permiso”, afirmó en entrevista radiofónica (WUNO).

Ramos indicó que fumigar con Naled como en los años '80 no es efectivo y recordó el daño que provocó a las abejas y mariposas, pero no a los mosquitos. “Es extremadamente nocivo, ya nosotros tuvimos ese tipo de fumigación allá para el 1987, donde no se resolvió el problema de mosquitos”, explicó.

El médico indicó que el 5% de los mosquitos aedes aegypti, está fuera de las casas y el 95% adentro.

Para Ramos, esas asperjaciones surgen por la presión que ha realizado el CDC de Atlanta para que le asignen más fondos para combatir el zika en la isla.


¿QUÉ DICE LA EPA?

De acuerdo con la Agencia federal de protección ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) el Naled es un químico comúnmente utilizado en el control de los mosquitos desde 1959. Se administra mediante asperjación por aire (aviones) o tierra (camiones) y a tasa es de 0.1 libra de ingrediente activo por cada acre.

De acuerdo con la EPA, cuando se aplica el insecticida de acuerdo con las especificaciones de seguridad de la etiqueta, mata los mosquitos sin representar riesgos irrazonables para la salud humana y el medio ambiente.

Sobre los riesgos a la salud, la agencia federal ha encontrado que la cantidad liberada por acre está por debajo de lo que podría representar un riesgo para la salud. Sin embargo, el contacto con dosis muy altas (por encima de lo establecido en la etiqueta) puede causar daños al sistema nervioso, náusea, mareos y confusión. En algunos casos, convulsiones, parálisis y hasta la muerte.

Para el medio ambiente, la EPA establece que Naled no plantea un riesgo excesivo para la vida silvestre o el medio ambiente pues se desintegra rápidamente. Para los mamíferos y las aves representa baja toxicidad, aunque es altamente tóxico para los insectos, especialmente para las abejas. "Por esa razón hemos establecido las precauciones específicas en la etiqueta para reducir dicho riesgo", establece la EPA en su página web.

El riesgo que representa para las abejas es una de las mayores preocupaciones de los ambientalistas, pues se podría detener el proceso de polinización y por ende la agricultura y con ello la cadena alimenticia y economía del país.

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