El pánico regresa a la costa de Japón tras
un terremoto de magnitud 7,4 que obliga a emitir una alerta de tsunami inmediata. A 15 años del desastre de 2011, los ciudadanos en
Aomori y Hokkaido corren a terrenos elevados para evitar una tragedia. La primera ministra
Sanae Takaichi encabeza el comité de emergencia mientras las oficinas en
la capital reportan movimientos intensos por el sismo.