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Coronavirus

La iglesia católica sale al encuentro de sus fieles en las calles de Filadelfia

El sacerdote Nicholas Martonaro, de 70 años de edad, estuvo durante dos horas de pie en una camioneta que recorría las calles de Filadelfia para trasmitir un mensaje de esperanza y paz. En la ciudad viven cerca de 1,500,000 fieles católicos. Muchos de ellos salieron a las calles para ver pasar al Santísimo Sacramento.
14 May 2020 – 02:41 PM EDT

FILADELFIA, Pensilvania- Una camioneta roja recorre las calles de Filadelfia para llevar un mensaje de esperanza y fe en medio de la crisis ocasionada por la pandemia del coronavirus. El padre Nicholas Martonaro, de la iglesia católica San Nicolás en el sur de Filadelfia, sorprendió a los fieles católicos de la ciudad.

Durante casi dos horas, el reverendo permaneció en la cajuela de la camioneta, vestido con su sotana y sosteniendo en las manos lo que en la fe católica se conoce como el Santísimo Sacramento.

En Filadelfia viven 5,717,000 de personas, de estas 1,489,000 profesan la fe católica, según datos de la Arquidiócesis de Filadelfia.

Las misas presenciales en Filadelfia fueron suspendidas desde mediados de marzo para evitar la propagación del coronavirus. El arzobispo Nelson Pérez informó que la celebración eucarística no se iba a interrumpir. Pasaría a un formato distinto y así comenzaron las transmisiones en línea.

"Aunque tenemos una misa virtual todos los domingos y la gente puede sintonizar, falta la parte más importante: poder recibir a Jesús y la Eucaristía", dijo Martorano a CNN. “Entonces decidí que era mejor llevarles la iglesia”.

Domingo tras domingo, los feligreses han recibido el evangelio por parte de sacerdotes que han incluido en sus homilías palabras como pandemia, distanciamiento y coronavirus.

El padre Matorano llevó la iglesia a los católicos que por meses han tenido que participar de la misa a través de las pantallas de sus teléfonos móviles.

Miles de feligreses salieron de sus hogares para saludar a Martorano y recibir su bendición. "Algunos lloraban, otros se arrodillaban y recibían la bendición. Todos estaban agradecidos y decían: 'Gracias por esto. Necesitábamos esto'", compartió el sacerdote.

El recorrido se logró con la colaboración de Frank Quinn, miembro de la iglesia durante 40 años, quien condujo un automóvil delante de Martorano, tocando música religiosa. Brian Donnelly, otro antiguo miembro de la iglesia, estaba al frente del volante de la camioneta que llevaba al padre.

"El Santísimo Sacramento es nuestro Señor, es Jesús. Como católico, significa una sensación de paz, una sensación de que el Señor está conmigo y nos protege", dijo Quinn a CNN. "Así que poder ver (a Martorano) les dio la esperanza que necesitaban".

Pararse durante dos horas en la parte trasera de una camioneta sería difícil para cualquiera, pero Quinn dijo que el sacerdote no tomó descansos.

"(El martes) cumplió 70 años, pero no mostró signos de fatiga y estaba lleno de energía cuando terminó", dijo Quinn.

Martorano y sus ayudantes actualmente no tienen más viajes programados, pero dijo que si la pandemia sigue manteniendo las puertas de la iglesia cerradas, no dudará en volver a subir a la camioneta.

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